The Objective
España

Zapatero usó una red opaca de empresas para conectar sus negocios de Venezuela con China

Inteligencia Prospectiva, propiedad de dos empresarios venezolanos, pagó 266.000 euros al lobby prochino de Zapatero

Zapatero usó una red opaca de empresas para conectar sus negocios de Venezuela con China

José Luis Rodríguez Zapatero y Miguel Ángel Moratinos en la inauguración del Gate Center.

El caso Plus Ultra pasa a ser el caso Zapatero. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional registró este pasado martes el despacho del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, así como la empresa de sus hijas (Whathefav S.L.) y otras sociedades vinculadas a su entorno. Entre ellas, las firmas Inteligencia Prospectiva S.L. y Softgestor S.L. Ambas comparten una estructura similar, sin prácticamente actividad, clientes ni empleados. En el primero de los casos, la firma recibió del exterior 1,3 millones inyectados por «socios», dinero que salió prácticamente íntegro (1,2 millones) rumbo al entorno del expresidente. De ese dinero, 266.200 euros fueron a parar a Gate Center, el lobby prochino que fundó Zapatero.

La red opaca de Zapatero en Venezuela pagó a su entorno 1,2 millones de euros, tal y como refleja la UDEF en su informe y como THE OBJECTIVE ha podido comprobar del análisis de las cuentas aportadas por Inteligencia Prospectiva al Registro Mercantil.

La firma estaba en el radar de los investigadores desde hacía meses por su presunta conexión con el entorno más cercano a Rodríguez Zapatero. La compañía no tiene empleados, pero sus cuentas reflejan constantes ampliaciones de capital desde su fundación en enero de 2020. Desde entonces, sus balances muestran salidas de capital por valor de más de 300.000 euros anualmente.

En el periodo analizado por la UDEF —entre 2020 y 2025—, la firma pagó 368.258 euros a Análisis Relevante, 561.440 euros a Whathefav —la agencia de las hijas de Zapatero— y 266.200 euros a Gate Center. Este último ha llamado especialmente la atención de los investigadores, ya que supone una conexión entre los intereses de Zapatero en Venezuela y la rama china de sus negocios.

El auto hace mención a la faceta internacional de esa red de tráfico de influencias de la que Zapatero era su presunto líder. Según asegura la Audiencia Nacional, «las comunicaciones intervenidas revelan que la red actuaba tanto en España como en el extranjero, con contactos con autoridades y operadores económicos de Venezuela, China, Emiratos y otros países, con el objetivo de influir en decisiones o facilitar operaciones comerciales».

El lobby de Zapatero

Gate Center es el lobby vinculado a China que Zapatero fundó en abril de 2022 con ayuda y financiación de un empresario chino llamado Fangyong Du, amigo personal y miembro del círculo más íntimo del expresidente. Du, al que apodan Miguelito Duch y a quien el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) recomendó no dar la nacionalidad española por sus supuestos vínculos con el espionaje chino, hizo oficial el cese de actividad de dos de sus principales firmas el pasado 9 y 10 de diciembre con la publicación del apunte de liquidación en el Registro Mercantil.

Este movimiento se produjo apenas horas antes de que agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional accediesen a la sede de la aerolínea Plus Ultra en ese mes de diciembre. Una operación en la que fue detenido el presunto testaferro de Zapatero, Julio Martínez, y que puso el foco definitivamente sobre las actividades del expresidente. La Policía aceleró las detenciones tras detectar que varios implicados conocían la inminencia del golpe.

Una empresa ‘fantasma’

Inteligencia Prospectiva S.L. es una sociedad limitada constituida en enero de 2020 en Madrid por los hijos del empresario venezolano Domingo Arnaldo Amaro Rangel, un ingeniero civil con contratos de infraestructura con PDVSA, la petrolera pública venezolana, e investigado por las autoridades estadounidenses por su presunta implicación en operaciones de blanqueo de capitales vinculadas al chavismo.

La empresa, con sede en el Paseo de La Habana, declara como actividad principal la «consultoría de gestión empresarial» y ha tenido como máximo un empleado en toda su historia. Sus cuentas anuales, a las que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, están firmadas por Guillermo Alfredo Amaro Chacón y, desde 2023, también por su hermano, Domingo Arnaldo Amaro Chacón.

En sus cinco años de existencia, Inteligencia Prospectiva ha ingresado 65.018 euros de clientes y ha recibido 1.301.643 euros inyectados directamente por sus socios. Es decir, el 95% del dinero que ha entrado en la empresa no procede de ninguna actividad comercial real, sino de los propios Amaro. Parte de esas aportaciones —600.143 euros— se han canalizado a través de la cuenta contable 118, un mecanismo legal que permite introducir fondos en una sociedad sin necesidad de escritura notarial, sin acuerdo de junta inscrito en el Registro y sin ninguna publicidad formal: la vía más opaca que contempla la legislación mercantil española para financiar una empresa.

Dinero que se esfuma

El dinero que sale presenta un patrón que se repite año a año. Cada ejercicio, entre 320.000 y 325.000 euros desaparecen por una partida que en 2022 se etiquetó como «aprovisionamientos» y en los ejercicios siguientes pasó a llamarse «otros gastos de explotación» sin que el importe variara de forma significativa. Esa regularidad mecánica —idéntica cifra, año tras año, con independencia de la actividad— no es propia de una empresa que compra servicios en el mercado, donde los gastos fluctúan. Es el patrón de un pago periódico prefijado. En cinco años, las pérdidas acumuladas superan 1,16 millones de euros, todos ellos absorbidos por esas partidas que las cuentas públicas no desglosan ni identifican.

El perfil financiero de Inteligencia Prospectiva encaja con el de una sociedad instrumental: mínima actividad real, fondos de origen opaco que entran de forma periódica y gastos cuantiosos que salen hacia destinatarios no identificados en las cuentas.

Publicidad