Raúl Rabadán renunció a la dirección del CNIO por la «politización» y la «falta de estabilidad»
El científico ha explicado los motivos de su decisión en una carta dirigida al personal del centro

Raúl Rabadán. | Columbia (Wikimedia)
Raúl Rabadán, quien fue designado director científico del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) el pasado 4 de septiembre, ha renunciado al cargo por la «politización», el «ruido mediático» y la «falta de estabilidad» del organismo que, a su juicio, «no ofrece en este momento las condiciones de estabilidad necesarias para liderar con garantías mínimas un proyecto de transformación de la magnitud» necesaria. Así lo ha explicado él mismo al personal del centro en una carta enviada este miércoles a la plantilla a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE.
El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades dio este lunes a conocer mediante un comunicado la voluntad de Rabadán que «respeta, pero que también lamenta». Asimismo, apuntaba que ante esta «decisión irrevocable por parte del doctor Rabadán, el Ministerio, en un patronato convocado para el próximo 8 de junio, incorporará en su orden del día la adopción de las medidas necesarias para seguir garantizando, como hasta ahora, que las funciones propias de la dirección científica del CNIO están plenamente cubiertas».
La previsión inicial era que Rabadán se incorporara al CNIO el pasado 1 de mayo. Él mismo el pasado 19 de enero explicó que quería liderar una etapa de renovación científica, institucional y organizativa «en un momento muy complejo para la institución». Su prioridad habría sido fortalecer lo que funciona y mejorar lo que puede mejorarse para abordar los retos actuales de la investigación del cáncer con las mejores herramientas, sin embargo finalmente ha optado por no asumir el cargo.
El catedrático de la Universidad de Columbia de Nueva York (Estados Unidos) ha explicado a la plantilla que la «difícil» decisión ha sido «meditada y nada sencilla». «Agradecí sinceramente esa confianza y consideré la posibilidad con la ilusión de poder contribuir a una etapa de renovación y modernización institucional, reforzando aún más la proyección internacional y la excelencia científica del CNIO», ha aclarado. Sin embargo, detalla que «tras una reflexión detenida», tomó la terminación de no aceptar dicha responsabilidad en las circunstancias actuales.
En este sentido, ha detallado la razón de esta postura. «Considero que el contexto institucional presente, marcado por controversias continuas, una elevada exposición pública, la politización de los asuntos internos de la institución, la polarización y ruido mediático y un clima de incertidumbre, no ofrece en este momento las condiciones de estabilidad necesarias para liderar con garantías mínimas un proyecto de transformación de la magnitud que vosotros y el centro merece», ha apuntado.
A pesar de ello, el científico ha manifestado su confianza en la entidad pública. «Estoy convencido de que instituciones como el CNIO necesitan marcos sólidos de gobernanza, un pacto de estado que garantice la estabilidad presupuestaria y respaldo institucional duradero, al margen de coyunturas políticas. La investigación en cáncer exige visión a largo plazo, serenidad y confianza, porque su misión trasciende cualquier circunstancia temporal», ha indicado. «Confío sinceramente en que el CNIO sabrá superar esta etapa y continuará ocupando el lugar de referencia internacional que merece. España necesita un CNIO fuerte, ambicioso y respetado, y estoy seguro de que el talento interno del centro será clave para lograrlo».
Por último, ha explicado que seguirá trabajando en la Universidad de Columbia, desde donde continuará «comprometido con la investigación en cáncer y con la colaboración científica con España», «manteniendo siempre el mayor aprecio por vuestra labor y por el futuro del CNIO», ha señalado. En este sentido, ha querido «subrayar con especial énfasis que esta decisión no guarda relación alguna con la calidad humana o científica de quienes integráis el CNIO». Según explica, ocurre todo lo contrario, «precisamente por el enorme valor de vuestro trabajo, considero esencial que podáis desarrollar vuestra labor en un entorno estable, predecible y plenamente orientado a la ciencia», ha puntualizado.
