Las entradas irregulares se triplican en Ceuta y Melilla en cuatro meses
El descenso por mar reduce las cifras totales mientras crece la presión en la frontera terrestre

Frontera de Ceuta con Marruecos. | Antonio Sempere / EP
La inmigración irregular desciende en el conjunto de España en los primeros cuatro meses de 2026, pero lo hace con un comportamiento desigual. El dato global muestra una caída clara, pero el detalle territorial concentra la presión en puntos concretos, sobre todo en Ceuta.
Entre el 1 de enero y el 30 de abril han accedido al país 7.923 personas de forma irregular, frente a las 13.953 registradas en el mismo periodo del año anterior. El descenso es del 43,2%, según el informe quincenal del Ministerio del Interior sobre inmigración irregular de 2026 consultado por THE OBJECTIVE. Esta reducción se apoya, principalmente, en la bajada de las llegadas por mar, que concentran la mayor parte de los flujos.
En lo que va de año han llegado por vía marítima 5.759 personas en 212 embarcaciones, muy por debajo de las 13.412 registradas en 2025 en el mismo intervalo. La caída es del 57,1% en personas y también se reduce de forma notable el número de embarcaciones detectadas.
El ajuste se observa con claridad en Canarias, donde las llegadas pasan de más de 10.500 a 2.276 personas. Se trata de una diferencia sustancial que explica buena parte del descenso nacional. En cambio, la evolución no es exactamente igual en el resto del territorio. En Península y Baleares se contabilizan 3.474 llegadas por mar, un incremento del 22,1%. Dentro de ese bloque, la Península suma 1.938 personas y Baleares, 1.536.
La presión se traslada a la vía terrestre
El principal cambio se registra en la frontera terrestre. Las entradas irregulares por Ceuta y Melilla alcanzan las 2.164 personas hasta abril, frente a las 541 del mismo periodo de 2025, un aumento del 300% que rompe la tendencia a la baja del conjunto nacional.
La práctica totalidad de ese incremento se concentra en Ceuta: en los primeros cuatro meses del año han accedido por vía terrestre 2.101 personas, el cuádruple de las 489 del ejercicio anterior. En Melilla, las cifras son menores, aunque también han aumentado: 63 entradas frente a 52.
La vía marítima tiene un peso reducido en ambas ciudades. Ceuta no ha registrado llegadas por mar en este periodo, mientras que en Melilla se contabilizan nueve personas, frente a una el año pasado.
Marruecos refuerza los controles en el norte
Este aumento coincide con un refuerzo de la vigilancia en el entorno del norte de Marruecos, especialmente en las áreas próximas a Tánger y Fnideq, consideradas puntos habituales de tránsito hacia Ceuta. Fuentes locales apuntan a operaciones más intensas en zonas boscosas, carreteras y espacios cercanos a la costa, así como en infraestructuras de transporte.
Según explican, estas actuaciones incluyen traslados de migrantes hacia el interior del país para evitar concentraciones en las inmediaciones de la frontera. También se han registrado detenciones en distintos puntos del norte en las últimas semanas. El foco se sitúa en las rutas cortas que conducen a los accesos terrestres y a los intentos individuales de cruce.
Debate político en la ciudad autónoma
El incremento en Ceuta ya había provocado reacciones políticas a comienzos de año, cuando se conocieron los datos de enero. El Partido Popular solicitó entonces explicaciones al Gobierno sobre el aumento de las entradas, las devoluciones realizadas y los medios disponibles en la frontera.
Entre las cuestiones planteadas figuraban también la cooperación con Marruecos y el funcionamiento de los mecanismos bilaterales en materia migratoria. Las cifras acumuladas hasta abril consolidan esa tendencia al alza en la vía terrestre, en contraste con la reducción general de las llegadas.
