España capta un 80% menos que Alemania en inversión de fondos para la inteligencia artificial
Acumula desde 2020 unos 1.600 millones para esta tecnología, frente a los 8.000 millones del país germano

El logo de OpenAI. | EP
La inteligencia artificial (IA) supone un gran desafío y requiere ingentes cantidades de inversión, por lo que los fondos y el capital de riesgo son más que imprescindibles para el desarrollo de esta nueva tecnología. España, el quinto país europeo que más cantidades ha logrado para ello entre 2020 y 2025, todavía está muy lejos de las sumas conseguidas por Alemania.
El ecosistema español está conformado por 392 start-ups especializadas y en cinco años ha captado 1.600 millones de euros para financiar sus proyectos, de acuerdo con las cifras del informe El impacto real de la inteligencia artificial en el ecosistema emprendedor, elaborado por South Summit y PwC, al que ha accedido THE OBJECTIVE.
La cifra, según el documento, es muy inferior a la registrada en otros hubs tecnológicos europeos, ya que el alemán ha registrado inversiones en este campo que ascienden a 8.000 millones, el cuádruple que España. En Europa, el mayor volumen se encuentra en Reino Unido, con 18.000 millones en los últimos cinco años, en Francia y en Suiza, además de en el mercado germano.
La IA concentra ya el 61% de las inversiones
El capital riesgo ve una oportunidad en la IA, por lo que cada vez su peso es mayor a nivel global. El estudio indica que el dinero destinado a impulsar esta tecnología alcanza ya el 61%, mientras que en 2022 se destinó un 30%. Este salto no solo influye en la aplicación de nuevos proyectos, sino en las valoraciones de las captaciones de inversión. Estas son un 38% superiores a las de cualquier ronda de inversión en las llevadas a cabo por empresas de nuevo cuño tradicionales.
Las expectativas para este año y los próximos son muy positivas, aunque las voces del estudio matizan. Si es cierto que a lo largo del primer trimestre del año se ha registrado un nuevo récord de inversión en IA, el mercado está cambiando, con una mayor exigencia en las operaciones. «Los inversores han reforzado la selectividad y priorizan compañías con modelos de negocio sólidos y rentables».
España logra un 7,6% de todo lo invertido en Europa
Este nuevo máximo de captación es llamativo para los creadores del informe, ya que se ha producido en un contexto macroeconómico complicado, marcado por los tipos de interés elevados en Estados Unidos y la incertidumbre derivada de la guerra comercial, factores que han condicionado tradicionalmente la actividad inversora.
Europa no quiere quedarse atrás en la implantación y desarrollo de la IA, una carrera dominada por EEUU en un momento de tensiones entre ambos lados del Atlántico. En los últimos cinco años, el Viejo Continente ha captado 21.000 millones, de los cuales 4.900 millones se consiguieron en 2025; en España, un 7,6% del total.
Salud y defensa
La inversión se concentra especialmente en dos sectores: salud (4.700 millones de euros) y defensa (4.600 millones de euros), lo que evidencia una clara orientación hacia ámbitos clave para la mayor competitividad europea, con una tendencia que se prevé que se acentúe en los próximos años. En España la tendencia es similar y se orienta hacia la ciberseguridad, la tecnología sanitaria y la regulación.
El estudio remarca el «creciente interés de los agentes públicos para el desarrollo de modelos IA, con el fin de promover su uso en la Administración Pública y en el tejido empresarial». En este sentido, señala que España destina más de 1.500 millones del Plan de Recuperación y Resiliencia (PRTR) a la Estrategia Nacional de esta tecnología.
Gran brecha con EEUU
Para South Summit, «los fuertes incrementos en el volumen de inversión europeo de capital riesgo se producen en un momento en el que las instituciones europeas buscan reforzar la competitividad europea y priorizar la soberanía tecnológica». En este contexto, añade que la inteligencia artificial «se presenta como una palanca clave para impulsar la productividad».
No obstante, «observa con preocupación la todavía brecha existente entre Europa y EEUU en cuanto a volumen de inversión, por lo que es necesario continuar mejorando no solo el volumen de financiación, sino la canalización de la inversión hacia los proyectos innovadores con el fin de lograr que el crecimiento y el escalamiento del proyecto se produzca en Europa».
Por último, el documento pone de manifiesto que «a pesar del fuerte crecimiento de la inversión, se refleja una relevante brecha entre el potencial teórico de la inteligencia artificial y su implementación real en las organizaciones». Así, el 88% de las empresas utiliza esta tecnología en alguna función, pero su adopción real está alejada de su potencialidad en importantes áreas del negocio como en finanzas, informática, arquitectura e ingeniería o en administración. De hecho, asegura que «esa brecha será uno de los grandes factores de competitividad en los próximos años».
