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Entrevistas

Isabel Díaz Ayuso: «Ser crítica no te convierte en desleal»

La presidenta de la Comunidad de Madrid charla con THE OBJECTIVE sobre sus aspiraciones políticas, su relación con Pablo Casado y los planes que tiene para la región: «Dejar un mejor Madrid del que encontré cuando llegué»

Isabel Díaz Ayuso habla claro. Es una de sus fortalezas: un lenguaje directo, sin rodeos ni florituras. Con tanta claridad como contumacia, insiste en su voluntad de ser presidenta del PP de Madrid e ir a un Congreso, frente a quienes le dicen que «ahora no toca». Convencida de que la lealtad no está reñida con la capacidad crítica, agradece a Pablo Casado haberle dado «la oportunidad política más bonita de mi vida» y asegura que no le está moviendo la silla, «él lo sabe». Por si cabe alguna duda, Ayuso aclara que su tiempo político empieza y termina en la Comunidad de Madrid.

Destila hiperliderazgo, pero afirma que ni cree en ello ni lo quiere para sí. De hecho, asegura divertirse contrastando puntos de vista opuestos al suyo con su equipo de gobierno. Aprecia a sus consejeros, pero no quiere que se ocupen, también en el partido, de las áreas que gestionan, como sí hacía Esperanza Aguirre.

La presidenta madrileña asegura que su mandato al frente de la Comunidad tiene que durar un máximo de ocho años, porque a Madrid le toca ser ariete contra las políticas socialistas y las «barbaridades» de Pedro Sánchez y eso requiere muchísima dedicación. De hecho, cree que los presidentes autonómicos no solo deberían ocuparse de su «terruño», sino ir más allá. Quizás por ello Isabel Díaz Ayuso no se resiste a criticar a sus homólogos del PSOE que «escupen» a la Comunidad de Madrid. En esta entrevista con THE OBJECTIVE, habla también de Cataluña, como la que fue y ya no es «capital económica». Incluso comparte confidencias de catalanes, como Gerard Piqué, que tienen que venir a Madrid a emprender, porque «allí todo son problemas».

PREGUNTA. La gente de la calle no entiende la batalla entre usted y la dirección nacional.  ¿Hasta cuándo van a mantener la tensión?

RESPUESTA. Es una cuestión que viene produciéndose desde hace dos años. Yo nunca me planteé la celebración hasta después de las elecciones del 4-M, porque tenía un Gobierno difícil y, encima, nos sorprendió la pandemia. Tras el 4-M, cuando toda la Comunidad se tiñó de azul y, de izquierda a derecha, unimos a los ciudadanos con un mensaje de libertad, de prosperidad y de espacios comunes, y después de haber encabezado dos veces la candidatura en esta Comunidad, pensé que darle normalidad y abrir el debate de la democracia interna sería bueno. Eso lo dije desde finales de agosto y no he dicho otra cosa desde entonces. Ojalá que este proceso se celebre cuanto antes para que no nos erosionemos más de la cuenta, porque los afiliados y votantes tienen ganas de Congreso. No puede ser malo.

P. Dicen en Génova que no tienen prisa, que en las elecciones de 2019 muchos candidatos se enteraron de que iban a serlo uno o dos meses antes y que, quizás, si hay que sustituir a alguno puede provocar una incomodidad a quienes están. ¿Qué responde ante eso?

R. Que es curioso que diez líderes de mi partido han estado hablando constantemente durante dos años del PP de Madrid, de bicefalias, terceras vías, etcétera, y cuando la más interesada dice «me voy a presentar», me dicen que ahora no toca… Lleva dos años tocando, pero ahora no toca. Hombre, creo que si digo que hay que celebrar el Congreso pronto no quiere decir que malmeta, sino que quiero que se hagan las cosas en tiempo. Eso es lo que estoy pidiendo y asumo que esto no lo decido yo y que cuando sea, será, pero mi opinión es la que es. Con respecto a los candidatos, si son nombrados con tan poco tiempo, sobretodo donde no gobernamos, tienen poco margen para ser conocidos y para que los ciudadanos les perciban como una alternativa.

