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Política

Vox monitoriza 24 horas las redes sociales ante las amenazas de agresión en sus actos políticos

El partido muestra su preocupación ante la campaña andaluza y denuncia «una estrategia» fomentada por el PSOE

Vox monitoriza 24 horas las redes sociales ante las amenazas de agresión en sus actos políticos

Altercados al comienzo del mitin de Vox en Granada | Álex Cámara / Europa Press

Vox teme que la campaña de las elecciones andaluzas se convierta en una sucesión de ataques contra sus candidatos y se ha puesto manos a la obra para intentar proteger a sus votantes. Un equipo de seguridad de la formación que preside Santiago Abascal monitoriza día y noche las redes sociales para identificar potenciales peligros para la formación y el desarrollo «con normalidad democrática» de la campaña.

Fuentes de Vox consultadas por THE OBJECTIVE revelan que esta supervisión se enfoca principalmente sobre «grupos radicales de extrema izquierda», algunos de ellos vinculados en el pasado a ataques que han sufrido cargos públicos de la formación en otras comunidades autónomas como Cataluña y especialmente activos en determinadas regiones de la comunidad andaluza.

La semana pasada, durante los actos de Sant Jordi, dirigentes de Vox sufrieron tres ataques consecutivos en Cataluña. En Mataró con la diputada Mónica Lora; en Barcelona con la diputada Júlia Calvet y en Sabadell con el diputado Manuel Acosta. El partido denuncia una «ofensiva violenta y organizada» que responde a «una estrategia coordinada de las terminales de extrema izquierda para intentar expulsar a Vox de las calles mediante el terror y la coacción».

Una estrategia que, según las fuentes del partido consultadas por este periódico, se extiende a otras regiones del país con especial preocupación, en este caso, por lo que pueda ocurrir en Andalucía. La campaña para las elecciones autonómicas que arrancó este viernes 1 de mayo hace que Vox señale esta comunidad autónoma como un punto «especialmente sensible».

La formación que preside Santiago Abascal recuerda los episodios vividos en Granada y Cádiz durante los actos de precampaña y pide amparo al Ministerio del Interior -vía delegaciones del Gobierno– «para proteger los derechos de los votantes». Vox señala que los derechos básicos de los votantes se ven afectados por estas turbas que acuden a boicotear sus actos públicos. El propio Santiago Abascal denunció un «delito electoral» tras lo ocurrido en Granada.

En busca de «turbas ‘antifa’»

Para evitar que se repitan estos ataques, y ante lo que califican de «dejadez y complicidad» de las delegaciones del Gobierno, los propios equipos de seguridad de Vox trabajan las 24 horas del día para neutralizar estos posibles ataques y minimizar cualquier riesgo. Una labor que se centra especialmente en la vigilancia de las redes sociales, donde estos grupos -que Vox califica de «turbas antifa»- coordinan y organizan sus actos violentos.

Equipos de la formación rastrean las redes para identificar a estos grupos y efectuar acciones de prevención. En Andalucía, señalan en declaraciones a este periódico, están teniendo especial trabajo ante la cantidad de amenazas identificadas. Temen que la situación se agrave una vez iniciada la campaña electoral. Las amenazas detectadas se comunican a las autoridades -Dirección General de Seguridad y delegaciones del Gobierno- a quienes piden mayor implicación.

Vox exige a los poderes públicos garantizar y proteger la libertad de sus actos «ante los ataques y el acoso a sus afiliados». Este lunes, el portavoz nacional de la formación política, José Antonio Fúster, advertía de una «espiral de violencia política» en España y enmarcaba estos actos violentos en una estrategia de deslegitimación contra determinadas opciones políticas. «Cuando se repite día tras día que una opción política es ilegítima, siempre aparece algún fanático dispuesto a dar el siguiente paso», en analogía con el atentado sufrido el pasado fin de semana por Donald Trump.

El portavoz de Vox recordó que el llamado «antifascismo», no es otra cosa sino «matonismo político», haciendo hincapié en que «fascista es quien quiere impedir» la actividad política en la calle. La formación que preside Santiago Abascal exige una condena clara de toda violencia política y reclama a los poderes públicos que garanticen y protejan el desarrollo en libertad de los actos de Vox de manera que la campaña en Andalucía pueda desarrollarse en una libertad real e igual para todos.

Responsabilidad de los ataques a Vox

Vox ha denunciado esta semana la existencia de «una estrategia de violencia política» contra su formación fomentada por el Partido Socialista y los partidos separatistas. El secretario general de la formación, Ignacio Garriga, reveló durante la sesión de control del Parlamento catalán la existencia de un manual elaborado por la organización juvenil independentista Aran, vinculada a la CUP, en el que se dan «instrucciones para boicotear carpas informativas de VOX y Aliança Catalana, incluyendo cómo robar, intimidar y agredir a los militantes». Un hecho que, según ha denunciado, no ocurre por casualidad, sino que es consecuencia en su opinión «de un clima de violencia política alimentado por el Govern» del PSC.

Pinche en la imagen para acceder al manual de violencia de las juventudes de la CUP.

El manual de violencia, de acceso público a través de la propia página web de Arran, explica a lo largo de 21 páginas como boicotear estos actos, desde «pintar ratas» deshumanizando al adversario político hasta la «acción directa» que incluye seguimiento a los afiliados y enfrentamiento directo contra ellos. Vox señala que «seguirá defendiendo sus ideas sin miedo y frente a cualquier intento de intimidación» aunque la formación reconoce cierto temor «especialmente por los derechos de nuestros seguidores, afiliados y votantes».

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