Un jefe de ADIF desmiente a Puente: la vía de Adamuz dañada desde 2019 era «un riesgo»
La fisura se calificó como «leve» durante siete años, pero cambió a «grave» días después del accidente

El carril retirado de la zona de Adamuz el pasado febrero.
El pasado 13 de febrero, un equipo técnico de mantenimiento de ADIF retiró de la zona de Adamuz una sección de 42 metros de carril sobre la que existían informes de daños desde mayo de 2019. En concreto, seis alertas de carácter «leve» que, tras el accidente del pasado enero, pasaron a una calificación «grave». El Ministerio de Transportes minimiza la actuación asegurando que el carril con desperfectos estaba «en seguimiento» y que se aprovechó el corte de la vía por el accidente para sustituirlo, pero un jefe de mantenimiento de ADIF lo calificó de «riesgo en la infraestructura» en su declaración ante la Guardia Civil. Los partes previos a la situación lo califican de defecto «grave», que obliga a actuar de manera inmediata.
«Huella de fisura en cabeza de carril». Esa frase, incluida en los partes de mantenimiento de ADIF e Ineco, fue considerada como riesgo «leve» desde mayo de 2019 hasta febrero de 2026. Casi siete años en los que esos «desperfectos» en la vía se mantuvieron «en seguimiento» para, en cuestión de horas, elevarse a «alerta grave» y provocar una actuación de madrugada.
Transportes defiende que se aprovechó «la ausencia de tráfico en la línea como consecuencia de la necesaria reconstrucción» para «acometer la sustitución como una tarea ordinaria de mantenimiento». Sin embargo, tal y como admitió uno de los testigos que la Guardia Civil ha incorporado a la causa, la sustitución se realizó de madrugada del 13 al 14 de febrero, horas después de que administrativamente se hubiese elevado la alerta sobre estos defectos de leve a grave. Esta última categoría, según los manuales operativos de ADIF, requiere que, cuando se detecta un fallo o anomalía en la vía, se actúe sobre ella de manera inmediata. Esta es una categoría que no tenía en los siete años anteriores.

El técnico a cargo de la base de mantenimiento de Hornachuelos, a la que se llevó prácticamente todo el material de las vías retirado de Adamuz, aseguró a la Guardia Civil que la actuación sobre estos 42 metros de carril se hizo para «eliminar cualquier tipo de riesgo en la infraestructura». El material, como ha contado THE OBJECTIVE, quedó abandonado sin vigilancia ni cámaras de control.
Confirmó, además, que esta actuación, ordenada por «Presidencia de ADIF», no entraba «en las labores de reparación de los daños producidos en la vía por el accidente». Pese a ello, Transportes aseguró que las labores contaban con el respaldo legal que le dio la autoridad judicial el pasado 27 de enero. Ese permiso judicial, que la Guardia Civil puso en duda en sus informes, estaba orientado a «acometer los trabajos de reconstrucción necesarios», como indica el propio Ministerio. Según la declaración del testigo, no estaba amparada por ese permiso.
Con fisuras desde 2019
Según el último informe de la Guardia Civil, uno de esos carriles del tramo de Adamuz que fue retirado tras el accidente ya presentaba defectos desde 2019. ADIF, sin embargo, no dio orden de sustituirlo por otro nuevo hasta días después del siniestro, a pesar de que el ministro de Transportes, Óscar Puente, asegurase que todo el tramo había sido «completamente renovado».
Uno de los aspectos que están revisando la Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) tras el accidente de Adamuz, en el que fallecieron 46 personas el pasado 18 de enero, se centra en si el mantenimiento de la vía era el adecuado o si existían carencias que pudieron agravar el estado de los carriles e influir en el descarrilamiento. Y las pesquisas han arrojado algunos hechos significativos al respecto, como el de la retirada de carriles que se sabían dañados desde 2019.
En inspecciones posteriores al primero de 2019, la huella iba aumentando y los técnicos seguían documentándola. Así consta en informes de junio de 2020, junio de 2022, julio de 2024, junio de 2025 y, por último, noviembre de 2025: la misma fisura, calificada como de «intensidad leve», pero siempre presente en ese tramo durante los últimos siete años sin que se produjese ninguna actuación por parte de ADIF más allá de su mero control. No consta reparación alguna.
En otro de los carriles retirados, la sustitución también se produce con ciertas anomalías, tal y como ha declarado un jefe de mantenimiento de ADIF a la Guardia Civil. Se trata de un carril gemelo al anterior, pero sobre el que no había ningún informe previo de incidencia o defecto. Al equipo de técnicos no se les dio «ninguna justificación», según los informes a los que ha tenido acceso THE OBJECTIVE.