P. ¿Quién debe nombrarlos? La dirección nacional anunció el fichaje de Toni Cantó en las últimas elecciones… Si usted es presidenta del PP de Madrid, ¿los nombramientos serán de la presidenta, vendrán desde Génova o habrá que llegar a acuerdos sin imposiciones?

R. Es un debate que se ha hecho siempre entre la dirección nacional, la regional y el candidato. Tiene que ser así, porque tiene que haber una integración. En cuanto a los candidatos locales, creo que es lógico que el presidente de la Comunidad tenga algo que decir sobre las personas con las que va a cohabitar como gestores; ellos desde lo local y yo desde lo autonómico. No tiene lógica que cada uno vaya por su lado. Creo que tiene que haber una representación del Gobierno, de la Asamblea, pero muy especialmente de los ayuntamientos. Con respecto a la dirección del partido, no tiene que ser el Consejo de Gobierno. Es mejor que haya una representación de todos y, muy especialmente, del Ayuntamiento de Madrid. 

«No quiero hiperliderazgos; no los tengo en mi Gobierno. Mis consejeros no tienen que pedirme permiso en todo momento»

P. No quiere el modelo que tenía Esperanza Aguirre…

R. Yo prefiero que haya una representación mayor de los municipios, del Ayuntamiento de Madrid y de la Asamblea. Y no quiero hiperliderazgos; no los tengo en mi Gobierno. Mis consejeros no tienen que pedirme permiso en todo momento. Saben lo que quiero y cómo lo quiero, pero a partir de ahí tienen absoluta libertad para que los consejeros tomen sus decisiones, vayan a los medios que quieran y me aporten lo que crean. Del mismo modo, tiene que ser un partido donde todo el mundo se tiene que ver representado.

P. Cuando en 2019 Pablo Casado le ofreció ser candidata a la Comunidad de Madrid, le advirtió que eso no conllevaba ser presidenta del partido en Madrid y usted aceptó. ¿Por qué ha cambiado de opinión?

R. Cuando me ponen al frente de esta candidatura teníamos 22 escaños. Hoy vamos por los 65. Yo no esperaba gestionar una pandemia histórica que ha transformado al planeta, ni tener que unificar al centro derecha en Madrid en un proyecto que también está concitando el apoyo de la izquierda. Cuando uno ya está gestionando es consciente de lo importante que es que su partido le acompañe en todo lo que está haciendo. La situación desde 2019 ha cambiado mucho. Este tema ni se me pasó por la cabeza en 2019 o 2020. La primera persona que supo que quería presentarme es Pablo (Casado). No he tomado decisiones por libre. He avisado de mi punto de vista, que creo que es el mismo que el de la inmensa mayoría de afiliados al partido.

«Ser crítica no te convierte en desleal. Yo no quiero que mi equipo me dé siempre la razón en todo ni que opine lo mismo que yo»

P. Habla de unidad, pero desde Génova surgen voces que hablan de deslealtad por su parte. ¿Es desleal defender el punto de vista propio en un partido?

R. Yo llevo toda mi vida política en mi partido, que me dio confianza al convertirme en candidata y yo se la he devuelto al situarlo al borde de una mayoría absoluta, defendiendo los valores y principios del PP. Yo no me he salido del PP. Jamás lo he erosionado ni he perjudicado su imagen, ateniéndome a los valores y principios en los que he crecido como político. Ahora bien, soy una mujer libre y tengo criterio propio. Y cuando uno está al frente de la Comunidad de Madrid, que es lo más importante, tengo que tomar decisiones como presidenta autonómica, que están muy por encima del partido, porque soy la presidenta de los ciudadanos que me han votado y de los que no. Tomo las decisiones en función de los intereses de los ciudadanos de Madrid, porque es a lo que me debo y a lo que estoy dedicando mi vida. Ser crítica no te convierte en desleal. Yo no quiero que mi equipo me dé siempre la razón en todo ni que opine lo mismo que yo. 

