Puente contrata con Huawei para las redes de ADIF pese al veto oficial de la UE a la firma china
Transportes firmó en abril un contrato para extender hasta 2028 el uso de material chino en la red del gestor ferroviario

Óscar Puente. | Imagen generada por IA
El Ministerio de Transportes seguirá confiando a Huawei buena parte de las infraestructuras informáticas de ADIF. La entidad pública ha adjudicado recientemente un contrato prorrogable hasta 484.000 euros por el que adquiere material de la tecnológica china para la red de datos de gestión ferroviaria. De esa manera, la firma extiende su presencia en esta estructura hasta 2028 como mínimo, a pesar de que la Comisión Europea ha cerrado la puerta a los proveedores «de alto riesgo» en sectores estratégicos a través del nuevo texto de la Ley de Ciberseguridad europea. Transportes admite que eliminar la huella de Huawei en estas redes es «tarea compleja». Mientras, Bruselas investiga si España pagó compras a Huawei con fondos Next Generation.
Lejos de iniciar el camino de la ‘desconexión China’ que le exige la Unión Europea, España continúa fiando su futuro tecnológico a las empresas asiáticas chinas. El pasado mes de abril, ADIF firmó un contrato por valor de 242.000 euros -ampliable a 484.000- por el que adquiere material informático de Huawei para su red de datos.
«Esta licitación se basa en el suministro de los elementos que forman parte esencial de sistemas que configuran la red de datos de ADIF para las áreas geográficas cuya electrónica y equipamiento es del fabricante Huawei», explica ADIF.

Sacar a Huawei es «tarea compleja»
El gestor ferroviario excusa en el pliego técnico de este expediente la apuesta por Huawei a pesar de que, en teoría, debería estar trabajando en sustituir todos los elementos de estos proveedores de su red. «La red de datos de ADIF está formada por numerosos elementos de red de múltiples fabricantes y suministradores. La arquitectura de red está compuesta por varias áreas geográficas. En cada área geográfica se ha desplegado una solución tecnológica y se ha utilizado equipamiento de red de un fabricante determinado. Traducir los servicios de explotación ferroviaria de la solución de un tecnólogo o fabricante a otro es una tarea compleja que a veces imposibilita realizar el mantenimiento para reponer servicios críticos en el menor tiempo posible de forma correcta».
Entre los productos a adquirir se encuentran, además de diverso cableado y otros materiales de ese tipo, algunos dispositivos considerados claves en redes informáticas como nodos, tarjetas de red y tarjetas procesadoras -por más de 6.000 euros la unidad-.
Contratos bajo lupa
El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha invertido un mínimo de 12 millones de euros en la adquisición de equipos informáticos de Huawei para las infraestructuras críticas de Sitel, el sistema de interceptación telefónica que emplea el Ministerio del Interior. Según informó TO, el uso de este proveedor asiático generó recelo en las fuerzas de seguridad al ser visto como una empresa de alto riesgo por sus presuntos vínculos con el Gobierno chino.
Actualmente, según ha confirmado este diario, las autoridades de Bruselas están revisando varios de estos acuerdos tras detectar que podrían haber sido financiados con los fondos europeos Next Generation. Todo ello ocurre mientras la Unión Europea avanza en la prohibición de Huawei en ámbitos esenciales para la seguridad, y bajo la sombra de la mediación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en la obtención de dichas licitaciones.
Los acuerdos que permitieron la entrada de tecnología Huawei en el sistema Sitel podrían haberse costeado con partidas comunitarias, algo que la Comisión Europea está bloqueando de manera habitual en sectores estratégicos como las energías renovables. No obstante, fuentes consultadas por este medio indican que rastrear el origen del dinero en el ámbito de las escuchas es más difícil, ya que suelen ser contratos confidenciales que no detallan la procedencia del material.
A pesar de esta opacidad, desde el Parlamento Europeo afirman que se han ubicado expedientes sobre el sistema de interceptación de la Dirección General de la Policía que constan como «cofinanciados por la Unión Europea». En uno de estos contratos de 2024, se licitó la expansión de la capacidad de almacenamiento de Sitel comprando componentes para las cabinas OceanStor 6800 V5 de Huawei. Estos son los mismos dispositivos que, como publicó este diario en 2025, despertaron dudas en los altos mandos policiales al considerar que depender de tecnología china en un sistema tan sensible supone un riesgo para la seguridad nacional.
Veto europeo a Huawei
La Comisión Europea publicó el pasado mes de enero el borrador de la revisión de su Ley de Ciberseguridad, que exige la retirada obligatoria de los proveedores de alto riesgo de la tecnología 5G y de otros sectores críticos. El documento hacía referencia a las injerencias de terceros países ajenos a la OTAN. Y planteaba un veto formal a los suministradores chinos de las redes de telecomunicaciones comunitarias, aunque sin nombrarlos de forma explícita.
Sobre la base de esta nueva normativa, los países y sus operadores tendrán 36 meses para retirar todos los componentes de sus activos calificados como «clave» a partir de que se apruebe una lista en la que se incluirán las compañías vetadas. Las nuevas medidas se aplicarán, además del 5G, en otros 18 sectores clave identificados por la Comisión.
