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La trama Leire trató de obtener información del ex 'número dos' de Interior de 'Kitchen'

Díez ofreció a Francisco Martínez pactos con la Fiscalía a cambio de información sobre casos judiciales del PSOE

La trama Leire trató de obtener información del  ex ‘número dos’ de Interior de ‘Kitchen’

El ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez. | EP

Entre las múltiples personas que la trama liderada por el ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán y la militante Leire Díez citó para obtener información que pudiese desestabilizar procesos judiciales abiertos contra el PSOE también estuvo un alto cargo del Ministerio del Interior de la época del Partido Popular. El ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, que declaró como acusado el pasado jueves en la Audiencia Nacional por el caso Kitchen, se reunió en dos ocasiones con la fontanera de Ferraz. Dos encuentros en los que Díez trató de obtener datos sensibles sobre investigaciones judiciales que habían afectado al Partido Socialista.

El juez Santiago Pedraz investiga las circunstancias de estos encuentros, al igual que otros tantos que la trama orquestó con acusados en casos investigados por la Fiscalía, para buscar «información reservada, secreta o comprometedora de los mandos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que intervenían en dichas investigaciones, así como del fiscal jefe de Anticorrupción». En el auto, el magistrado menciona algunos pasajes de los encuentros que Martínez tuvo con Leire Díez, en los que esta le traslada que la información que le aportase «se trasladaría a los que [le habían] dicho que [se pusiera] al frente de todo esto», añadiendo, acto seguido, que «se [encontraban] en la calle Ferraz comunicados con el Palacio de la Moncloa».

En relación con estas citas, el instructor del caso Leire Díez ordenó el pasado miércoles al PSOE que le entregase toda la información que constase en su «registro de entrada» de la sede de Ferraz sobre varios implicados en la supuesta trama, así como de las personas con las que se reunieron. El juez quiere saber si estuvieron en Ferraz el empresario Javier Pérez Dolset, el comisario jubilado José Manuel Villarejo o el ex número dos de Interior Francisco Martínez. Fuentes próximas al ex secretario de Estado aclaran a THE OBJECTIVE que las dos citas, en junio y julio de 2024, tuvieron lugar en un despacho de abogados y siempre a petición de Díez.

Un pacto con la Fiscalía

La trama buscaba a personas investigadas para ofrecerles a cambio de información presuntos tratos con la Fiscalía. En el caso de Martínez fue así, según corroboran las mismas fuentes, aunque nunca se llegó a concretar nada con el Ministerio Público. Según contó en una entrevista reciente, Leire contactó con él a través de un abogado «porque quería información comprometedora a cambio de poder llegar a un acuerdo en las causas en las que estaba involucrado». En concreto, datos sobre operaciones que se habían llevado a cabo en el pasado y habían perjudicado al PSOE de Andalucía. Una petición a la que nunca respondió, sobre todo porque no era de su época en Interior y la desconocía totalmente.

El que, según el juez Santiago Pedraz, sí cedió ante las peticiones de la fontanera de Ferraz fue el capitán de la Guardia Civil Juan Sánchez Yepes, imputado por un caso de hidrocarburos en la Audiencia Nacional. Este exmando de la UCO reveló en una reunión a la trama información sensible y secreta sobre la estructura de la unidad de élite y sobre el departamento, dirigido por el teniente coronel Antonio Balas, que estaba investigando al partido socialista y al entorno del presidente Pedro Sánchez. Una serie de manifestaciones por las que el magistrado investiga a este oficial por delitos de revelación de secretos, cohecho y contra las instituciones.

Datos sobre la estructura de la UCO

Según consta en una grabación, intervenida por la Guardia Civil, el capitán comienza advirtiendo que toda la información que va a revelar es secreta y está «cometiendo un delito de revelación de secretos», para acto seguido atender las solicitudes de Leire Díez, «informándole sobre la estructura interna de la UCO o incluso aportando información sobre alguno de sus miembros», señala el escrito judicial. «[M]ira, la composición, funcionamiento, los nombres de la UCO son secretos por ley […], porque eso mañana se publica y saben que soy yo y me machacan hasta en el carnet», dijo Yepes, antes de ceder ante la trama. 

El capitán también ofreció información sobre su compañero Antonio Balas, el teniente coronel jefe del Departamento de Investigación Económica y Anticorrupción de la UCO. Unas primeras pinceladas que, dice el juez, sirvieron a la trama para colocar a Balas como «uno de los principales objetivos del grupo». Todo ello con el objetivo de intentar desprestigiar al mando, así como las pesquisas que dirigía sobre casos que afectaban al PSOE. Tras ese encuentro, Díez, Teijelo y Dolset se reunieron con otro empresario investigado por otra trama del fuel, Alejandro Hamlyn, «para intentar profundizar y recabar más información sobre dicha persona». 

La declaración en la ‘Kitchen’

Durante más de dos horas, el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez negó el jueves que él o el entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ordenasen espiar a Bárcenas y su familia para obtener información sensible que pudiese tener sobre el PP y la contabilidad B del partido. «Nunca existió la operación Kitchen. Eso, además, es una denominación periodística», afirmó el ex número dos de Interior durante su declaración, en la que solo respondió a preguntas de su abogado y del tribunal de la Audiencia Nacional.

Martínez explicó que nunca percibió preocupación por parte de nadie del PP, ni del ministro, sobre el material que pudiese tener el excontable del partido. «Que alguien ordenase buscar los discos duros y las grabaciones que tenía Bárcenas no solo es falso, sino una fantasía, porque la existencia de esos archivos es una leyenda mediática […]. También se decía en la prensa que tenía grabado a todos los ministros, que iba a hacer caer al Gobierno, y lo que percibía es que eso no se creía, incluso se bromeaba sobre ello», zanjó el acusado, para el que la Fiscalía pide 15 años de prisión por orquestar todo el operativo parapolicial.

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