Los bancos digitales lanzan una nueva ofensiva en depósitos tras captar 100.000 millones
Aprovechan la subida del euríbor por Irán, como hicieron con Ucrania, para 'robar' clientes a los grandes del sector

Un fajo de billetes de euro. | EP
Los bancos digitales han lanzado una nueva ofensiva para captar clientes y negocio en España, sobre todo en el campo de los depósitos a plazo y cuentas. Han decidido aprovechar la subida del euríbor tras la guerra de Irán, ante las expectativas de mayor inflación y mayores tipos oficiales, como ya hicieron después de la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022.
Las entidades digitales han dado desde entonces un mordisco a las grandes del sector, más tradicionales, aunque estas también han aumentado sus volúmenes en los últimos tiempos. Las primeras ya gestionan prácticamente 100.000 millones de euros de dinero de los españoles, tras haber captado 40.000 millones en apenas cuatro años. Ahora quieren dar un nuevo salto y arañar más.
Los últimos datos del Banco de España, recabados por THE OBJECTIVE, indican que a finales del año pasado los bancos online acumulaban en depósitos con vencimiento y cuentas a la vista 99.678 millones de euros, lo que supone una cuota de mercado en este segmento del 5,79%. Doce meses antes, este porcentaje era del 5,08%.
Tipos que llegan a superar el 3%
En las últimas semanas, diferentes bancos digitales se han posicionado en terreno de las imposiciones a plazo y cuentas sin condiciones, con rentabilidades que llegan a superar en algunos casos el 3%, por encima del euríbor. Los grupos financieros tradicionales aún no han movido ficha, aunque se han volcado con las cuentas nómina, con el fin de que los clientes se vinculen con otros productos en el medio y largo plazo.
El euríbor ha escalado hasta el 2,8% tras la incertidumbre ante las expectativas de que el BCE eleve las tasas oficiales este mismo mes, aunque las previsiones ahora no son tan pesimistas como en las siguientes semanas del comienzo de la guerra de Irán. Una de las entidades más agresivas en su ofensiva es Trade Republic, que ha lanzado una cuenta sin exigencias que paga un 3,04%.
Novum Bank ha subido el interés algo más, aunque para ello el depósito tiene que estar vigente 24 meses. A un período de un año, el tipo se reduce hasta el 2,85%. Cetelem, Self Bank, EBN y Openbank son otros que han iniciado la batalla comercial con una estrategia similar, aumentando las rentabilidades que ofrecen a los clientes.
Los grandes, como el Santander, Caixabank y BBVA, todavía no han dado el paso y no se espera que lo hagan en el corto plazo. Ya tras la invasión de Ucrania tardaron en reaccionar y solo lo hicieron después de las presiones del BCE y del Gobierno para que no solo cobraran más por los créditos, sino que abonaran también más por el dinero de los ciudadanos.
Dudas sobre los efectos de Irán
Por el momento, el sector no tiene claro cuáles van a ser los efectos de la guerra de Irán. Y dudan de cuáles serán las medidas que aplique el BCE para contener la inflación. El conflicto se está alargando, pero los banqueros consideran que no tardará en detenerse por las necesidades de Donald Trump de alcanzar un acuerdo que lo ponga fin.
En este escenario de incertidumbre total, los grandes bancos prefieren centrarse en los productos con los que pueden sacar más partido, como las nóminas, que tienen vinculación: una vez atado el usuario, este puede aumentar la relación comercial con fondos, planes de pensiones, seguros, etc.
1,1 billones de euros de los hogares
El volumen de dinero que gestionan los bancos no para de crecer. Además de los depósitos y libretas de las empresas, los hogares tienen 1,1 billones de euros en los diferentes productos tradicionales de ahorro. Una cantidad que no ha dejado de incrementarse debido también al aumento de la población por la llegada de inmigrantes y su regularización. Los ilegales todavía tienen serias dificultades para bancarizarse, un hecho que el Banco de España les ha echado en cara a las entidades por no abrirles cuentas gratuitas de forma masiva con las que poder operar, pese a los riesgos de blanqueo de capitales.
Tan solo en pequeños momentos puntuales, los depósitos de las familias han caído o han aumentado levemente. Una vez termine el proceso de regulación extraordinario en marcha, es previsible que crezca con fuerza, una vez el colectivo beneficiado por la medida empiece a tener lazos con los bancos.
