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Escrivá reprende a los bancos por denegar de forma masiva cuentas a inmigrantes irregulares

El Banco de España reclama un esfuerzo a las entidades para que las abran pese a los riesgos por blanqueo de capitales

Escrivá reprende a los bancos por denegar de forma masiva cuentas a inmigrantes irregulares

Ilustración de Alejandra Svriz.

El Banco de España, liderado por el exministro José Luis Escrivá, ha entrado de lleno en el debate sobre la inmigración en medio del proceso de regulación extraordinaria aprobada por el Gobierno. La institución analiza en un informe por primera vez la inclusión financiera de los extranjeros llegados a nuestro país y reprende a los bancos por denegar de forma masiva cuentas de pago básicas a aquellos que no tienen papeles.

En el documento, al que ha accedido THE OBJECTIVE, el supervisor gobernado por Escrivá critica a las entidades por rechazar su apertura a los inmigrantes irregulares, a pesar de la demanda existente, y les pide un esfuerzo para el fomento de la bancarización de este colectivo, al igual que al resto de partes implicadas para una mejora de esta situación.

Las cuentas de pago básico fueron creadas para impulsar la inclusión financiera y son gratuitas para las personas en situación de vulnerabilidad, entre las que se encuentran las personas sin papeles. Todos los bancos están obligados a ofrecerlas comercialmente. Pero, según las conclusiones a las que ha llegado el Banco de España, solo «una pequeña parte de los irregulares accede a una». En concreto, menos del 10%, por lo que la institución del exministro del Gobierno de Pedro Sánchez considera que «no desempeñan el papel para el que estarían destinadas».

La cuestión del blanqueo de capitales

El informe llevado a cabo explica que el propio Banco de España ha efectuado diversas inspecciones sobre las cuentas básicas y que ha constatado que el sector financiero informa de este servicio, tanto en los tablones de anuncios como en sus sitios web, y que los empleados conocen, en general, su existencia. No obstante, añade, «se han detectado ciertas carencias en relación con sus conocimientos sobre las características de este tipo de producto y respecto a la información previa que se facilita a los solicitantes. Además, indica que los bancos subrayan la posible colisión de la apertura con las exigencias derivadas de la normativa de prevención del blanqueo de capitales.

Esta normativa establece elevados requerimientos regulatorios de conocimiento de los clientes y de su actividad y supone riesgos de sanción y reputacionales para las entidades en el caso de que se verificara alguna cuestión de blanqueo en relación con sus clientes. Por ello, las entidades evitan contratar con ciertos clientes, en particular llegados de algunas nacionalidades específicas.

Las dudas del supervisor

Sobre este punto, el Banco de España pone en duda el argumento de las entidades, al señalar que el riesgo regulatorio contrastaría con «el escaso retorno económico de estas cuentas a corto plazo, dadas las comisiones reducidas o nulas y el perfil de los clientes». «Así, ciertos colectivos o nacionales de determinados países quedarían excluidos, de manera casi automática, de la posibilidad de abrir una cuenta básica», subraya el supervisor.

«Este desequilibrio entre coste y beneficio explicaría, en buena medida, la falta de proactividad por parte de las entidades en ofrecerlas y su interpretación restrictiva de los requerimientos para abrirlas, los cuales afectan particularmente a los inmigrantes irregulares», agrega el documento, que concluye que «la gran distancia entre el número de cuentas básicas y el de potenciales clientes, inmigrantes en situación irregular, más la percepción de dificultades para abrirlas por parte de este colectivo —y que es coherente con los argumentos de las entidades financieras— indica que hay una significativa demanda, efectiva o potencial, que no está cubierta». «Esta demanda no tiene visos de haber disminuido con el tiempo, dados los elevados y persistentes flujos de entrada de inmigrantes», resuelve el Banco de España.

82.903 cuentas básicas abiertas en España

Las entidades pueden denegar el acceso a este productor por tres motivos. El primero es que el cliente no aporte la información requerida, en función del nivel de riesgo de blanqueo de capitales o de financiación del terrorismo de dicho cliente. El segundo, que su apertura sea contraria a los intereses de la seguridad nacional o del orden público. Y el tercero, que el cliente sea ya titular en España de otra cuenta bancaria.

Desde 2022, el número de cuentas de este tipo abiertas anualmente en España ha oscilado entre 15.000 y 33.000. Así, a finales de 2023, el total que permanecía abierto alcanzaba la cifra de 64.489, apenas un 0,1 % del total de libretas de pago abiertas en España en dicho año. Esta cifra se disparó hasta las 422.903 a finales de 2024, al reclasificar una entidad financiera un tipo de cuenta de carácter social a básica. Sin tal reclasificación, el número registrado a finales de 2024 habría sido de 82.903, de acuerdo con los datos aportados por el Banco de España.

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