Fondos de inversión y planes de pensiones no baten a la inflación a 25 años: ¿hay alternativa?
Market Portfolio Asset Management lanza en España lo que denomina la «verdadera gestión pasiva»

Bolsa de Madrid.
Batir al mercado de forma consistente en el tiempo con las inversiones es algo muy difícil, solo al alcance de unos pocos elegidos (y en algunos casos, como el de Bernard Madoff, era un timo). Pero resulta que batir a la inflación también es algo casi imposible si se toman períodos largos. Así, la rentabilidad media de los fondos de inversión a 25 años ha sido del 64%, el 2% anual, y la de los planes de pensiones, del 90%, el 2,6% anual, frente a una inflación media del 2,4% en el período.
Es decir, seguir el típico consejo de que hay que invertir el dinero porque pierde valor con la inflación no tiene demasiado respaldo con los datos empíricos, salvo que hayas elegido uno de los 19 fondos de inversión (menos del 1% de los que se comercializan en España) que sí han batido la inflación a largo plazo. Pero claro, eso es casi imposible, y más aún adivinar cuál será ese 1% capaz de batir la subida de los precios en el próximo cuarto de siglo. De hecho, la inmensa mayoría de los fondos no alcanza los 25 años de vida.
Según la gestora española Market Portfolio Asset Management, «la respuesta está en dos factores que actúan como grifos silenciosos sobre la rentabilidad —uno evidente y otro mucho más sutil—, cuyo efecto acumulado en el tiempo es decisivo, aunque año a año apenas se perciba: [se compite] con inversores más listos, más formados, con más medios y, sobre todo, con más dinero; y los costes», es decir: las comisiones que cobran los gestores de estos productos.
Esta situación ha provocado un giro radical de los inversores en los últimos años. Si tradicionalmente se buscaban las estrategias y los gestores capaces de obtener una rentabilidad superior a la de los índices (lo que se llama en la jerga «generar alfa»), ante la enorme dificultad de conseguirlo de forma consistente, gran parte del dinero se pasó a lo que se denomina gestión pasiva: es decir, replicar el comportamiento de los índices menos los gastos.
La gestión pasiva se impone
Esta gestión pasiva se canaliza a través de fondos índice o de los populares ETF (del inglés: «exchange traded funds»), fondos que cotizan en bolsa y se pueden comprar y vender como las acciones, y cuyas comisiones son muy inferiores a las de los fondos normales. Estos productos se limitan a hacer lo mismo que un índice, con lo que el inversor no va a batirlo nunca y va a sufrir las mismas caídas; pero tampoco se va a perder las subidas, el problema más común de los inversores que buscan batir el mercado.
Ahora bien, resulta que si uno quiere estar diversificado en todos los activos, países y sectores que componen el mercado mundial, no le basta con replicar ni siquiera los índices más amplios de bolsa: así, el conocido MSCI World otorga un peso del 71% a la Bolsa de Estados Unidos y un 0% a China, y el FTSE All World, un 64% y un 3%, respectivamente. Aunque la opacidad del país asiático hace difícil calcular su peso exacto en los mercados mundiales, la mera lógica hace pensar que es superior al 3%.
¿Hay alguna alternativa? Sí, hay un concepto que se estudia en Economía Financiera que es la «cartera de mercado», que consiste en replicar la composición del mercado mundial, tanto en cuanto a activos como en países y acciones concretas. Eso es físicamente imposible, pero la gestora española ha lanzado un producto que intenta replicar esa cartera de mercado mediante una cesta reducida de valores, con la que obtienen un tracking error (desviación sobre el comportamiento del mercado total) inferior al 1%.
La gestora está dirigida por dos profesionales de larga trayectoria en el mundo de la inversión como José Diego Alarcón y Antonio Cabrales, y ha fichado a Jorge Yzaguirre, ex-CEO de la Bolsa de Madrid y uno de los creadores del IBEX 35, y a Santiago Fernández Valbuena, exdirector general de Telefónica y ex-CEO de su gestora de activos, Fonditel.
