Los bancos solo han trasladado a los intereses de los depósitos un 17% de la subida del euríbor
Las entidades han elevado en tres puntos básicos los tipos en los primeros meses de la guerra de Irán, hasta el 1,77%

Sucursales de los principales bancos españoles. | EFE
Los bancos solo han trasladado a los intereses que pagan por los depósitos a sus clientes una mínima parte de la subida del euríbor en los últimos meses, como consecuencia de la incertidumbre desatada por la guerra de Irán. Un conflicto que la Administración de EEUU ha dado por finalizado y que desinfla algo el indicador que anticipa posibles movimientos en el precio oficial del dinero.
En marzo y abril, cuando se produjo el principal salto del euríbor, las entidades apenas elevaron los tipos medios que abonaban por las imposiciones a plazo contratadas por los particulares. No obstante, poco a poco, de manera individual, algunas firmas, principalmente bancos que operan a través de internet, han ido aumentando las tasas por el ahorro tradicional para ganar negocio y robar cuota a los más tradicionales.
Los últimos datos del Banco de España reflejan que, de media, han transferido el 17% de la subida del indicador, mostrando por tanto prudencia en los movimientos, como ya sucedió tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022. En febrero, el sector ofrecía un 1,74%. En abril, el porcentaje alcanzó el 1,77%. Por tanto, el alza fue de 0,03 puntos básicos. Entre uno y otro mes, el euríbor se encareció en 52 puntos, del 2,22% al 2,74%.
Los depósitos a largo plazo mejoran más las tasas
Para los plazos de vencimiento más amplios, los bancos sí han incrementado los intereses con más contundencia, aunque los importes de las operaciones son muy limitados. En concreto, los depósitos a más de dos años pasaron a pagarse a un 1,38%, frente a los 0,99% de antes de la guerra de Irán, por lo que el traslado de la revalorización fue significativo. Para imposiciones a más de 12 meses y hasta un máximo de 24, ha mejorado las tasas del 1,5% al 1,82%.
Los bancos, como en el caso de los depósitos, han ajustado también los precios de los préstamos por la escalada del euríbor. Pero también lo han hecho tímidamente, con el fin de mantener la guerra por las hipotecas ante el más que probable escenario de menor actividad inmobiliaria y los créditos al consumo. La financiación para vivienda se ha encarecido seis puntos básicos, hasta el 2,86%.
Caída de los volúmenes de contratación
El volumen de depósitos contratado, que en marzo creció debido a que los fondos de inversión registraron reembolsos en vez de suscripciones, volvió a bajar en abril ante la mínima subida de los tipos y la vuelta a la normalidad de las gestoras, que recuperaron las entradas de dinero para los productos con un mayor riesgo. Las imposiciones a plazo se situaron en los 17.361 millones (casi 16.000 millones a un plazo de hasta un año), frente a los 19.900 millones del mes previo.
En esta ocasión no ha habido quejas por parte del BCE por esta política estratégica de la banca. El organismo supervisor echó en cara a las entidades españolas no trasladar la subida de tipos y el euríbor al ahorro tradicional. Estas críticas se empezaron a materializar meses después de que la institución ejecutara el primer movimiento al alza de los tipos oficiales. Pese a ello, los bancos españoles no mejoraron las tasas por los depósitos y fue entonces cuando el Gobierno inició una ofensiva, con advertencias de intervención si no elevaban las remuneraciones a los particulares.
Las empresas logran mejores tipos por su dinero
A partir de entonces, empezaron de manera más generalizada a mejorar los pagos. Esto ocurrió a la vuelta del verano de 2023, manteniendo la tendencia alcista hasta que el BCE paralizó las subidas del precio oficial del dinero, una vez controlada la inflación. Llevaron de media las retribuciones al 2,6%. Después, con las bajadas del euríbor y de los tipos oficiales, los intereses de las imposiciones a plazo iniciaron un recorte continuado.
Las empresas perciben tasas más elevadas que las familias por los depósitos, como suele ser habitual. En plazos más largos superan el 2%, un nivel no visto desde principios de 2025. Los bancos han elevado los tipos de las compañías no financieras del 1,8% hasta el 1,95% de media. Con el final del conflicto se espera que los intereses inicien el camino inverso y pierdan valor.
