Bruselas veta a Huawei y bloquea el plan de renovables de Sánchez tras la crisis de Irán
La compañía china posee el 35% del mercado de los «inversores» en España. Su rol es fundamental en las renovables

Logotipo de Huawei. | Europa Press
La Comisión Europea ha vuelto a vetar a las empresas chinas, con Huawei de nuevo en el centro de la polémica. En este caso, impide el uso de fondos de Bruselas para la compra de los denominados «inversores» asiáticos, utilizados en el sector de las renovables -dispositivos que transforman la corriente continua en corriente alterna-. En España es una tecnología fundamentalmente comercializada por Huawei, cuya cuota de mercado está en torno al 35%. En el caso de la corporación con sede en Shenzhen, llueve sobre mojado: su tecnología 5G también está vetada de las infraestructuras de los operadores de telecomunicaciones del viejo continente.
La noticia se produce con el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel en un momento crítico. El estrecho de Ormuz ha sido bloqueado a la navegación, lo que ha generado una fuerte carestía de petróleo en todo el mundo. Como consecuencia, el precio del barril fluctúa en el entorno de los 100 dólares.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se vanaglorió de que España estaba capeando el temporal gracias a su buen desempeño en el campo de las energías renovables. De hecho, respondió irónicamente a Donald Trump, quien aireó el aforismo «Drill, baby, drill» (‘perfora, cariño, perfora’, en referencia al petróleo), con la frase opuesta «Green, baby, green» (‘verde, cariño, verde’).
Sin embargo, el giro de tuerca que acaba de anunciar Bruselas choca frontalmente con la estrategia de Sánchez. El hecho de que la Unión Europea vete el acceso de fondos comunitarios a proyectos renovables con tecnología china —repetimos, Huawei es la primera potencia de «inversores» en España— es un palo en la rueda del sector. «No hay otros proveedores con la misma calidad y precio. Es un tiro en el pie», aseguran a este diario las fuentes del sector consultadas.
Bruselas teme que la tecnología china permita manipular los parámetros de producción eléctrica, interrumpir la generación de energía o facilitar el acceso no autorizado a datos sensibles, además del apagado remoto de sistemas energéticos.
China concentra en torno al 75% del mercado mundial de los inversores. Solo en España, Huawei acapara en torno a un tercio de las ventas, según datos sectoriales a los que ha tenido acceso THE OBJECTIVE. En concreto, los indicadores de 2025 y principios de 2026 sitúan a Huawei con una cuota superior al 30-35% en nuestro mercado, destacando especialmente en dos segmentos, el residencial y comercial. Su ecosistema de baterías LUNA2000 está presente en una de cada tres instalaciones domésticas en España. En el caso de las grandes plantas, compite directamente con la nacional Ingeteam y la china Sungrow. Huawei y Sungrow controlan juntos más del 50% del mercado a escala global, una tendencia extrapolable a los proyectos fotovoltaicos en suelo español.
Situación de la inversión en España
La energía fotovoltaica es la clara apuesta del Gobierno para llevar a cabo la transición energética, sobre todo tras el anunciado cierre programado de la energía nuclear en el año 2035, aunque recientemente ha sufrido una crisis reputacional tras el apagón.
Por otro lado, fuentes financieras señalan a este periódico que el mercado energético es muy comprador, y que aún se nota la incertidumbre posapagón; situación que genera dudas por la integración del almacenamiento y por determinar qué tecnología puede generar mayor rentabilidad. A esta situación se le añade el cambio de apetito, porque los «inversores» se están centrando en las baterías, bombeos, desarrollo de redes y la creación de demanda. La otra cara de la moneda es la energía fotovoltaica, gran señalada por el cero eléctrico, que apenas está generando interés.
Desde el sector energético esperan mucha refinanciación en los proyectos, mucha selección de activos, negociaciones más largas, mucho escrutinio por parte del comprador y más presión por parte del vendedor. Además, el Gobierno está apostando muy fuerte por el hidrógeno verde —con grandes subvenciones a proyectos verdes— frente a otros proyectos, como los data centers.

