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Las elecciones del Madrid: navajazos, venta del club... y el palco

Este domingo los socios eligen entre la continuidad de Florentino Pérez o Enrique Riquelme

Las elecciones del Madrid: navajazos, venta del club… y el palco

Florentino Pérez y Enrique Riquelme.

Si el Barcelona siempre ha presumido de ser més que un club por su representación del nacionalismo, el Real Madrid es mucho más que un club en los ámbitos económico y social: el equipo con más seguidores en España y en el mundo (según el Observatorio de Fútbol CIES), el más valioso (9.500 millones, según Forbes) y el que más factura (1.265 millones en 2024). Y sin ayuda de emiratos del Golfo, ni de fondos de inversión, ni de magnates rusos, ni de palancas ficticias. Por tanto, las elecciones de este domingo a la presidencia del Madrid trascienden el deporte. Van de negocios, en especial de los que se hacen en el palco del Bernabéu.

Los comicios llegan en el momento más bajo de Florentino Pérez, sin duda, a pesar de espectaculares cifras. En el plano deportivo, dos años consecutivos en blanco (y perdiendo la liga ante un Barcelona muy mediocre), con un juego horroroso, con fichajes muy inferiores a los añorados Kroos y Modric y que han decepcionado sin contemplaciones, sin dar con el entrenador adecuado (Arbeloa no mejoró a Xabi Alonso, ni ninguno a Ancelotti), con demasiado poder para unos jugadores que están enfrentados entre sí y enfrentan a la afición, sin ser capaz de detectar ninguna de las estrellas que han emergido recientemente —Doué, Olise, Kvaratskhelia, Saka, Vitinha, Luis Díaz, etc.— y sin sacar de la cantera jugadores del nivel de Lamine Yamal o Pedri.

Fuera de lo deportivo, todo son líos: los parkings paralizados por orden judicial y provocando un atasco permanente en la Castellana; la renovación del estadio por una deuda estratosférica (unos 1.160 millones) y sin poder albergar conciertos por falta de insonorización (y con los abonados enfadados porque les han quitado espacio o cambiado de sitio); el lío del Sky Bar; y qué decir de la Superliga, fracaso olímpico que intenta salvar negociando con la UEFA para ofrecer la Champions gratis, cosa que le enfrenta también a Telefónica y demás operadores que cobran por ella.

El colofón fue la esperpéntica rueda de prensa en la que, aunque Florentino dijo cosas muy ciertas como el tema de los arbitrajes (si bien para el aficionado blanco no basta para justificar los fracasos), acabó perdiendo el norte y convocando unas elecciones plebiscitarias a toda prisa para intentar pillar a posibles rivales desprevenidos.

La venta y Negreira

Pero le ha salido rana, porque se ha presentado Enrique Riquelme (37), presidente de Cox Energy (empresa que se compró la parte salvable de Abengoa a precio de derribo y está haciéndose con la filial de Iberdrola en México a base de deuda). Le costó encontrar el aval de 190 millones —el gran obstáculo que puso Florentino para que prácticamente nadie pudiera presentarse a las elecciones— por la negativa de la gran banca española —se dice que por influjo de Pérez—. Pero el andorrano Andbank se lo dio, apoyado por el canadiense Scotiabank, y ahí está.

Riquelme ha atacado las citadas debilidades de Florentino, como era de esperar, y ha encontrado un filón en el tema societario. El actual presidente presentó un plan para vender parte del capital del Madrid sin convertirlo en SAD, cosa que el aspirante considera un caballo de Troya para quitar el club a sus socios.

Asimismo, ha tocado la fibra sensible del madridismo al criticar la tibieza de Florentino con el Barcelona en el caso Negreira y en las palancas usadas para evitar la quiebra a la que le abocó Leo Messi, por aquello de «necesitamos un Barcelona fuerte»; a la inversa, el Barcelona habría hundido al Madrid y, además, ha aprovechado estas ayuditas para seguir controlando la Federación y los arbitrajes, así como para seguir fichando como si nada, saltándose el fair play financiero o logrando cautelares vitalicias del Gobierno.

Navajazos mutuos

Pero Riquelme tampoco entusiasma a la masa social madridista. Sus anuncios son bastante chuscos, no tiene propuestas concretas y su anuncio estrella, el fichaje de Haaland, fue desmentido de inmediato por el jugador y por el Manchester City. Su junta directiva lleva lo más granado del antiflorentinismo, como el hijo de Ramón Mendoza; el representante de la nueva beautiful de empresarios cercanos al PSOE, Rosauro Varo, y el exdirectivo con Ramón Calderón, Medina Cuadros. El que se ha caído a última hora es el yerno de Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola y acérrimo enemigo de Pérez por el caso Villarejo.

Y otra cosa que mosquea mucho al socio: todo el antimadridismo institucional y mediático le apoya, básicamente por las facturas que tienen pendientes de pasar a Florentino. Locutores estrella de la COPE, el Marca, Javier Tebas, Rafael Louzán (presidente de la RFEF, cuya selección no ha llamado a ningún jugador del Madrid), el ABC (faltaría más), El Confidencial, los periódicos barcelonistas, el PSOE, el Atlético José Luis Martínez-Almeida, Iker Casillas (el mayor enemigo de Mourinho), etc.

«Es verdad que Florentino ha llegado al final de su ciclo, está muy mayor y debería dejarlo, pero es que la alternativa ilusiona muy poco y, viendo a quién está de su lado, dan ganas de salir corriendo. Los socios lo tenemos muy difícil», explica un veterano empresario madridista.

Lo peor es que la campaña ha entrado de lleno en el lodo, muy lejos del señorío del que siempre ha hecho gala el Madrid. Aparte de la posible influencia de Florentino en la banca, este ha cuestionado la gestión de Cox Energy y compró anuncios en TV durante la entrevista a su rival en El hormiguero para anunciar el fichaje de Mourinho, adelantado por THE OBJECTIVE. Un Mourinho cuya carrera está en franco declive —no ha logrado clasificar al Benfica para la Champions este año—, pero con quien Pérez ya negocia la situación de Valverde, la salida de Mastantuono o el fichaje de Rodri, que quiere pisarle a Riquelme.

Por su parte, el presidente de la energética ha acusado a Pérez de utilizar una red de cuentas digitales sincronizadas para difundir información falsa, ha atacado el papel opaco del banquero Anas Laghrari, el asesor áulico de Florentino, y ha recordado los famosos audios de 2021 en que Pérez insultaba a varios jugadores del equipo.

El poder del palco

En todo este lío falta un elemento muy relevante: el poder del palco del Bernabéu. No es ningún secreto que Florentino lo usa para agasajar a políticos, empresarios y periodistas amigos —llegando en algunos casos a escenas bochornosas—, de quien luego se cobra los favores, y que ahí se han cerrado muchos de los grandes negocios del país.

Ese uso del palco sí que es absolutamente personalista y patrimonialista por parte de Pérez, que lo utiliza como si fuera suyo para agradar a amigos y rechazar a enemigos. ¿Riquelme piensa hacer otra cosa con el palco si gana o va a seguir con la misma dinámica, pero para los suyos? Mantiene un llamativo silencio al respecto.

En definitiva, miles de millones en juego, los grandes clubes del mundo pendientes de un hilo por los fichajes y muchas relaciones empresariales y negocios en el aire. Y aunque las encuestas dan ganador a Florentino, cuando dejas a la gente votar, puede pasar de todo. Que se lo digan a Feijóo.

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