P. ¿No lo hacen?

R. No. Muchas veces, cuando en el Consejo de Gobierno hemos abordado las cuestiones del orden del día, abrimos debates y cada uno opina algo diferente. Eso me encanta, veo sus puntos de vista y no necesito que me den la razón. No pasa nada. El disenso es bueno. Y así tiene que ser. 

P. ¿El punto de vista de Cayetana Álvarez de Toledo enriquece al PP o es ofensivo y merece sanción, como se ha planteado la dirección nacional del PP?

R. Creo que son opiniones personales, pero hasta ahora siempre la he oído defender principios del partido: contra el nacionalismo, contra las equidistancias, la imposición ideológica de la izquierda…

P. Históricamente, en las batallas internas del PP, siempre sale a relucir el mantra «Génova siempre gana». ¿A qué le suena?

R. Eso son las cuestiones de los partidos y los aparatos. Eso a mí me da igual. No hay nada que más me divierta que un congreso, unas urnas… ver a quién apoyo yo, quién tiene la razón… 

P. ¿Pide urnas con el sistema ‘un militante, un voto’? 

R. Nada me gustaría más que pusieran todas las facilidades para que votara todo el mundo. Cuanta más gente participa, con más legitimidad te sientes, como me ha pasado a mí el 4-M, que hubo una participación histórica por parte de los madrileños, me siento mejor y más reconfortada de esta manera.

«Cuando di un paso adelante no esperaba que me pusieran la alfombra roja, pero tengo ilusión por trasladar a mi organización lo que estoy viviendo»

P. Si en esa votación interna no le sacase 15 puntos a un hipotético contrincante, tendría que ir a una segunda vuelta en la que decidirían los compromisarios, 1.000 cargos medios del partido. ¿Le gusta la posibilidad?

R. He de asumir lo que venga. Cuando di un paso adelante no esperaba que me pusieran la alfombra roja, pero tengo ilusión por trasladar a mi organización lo que estoy viviendo. Ahora me puedo encontrar con que haya dos, tres o siete candidatos y eso hay que asumirlo.

P. Si José Luis Martínez Almeida fuera secretario general tendría que compatibilizar ese cargo con la Alcaldía, entre otras funciones. ¿Ha pensado en utilizar la figura de un coordinador general?

R. Como no hay fecha del congreso, el 90% de mis 12 a 15 horas al día es para la Comunidad de Madrid. No me he puesto a pensar más que tiene que haber una estrategia clara y que me gustaría que Alfonso Serrano, mi portavoz en la Asamblea, esté conmigo en todo esto. Ya a partir de ahí, hay que ver cómo se desarrolla todo, si hay más candidaturas y hacer algo con criterio propio. 

P. Ha dicho en alguna ocasión que su trayectoria empieza y acaba en Madrid. ¿Eso significa que se descarta como futura candidata a presidenta del Gobierno?

R. Desde luego. Es que no tengo carrera, porque empiezo y termino en el mismo sitio, que es Madrid. Nunca imaginé tener la inmensa oportunidad de ser la presidenta de la región que me vio nacer y donde voy a estar el resto de mi vida y toda mi ilusión y trabajo está aquí empeñado. Ahora vienen los mejores años para Madrid, estamos viviendo una revolución cultural, económica, empresarial que no me quiero perder. Quiero ver cómo sigue y cómo después de los peores años vividos aquí despierta Madrid. Quiero estar al servicio de mi país desde esta región.

