Telefónica y Orange en juego en las elecciones del Madrid: Florentino quiere fútbol gratis
El presidente madridista negocia con la UEFA y con Al Khelafi un nuevo modelo que tumbaría los derechos actuales

Cámara de televisión en un partido de fútbol.
Las elecciones del Real Madrid de este domingo no solo decidirán el futuro de la gestión del club más valioso y laureado del mundo, sino el de muchos aspectos del negocio actual del fútbol. En especial, el de los derechos de televisión. Florentino Pérez quiere cambiar el modelo por uno en el que el fútbol europeo sea gratis para los aficionados, acabando con el negocio actual de Telefónica y Orange en España. Enrique Riquelme no se ha manifestado a este respecto.
Esta idea del fútbol gratis por televisión fue uno de los pilares sobre los que se asentaba el fracasado proyecto de la Superliga. El proyecto se quedó sin prospectos prácticamente desde el principio, en el que los clubes alemanes ni siquiera quisieron entrar y del que los ingleses se apearon el primer día. Pero había contratos firmados que contemplaban cuantiosas indemnizaciones, por lo que Florentino Pérez lo mantuvo vivo. Y además, cuestionó ante los tribunales el monopolio de la UEFA sobre la Champions League, y obtuvo algunas victorias judiciales relevantes.
Ante la imposibilidad de desarrollar una competición alternativa, Pérez decidió retirar su proyecto en febrero, pero a condición de negociar con la UEFA un nuevo modelo de derechos televisivos para la Champions basado en la idea de la Superliga, algo a lo que el presidente del fútbol europeo, Aleksander Čeferin, accedió. Por parte madridista, el negociador es el opaco banquero de inversión Anas Laghrari, asesor áulico de Pérez.
La idea es crear una plataforma única de televisión controlada por la UEFA y los clubes participantes, basada en la plataforma Unify que presentó A22 Sports Management —la empresa impulsora de la Superliga—, que permita la visualización gratuita de los partidos de Champions. El actual presidente blanco ha insistido en que el modelo que persigue es el del Mundial de Clubes disputado el verano pasado, cuyos partidos pudieron disfrutarse en abierto.
La tesis económica que hay detrás de la idea de Florentino Pérez es que, al ser el fútbol gratis, las audiencias se dispararían a niveles estratosféricos; y no solo en Europa, sino en el resto del mundo, donde se sigue con gran pasión la Champions League. Y esas audiencias brutales permitirían rentabilizar la plataforma mediante publicidad sin necesidad de cobrar al aficionado.
El negocio de Telefónica y Orange, en peligro
De llegarse a un acuerdo sobre este modelo —y recordemos que la Champions ha cambiado su formato para acercarlo al de la Superliga—, se vendrá abajo el actual, basado en la venta de derechos a distintas plataformas en cada país, que luego cobran a sus suscriptores. En España, el tenedor de los derechos es Telefónica, que a su vez los revende a Orange para que también pueda ofrecer la competición a sus clientes.
La operadora de Marc Murtra alargó los derechos de la competición hasta 2031 en noviembre por un importe de 1.464 millones de euros, de forma que cualquier cambio de modelo se produciría después de esa fecha. Aun así, perder los derechos de la Champions haría un roto importante a ambas operadoras.
Ambas insisten en que el grueso de sus abonados no tiene fútbol y que no es un contenido crítico para su negocio. Pero lo cierto es que los abonados que sí lo tienen son los más rentables, ya que contratan los paquetes prémium que también incluyen la televisión normal, internet, telefonía móvil y fija. Es decir, son los que más pagan al mes y los que más margen dejan a unas operadoras cuya rentabilidad lleva años reduciéndose.
Por tanto, aunque la Champions no sea crítica para su negocio, perderla sería un golpe muy duro para sus márgenes en España. Además, no podrían sustituir ese contenido por otro con el mismo atractivo. Eso sí, seguirían contando con la Liga española (cuyos derechos Telefónica comparte con DAZN) porque Javier Tebas, enemigo acérrimo de Pérez, no va a cambiar el modelo: muchos clubes han hipotecado sus derechos durante décadas con CVC o con empresas opacas desconocidas (caso del Barcelona).
Esta amenaza para las telecos seguirá vigente siempre y cuando Pérez gane las elecciones, claro está. Ahora bien, la posición de Riquelme al respecto es un misterio: no se sabe si mantendrá las negociaciones actuales con la UEFA o las romperá. También tendrá que tener en cuenta si Čeferin y el resto de clubes prefieren el modelo gratuito al actual.
