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Tribunales

El ex 'número dos' de Interior con Rajoy niega que él o el ministro pidiesen espiar a Bárcenas

Francisco Martínez ha declarado que jamás existió preocupación en el PP por el material que pudiese tener el tesorero

El ex ‘número dos’ de Interior con Rajoy niega que él o el ministro pidiesen espiar a Bárcenas

El ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez. | EP

El ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez ha negado que él o el entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ordenasen espiar a Barcenas y su familia para obtener información sensible que pudiese tener sobre el PP y la contabilidad b del partido. «Nunca existió la operación Kitchen. Eso, además, de una denominación periodística», ha afirmado el ex número dos de Interior, durante su declaración en la Audiencia Nacional.

Martínez ha explicado, a presuntas de su abogado, que nunca percibió preocupación por parte de nadie del PP, ni del ministro, sobre el material que pudiese tener el excontable del partido que pudiese afectar a la formación o sus dirigentes. «Que alguien ordenase buscar los discos duros y las grabaciones que tenía Barcenas no solo es falso, sino una fantasía porque la existencia de esos archivos es una leyenda mediática (…) También se decía en la prensa que tenía a grabado a todo el mundo, que iba a hacer caer al Gobierno, y lo que percibía es que eso no se creía, incluso se bromaba sobre ello», ha zanjado el acusado, para el que la Fiscalía pide 15 años de prisión por orquestas todo el operativo parapolicial.

Si bien ha negado la existencia de ese operativo orquestado presuntamente por el Ministerio, Martínez ha admitido que en esa época sí había una investigación policial en curso con el objetivo de descubrir dónde estaba el paradero del dinero que Bárcenas tenía oculto en el extranjero y quiénes podían ser sus testaferros. Una operación de la que le informaba el comisario jubilado José Manuel Villarejo y el entonces jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), Enrique García Castaño, más conocido como El Gordo. El exsecretario de Estado también ha reconocido que para obtener información sobre esos extremos, la Policía estaba contando como colaborador con el exchofer de Bárcenas, Sergio Ríos, imputado también en esta causa.

Buscar el dinero oculto de Bárcenas

«Villarejo me daba alguna información pero de escasísima relevancia. El estado emocional de la mujer de Bárcenas, las personas que se le acercaban y muchas cosas que ya estaban en la prensa», ha explicado. Según mantiene la Fiscalía Anticorrupción, García Castaño dirigió el operativo de vigilancias ilegales al entorno de Barcenas, habría conseguido diverso material sobre la caja b que tenía su mujer en su oficina y el clonado de los teléfonos del excontable del PP gracias a la colaboración de su chófer. Posteriormente, agentes de la UCAO volcaron el contenido de esos teléfonos y le entregaron un informe sobre el resultado a Martínez en su despacho.

Preguntado por esta relación de hechos, el ex número dos de Interior ha manifestado que el comisario jefe de la UCAO «jamás le informó de que había entrado en el local de Rosalía Iglesias para robarle discos duros». De la misma forma, ha negado que El Gordo y otros agentes le entregasen el clonado de los teléfonos móviles. Sí ha admitido, en cambio, que recibió en una ocasión la visita de esos agentes pero para un asunto distinto. «Me trajeron un ordenador que tenían, porque había un asunto que era secreto y delicado, de ámbito internacional, y necesitaba una herramienta para poder leerlo. Posteriormente lo devolví, porque era solo para ver ese contenido», ha señalado.

Estos agentes también apuntaron en la misma dirección durante su declaración como testigos, señalando que la visita que realizaron a la Secretaría de Estado de Seguridad no tuvo nunca nada que ver con la operación Kitchen. Uno de ellos, en concreto, el que elaboró el informe sobre el volcado de los teléfonos, restó veracidad, además, al documento aportado en la causa por la Fiscalía que probaría la existencia de esos dosieres, en el que obran conversaciones y la agenda de Bárcenas.

«Presumí que estaba dentro de la legalidad»

Otra de las claves en las que la Fiscalía basa la acusación al ex secretario de Estado de Seguridad, el ministro y todos los mandos policiales implicados es que esa supuesta operación, que Martínez defiende fue legal, nunca fue comunicada al juez instructor del caso Gürtel, al fiscal ni a la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que entonces investigaban a Bárcenas por blanqueo de capitales y por la contabilidad paralela del PP. Una circunstancia que para el Ministerio Público resulta fundamental a ala hora de probar que las pesquisas fueron ilegales.

Martínez, a presuntas de su letrado, ha explicado que él sabía que se trataba de una investigación de inteligencia policial y que, presumió, estaba dentro de la legalidad. «Yo presumí que la Policía Judicial —en referencia a la UDEF— estaba al tanto. Presumo que todos los policias realizaban sus funciones dentro de la legalidad, no tenía por qué cuestionar su labor», ha explicado. Durante su declaración, el inspector Manuel Morocho, a cargo de la investigación policial sobre Gürtel, aseguró que nunca propuso al juez instructor hacer seguimientos al extesorero del PP o a su mujer Rosalía Iglesias.

De hecho, este mando reveló que recibió presiones de sus superiores en la Policía, algunos de ellos imputados ahora en el caso Kitchen, para no incluir en sus informes sobre los papeles de Bárcenas nombres de cargos públicos. A preguntas de la letrada del PSOE, el inspector señaló que recibió la orden de que no apareciesen ni el nombre del entonces presidente Mariano Rajoy ni de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal.

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