«No se me ocurriría ni de lejos intentar ocupar el puesto de la persona que me dio la oportunidad política más bonita de mi vida»

P. ¿Entonces Pablo Casado no debería temer que usted le mueva la silla?

R. Eso lo dicen mucho y eso no ocurre. Hay que tener en cuenta que yo tengo una posición de ventaja con respecto a Pablo, porque yo soy presidenta de un Gobierno y, por tanto, mucha más presencia mediática y ocasiones para hacerme oír. Pero él lo tiene claro. Lo sé.  No se me ocurriría ni de lejos intentar ocupar el puesto de la persona que me dio la oportunidad política más bonita de mi vida.

P. ¿Y si Pablo Casado decidiese voluntariamente dedicarse a otra cosa?

R. Es que eso no va a ocurrir: ni Pablo se va a mover de donde está ni el PP va a cambiar ahora mismo. 

P. ¿Cuántos mandatos está dispuesta a asumir en la Comunidad de Madrid? ¿Cree en la limitación de mandatos?

R. Si hablamos de mandatos, visto lo que me ha ocurrido a mí… iría a por el tercero. Ahora… yo creo que gobernar más de ocho años no es positivo, porque para que esto funcione tienes que vivir con absoluta intensidad. Yo trabajo 12-15 horas al día, para estar siempre alerta, reaccionar con rapidez, escuchar a todo el mundo, no dejar un detalle suelto. Necesitas una tensión, una carrera de relevos en la que yo creo. Los proyectos políticos, cuando están arriba y en su mejor momento, hay que saber delegarlos, para que no haya vacíos de poder. Como creo tanto en los principios y valores que defendemos en Madrid, no puede caer Madrid.

P. ¿Piensa seguir en el cuerpo a cuerpo con Pedro Sánchez?

R. Si pacta los presupuestos de los madrileños con Bildu, sí. Si sigue pretendiendo descapitalizar España, sí. Si pretende seguir subiendo las cuotas de los autónomos (que afecta también a los de Madrid), sí, y si siguen haciendo anuncios para sacar a la empresa de España y, en concreto, a la de Madrid, que es donde está la gran inversión extranjera, ahí tendré que estar. Si cada decisión que toman va a afectar a los vecinos de la Comunidad de Madrid, lo haré. Y si ocurre en otros lugares de España, también, porque estamos acostumbrados a que los presidentes autonómicos seamos presidentes de nuestro terruño… ¡Y no! Somos delegados en nuestros territorios, pero lo que pasa en España nos afecta a todos. Y si hay injusticias o se cometen barbaridades, como está pasando en Cataluña, yo, lejos de beneficiarme, tengo que denunciar lo que ocurre allí, porque allí hay españoles que están esperando a que alguien les dé soluciones.

«El socialismo es una forma de entender la política que iguala a los ciudadanos, pero en los resultados y no en las oportunidades»

P. ¿Su cuerpo a cuerpo es con Pedro Sánchez, con el socialismo o con la socialdemocracia?

R. En realidad no es entre personas, sino entre políticas y las personas que las aplican. Si vamos a estar en un Gobierno que no va a los parlamentos, que cierra la Comunidad de Madrid por decreto de manera ilegal, que nos deja los últimos en la desescalada, que deja que los indultos sean una forma de vivir con las personas que han arruinado Cataluña… Si vamos a ir a esto, tengo que combatir lo que hace este Gobierno. Pero ideológicamente, el socialismo ha hecho mucho daño durante las últimas décadas, no ya los socialistas, porque hay personas de todos los colores, pero el socialismo es una forma de entender la política que iguala a los ciudadanos, pero en los resultados y no en las oportunidades; que allá donde se aplica acaba generando más paro, acaba con el incentivo, con las ganas de las personas para prosperar, para comprar, para vender, para alquilar y cercena la cultura del esfuerzo. Las familias más vulnerables, cuando tienen la oportunidad de llevar a sus hijos a clase, quieren que les pongan las pilas, que les exijan y les ayuden, porque solo se puede prosperar en base al esfuerzo. Ideológicamente, me veo en la dirección contraria al socialismo.

