Cuerpo calcula que la guerra podría restar entre una y cuatro décimas al avance del PIB en 2026
El ministro mantiene el crecimiento económico de este año en el 2,2% y suma un punto a la inflación, hasta el 3,1%

Carlos Cuerpo. | Carlos Luján (Europa Press)
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha calculado este martes que el conflicto en Oriente Próximo restará entre 0,1 y 0,4 puntos porcentuales al crecimiento económico, que aun así mantiene en el 2,2% este año, y sumará un punto a la inflación, que se elevará al 3,1%.
Cuerpo ha presentado en el Consejo de Ministros el informe de progreso del Plan fiscal y estructural de medio plazo 2025-2028 aprobado a finales de 2024, que da por cumplidos los compromisos con Bruselas y que avanza el posible impacto económico de la guerra. Además, ha rebajado la previsión de déficit público para este año, una vez eliminados los impactos extraordinarios o ‘one-off’, hasta el 1,6% del PIB, medio punto por debajo del límite comprometido con Bruselas (2,1% del PIB).
El informe refleja «el complejo contexto en el que se está moviendo la economía española en estos momentos», ha indicado Cuerpo, quien ha insistido que España «se enfrenta a este shock desde una posición de mayor fortaleza en términos económicos, en términos presupuestarios y también en términos energéticos». Así, el impacto potencial en términos de PIB será de entre 0,1 y 0,4 puntos porcentuales en 2026, aunque «conforme avance el conflicto, puede que incluso estas bandas continúen ampliándose», ha dicho el vicepresidente primero.
En este contexto, las previsiones «se mantienen inalteradas» respecto a las de noviembre, a la espera de ser actualizadas en las próximas semanas cuando haya «más certidumbre sobre la evolución de la guerra». Por tanto, se prevé un crecimiento del 2,2% para el año 2026 y respecto a la inflación se ha hecho «un ajuste automático al alza» a través del deflactor del PIB, que ha pasado del 2,1 al 3,1% al actualizar los últimos datos disponibles.
«Sobrecumpliendo» los compromisos
El vicepresidente ha subrayado que este buen comportamiento económico está permitiendo cumplir con holgura los compromisos recogidos en el plan, como el déficit público, que cerró 2025 en el 2,4% del PIB (2,2% del PIB si se excluye el gasto de la dana, un dato que Cuerpo ha bajado hasta el 2% del PIB si se eliminan todos los efectos extraordinarios), una décima por debajo de lo comprometido (2,5%).
También este año el déficit terminará mejor de lo previsto: 1,6% del PIB una vez eliminados todos los efectos extraordinarios, según Cuerpo, cuando el objetivo es el 2,1% del PIB. De hecho, el saldo primario —que no tiene en cuenta el gasto en intereses de la deuda— arrojará un superávit del 0,3% del PIB en 2026, según cálculos de Economía. Esto permitirá bajar la deuda pública al 99,3% del PIB, por debajo del 100,1% del PIB previsto y descendiendo del umbral del 100% un año antes de lo estimado.
El gasto computable aumenta un 4,5%
El informe de progreso sitúa el aumento del gasto primario neto —la métrica central de las nuevas reglas fiscales— en 2025 en el 4,5%, un dato que aunque está muy por encima del límite del 3,7% pactado con Bruselas permite «cumplir las reglas fiscales» agotando «todos los mecanismos de flexibilidad existentes».
Las nuevas reglas fiscales europeas permiten desvíos puntuales de los límites de aumento del gasto mediante unos mecanismos de flexibilidad de un máximo de tres décimas de PIB en un año o de seis décimas de PIB acumuladas en el conjunto del periodo de análisis.