P. ¿Tiene previstos mecanismos para impedir la deslocalización de instituciones y organismos públicos de Madrid por parte del Gobierno?

R. No. Es el Gobierno el que tiene que explicar por qué quiere ir descentralizando este país. Es algo que no ocurre en ningún lugar del mundo. Pero no va a conseguir prácticamente nada, porque los ciudadanos de toda España, especialmente de la España vaciada, necesitan empresas, oportunidades, proyectos culturales, centros de salud, de manera que la población quede fijada y quiera vivir en sus pueblos. 

P. Pero si organismos de nueva creación, derivados de la administración europea, se instalan en otro lugar distinto a Madrid, ¿se está creando algún perjuicio?

R. No si no perjudica a la marcha de la Administración, ni a los propios funcionarios. Pero ya veremos si hacen esto en Cataluña o el País Vasco… Creo que no. Es gracioso, porque allí están expulsando a las administraciones del Estado, así que espero que, por coherencia, lo hagan también allí y que no creen categorías de primera y de segunda por el idioma. Que piensen en nación por primera vez me parece fantástico. Pero eso no crea empleo ni creo que sea lo que necesitan los ciudadanos. 

«Otros presidentes autonómicos, especialmente socialistas, empiezan a escupir a Madrid como si fuera la culpable de sus desajustes o de su mala gestión»

P. Una de las grandes batallas que se avecinan es la de la financiación autonómica. Se están creando frentes entre comunidades de PP y PSOE. ¿Madrid va a ir a lo suyo en la negociación?

R. Es que Madrid nunca ha ido a lo suyo, porque el 70% de los servicios de la caja común se pagan desde Madrid. Y estamos orgullosos de ello, porque estamos obligados política e históricamente a hacerlo así. Pero yo lo único que pido es que, al menos, no nos señalen con agravio, que es lo que están alimentando. Madrid es una comunidad de acogida, integradora y está al servicio de España. Ese agravio no aporta nada y se utiliza mucho en los sistemas de financiación. Y otros presidentes autonómicos, especialmente socialistas, empiezan a escupir a Madrid como si fuera la culpable de sus desajustes o de su mala gestión. Si en tu comunidad autónoma no incentivas el empleo y asientas a la población, al final el tiempo irá en tu contra. Yo no paro de pensar cómo llevar riqueza a mi Comunidad y lo que hacen ellos es otra cosa.

P. Muchos presidentes lo que dicen es que Madrid parte con mucha ventaja, porque tiene las mejores infraestructuras: AVE, carreteras…

R. Muchos países avanzados tienen dos capitales: la burocrática-administrativa y la financiera. Y eso ocurrió durante años en España con Cataluña, que fue la capital económica. Y ellos no lo vieron o no supieron verlo… o no lo quisieron hacer. Hubo unas élites políticas que decidieron vivir del agravio, de la identidad y fabricar identidades contrapuestas, creando un negocio por el cual, cuanto más catalán fueras, más privilegios tendrías al acceder a subvenciones para la cultura y para ser bien visto y permitido. Y el resto de ciudadanos de Cataluña eran vistos como ciudadanos de segunda. Esa corruptela que se montó en tiempos de Pujol y que ahora se está conociendo es la que creó ese cáncer en los colegios y separó a los ciudadanos. 

P. Algo debe estar cambiando… Piqué e Iceta hablan bien de Madrid…

R. Claro, porque Cataluña perdió esa fuerza y Barcelona dejó de ser la capital de todos para convertirse en un lugar donde no cabe la iniciativa privada, impera la ley de la selva y donde el más fuerte, si no okupa, está con su comercio ilegal frente a los comerciantes que pagan religiosamente sus impuestos. Cataluña ya no es la capital económica de España y Madrid, que era la cuarta, con políticas liberales y de apertura, hoy es capital por partida doble. El ‘efecto capitalidad’ es un mantra. Y muchos catalanes que aman su tierra te lo dicen: «Es que cuando voy a Madrid, puedo emprender». Piqué es catalán y cuando viene a Madrid puede hacer cosas, trae un torneo… y te lo dicen: «Cuando estoy allí, son todo problemas y dificultades». Están expulsando a la empresa y a las familias y rompiendo el diálogo entre ellas. Y Madrid se va enriqueciendo poco a poco y lamentablemente, de todo ello. Yo no quiero crecer a costa de Cataluña.

«Es cierto que chocamos con las leyes LGTBI o con los menores no acompañados. Creo que hay leyes que se pueden mejorar, pero eliminarlas es un mensaje erróneo»

P. Tiene usted pendiente la aprobación de los Presupuestos y necesita a Vox. ¿Cómo se van a desarrollar sus negociaciones a partir de ahora?

R. Necesito por parte de Vox que no bloquee. Pero no busco solo eso. Quiero entenderme con ellos para que así representemos a más ciudadanos. Pero las negociaciones tienen días buenos y días malos. Es cierto que chocamos con las leyes LGTBI o con los menores no acompañados. Creo que hay leyes que se pueden mejorar, pero eliminarlas es un mensaje erróneo, a mi juicio.

P. ¿No cambiará apoyo a los presupuestos por supresión de estas leyes o por la desnaturalización de las mismas?

R. Nunca negociar unos presupuestos, ni en este gobierno, ni en el de la nación, debería ser un pretexto para para perjudicar a los ciudadanos, que para que me den el apoyo tomen cualquier decisión. Porque yo soy la presidenta de todos los madrileños, incluidos los que están representados en estas leyes, la presidenta de las madres que tienen hijos homosexuales y transexuales y de esos menores que yo estoy obligada por ley a dar tutelaje. Tengo que pensar en todo a la vez. Creo que lo mejor es que estas leyes que partían de la mejor intención y se escoraron demasiado a la izquierda, dando cabida a artículos de dudosa consistencia jurídica, se pueden mejorar. Pero representan a muchos ciudadanos y por eso creo que han de quedarse. También preferiría que estos menores estuviesen con sus familias, pero lo cierto es que andan deambulando por toda Europa. Y yo no tengo competencias en seguridad. En resumen, creo que las negociaciones irán bien y vamos a poner de nuestra parte para entendernos y buscar algo más que su no bloqueo, su apoyo.

P. ¿Cómo van a ser las navidades en Madrid de cara a esta nueva ola de covid que, pese a que en España la situación es mejor, ya ha llevado a confinamientos domiciliarios en el centro de Europa?

R. Tenemos una capacidad hospitalaria inmensa, como hemos demostrado. Hemos superado el 90% de población diana vacunada, pero hace falta incidir en la vacunación y  recordarle a las personas que hay que vacunarse, porque las cifras nos demuestran que el 80% de las personas que se contagian no lo están y el 80% de las que fallecen o que están muy graves es porque no lo estaban. Hay que vacunarse, seguir incidiendo en las precauciones y, además, estamos viendo la posibilidad de hacer de nuevo cribados masivos de tests y ayudar y pedir colaboración a las empresas, para que ellas, que tienen ahora sus encuentros y cenas, pongan remedio allá donde nosotros no llegamos y viendo la posibilidad de que todos los ciudadanos que tienen que reunirse con mayores se hagan un test. Estamos viendo la posibilidad de volver a una campaña sobre ello.

P. ¿Hablamos de unos test que sufragaría la Comunidad de Madrid?

R. Lo estamos viendo, porque tenemos alrededor de millón y medio de tests y estamos estudiando la posibilidad de colaborar con empresas y farmacias y ver si lo podemos hacer por nuestra cuenta o con ayuda externa. Lo estamos valorando, pero creo que es interesante que la gente que tiene la más mínima duda se haga un test.

P. ¿Qué se puede hacer para que esas personas que no se han vacunado lo hagan?

R. Pues convencerles. En realidad, el porcentaje de vacunación está siendo altísimo. Y eso es porque estamos poniendo centros de vacunación en todas partes; llevando la vacuna en unidades móviles, con centros de vacunación como fue el Wanda y sigue siendo el Hospital Zendal. Nosotros hemos tomado decisiones en base a la previsión. Hay que seguir incidiendo en los aeropuertos, en los trenes, donde hay mucha movilidad. Por ahora la tendencia no preocupa, pero nos tiene en alerta.

P. ¿Contemplan restricciones por Navidad?

R. Como ya hemos vivido todo tipo de olas, lo bueno es que, según evolucione el virus tomaremos decisiones, pero creo que es pronto para tomar otras decisiones. Por ahora, seguimos con la vacuna y estamos alerta. Tenemos el sistema de vigía, que analiza las aguas residuales y, por ahora, no tenemos zonas preocupantes en Madrid, así que seguimos pidiendo a la gente que se cuide y sea responsable, porque no podemos estar en cada casa.

P. ¿Es útil el ‘pasaporte covid’?

R. Es un debate que estamos teniendo, porque da una falsa seguridad de protección que no tiene por qué existir. Si te has reinfectado esto no funciona. Cada uno le enseña al camarero un papel diferente… El debate lo estamos teniendo, pero por ahora seguimos insistiendo en los test, la precaución.

P. ¿Cuáles son sus prioridades desde ahora hasta las elecciones del 2023?

R. Dejar un mejor Madrid del que encontré cuando llegué como presidenta, que va a basarse en la recuperación económica de la que solamente estamos viendo el comienzo. De aquí al final de la legislatura queremos poner en marcha algunos proyectos como el de la Ciudad de La Jusiticia, reformas integrales de los Hospitales La Paz, Gregorio Marañón y 12 de Octubre, más kilómetros de Metro, más intercambiadores, más colegios… Vamos a seguir mejorando estos servicios mientras trasladamos a los ciudadanos de aquí y de fuera que emprender merece la pena, que Madrid es un lugar seguro para hacerlo y atraer muchos eventos que nos pongan en el mapa.

P. ¿Piensa en las Olimpiadas para Madrid?

R. Por supuesto, sería muy bonito. Si el alcalde decide presentarse tendrá todo mi apoyo.

«Quiero pasar el resto de mi vida sintiéndome orgullosa de lo que he hecho, por lo menos, con la conciencia tranquila de saber que hice las cosas lo mejor que pude»

P. ¿Y a qué piensa dedicarse cuando deje de ser presidenta de la Comunidad de Madrid?

R. No me lo he planteado aún. Me gusta mucho la comunicación, aunque soy más de radio… Me gusta la política y la política internacional. Tengo muchas ilusiones personales que cumplir, pero no lo sé. Estaré siempre al servicio de Madrid y de mi país. Yo solo sé que voy a ser expresidenta el resto de mi vida y por eso quiero pasar el resto de mi vida sintiéndome orgullosa de lo que he hecho, por lo menos, con la conciencia tranquila de saber que hice las cosas lo mejor que pude. Si estoy despistada, pensando en otras cosas y otras cuestiones, el tiempo pasará y luego estaré todo el tiempo descontenta… Y para no aguantarme en el futuro, prefiero cuidar el presente.

P. Eso suena a «ni yo misma me aguanto…».

R. Es muy femenino… Si no has cumplido unos objetivos o te has equivocado o no has dado lo mejor de ti misma, reprochárnoslo y estar una y otra vez dándole vueltas. Como no quiero estar enfadada conmigo misma el resto de mi vida, pienso que esta etapa hay que vivirla con absoluta intensidad todos los días dando lo mejor de ti mismo y que salga el sol por Antequera.

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