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Política

Los casos judiciales empujan a Podemos y Sumar a buscar un pacto para otoño

Los dos bloques quieren llegar con los deberes hechos si la justicia empieza a señalar la financiación del PSOE

Los casos judiciales empujan a Podemos y Sumar a buscar un pacto para otoño

Irene Montero en el acto con Gabriel Rufián en Barcelona. | EP

Podemos y Sumar saben que deben llegar a otoño con los deberes hechos y un pacto de coalición prácticamente sellado para afrontar cualquier tipo de escenario político o electoral. Los casos judiciales —con la probable condena de José Luis Ábalos y Koldo García— y lo que podría llegar respecto a las investigaciones sobre la financiación ilegal del PSOE, obligan al sector de la izquierda radical o alternativa a moverse. Fuentes de ambos bloques coinciden en conversación con este diario en que para «después del verano» se debería llegar a un acuerdo de coalición. Solo así podrán perfilar los encajes necesarios para las próximas listas electorales de las generales.

Las últimas elecciones autonómicas están empujando a los dos bloques de la izquierda a aparcar las rencillas y volver a hablar de unidad. Este diario desveló que los batacazos de Podemos, tanto en Aragón como en Castilla y León, abrieron una profunda reflexión en el círculo de Irene Montero. Quedarse por debajo del 1% de votos impresionó a la dirección nacional. Castilla y León puede considerarse una región hostil, pero Aragón no. En Aragón, las fuentes consultadas afirman que Podemos pensaba tener «opciones de salida», en relación a la posibilidad de obtener escaños si se presentaba con una lista en solitario a las generales. Con menos del 1% de votos, todo este tipo de cálculo ha saltado por los aires.

De ahí el giro estratégico para las andaluzas del próximo 17 de mayo. Podemos reculó: pasó de acusar a Antonio Maíllo y Por Andalucía de ser una izquierda cobarde a suplicar entrar en la ecuación. Maíllo aceptó la vuelta de los morados, aunque sin entusiasmo. Y como había adelantado THE OBJECTIVE, acabó ofreciendo solo puestos en territorios complicados para obtener el escaño. Aun con un Pablo Iglesias crítico, Podemos aceptó la oferta. Ahora los dos bloques, independientemente de lo que ocurra en Andalucía, deberán sentarse a hablar del futuro. Es decir, de qué harán en las próximas generales. Y las fuentes consultadas aseguran que llegarán a un acuerdo.

Más Madrid, el más reacio

Sumar como tal se desarticulará. Quedarán los partidos de la alianza (IU, Más Madrid, Compromís, los Comunes…) y un grupo raquítico de exsocios de Yolanda Díaz. La diputada gallega tendrá que buscarse un futuro al margen de la coalición (suena el Consejo de Estado, aunque hay otros proyectos que le podrían interesar, según sus afines). Y Podemos y sus exsocios deberán buscar la fórmula de un nuevo matrimonio de conveniencia. Pero habrá boda, aseguran las fuentes consultadas. Y se hará a pesar de quien sostiene, incluso en Podemos, que es mejor ir en solitario, aunque sea para obtener tres o cuatro escaños.

Las fuentes consultadas creen que dentro del partido morado ya han tomado la decisión de explorar un pacto de coalición con los partidos de Sumar, pero con algunas condiciones. Una de ellas es que Irene Montero vuelva y ocupe la segunda plaza de la lista de Madrid. No es algo fácil de obtener, porque Más Madrid aspira al mismo puesto. Pero la intención de fondo es llegar a un entendimiento. Más Madrid es, tal vez, el más reacio a alcanzar ese pacto. Pero IU, Comunes y Compromís parecen estar decididos a ello.

Figuras relevantes como Mónica Oltra y Ada Colau lo hablan en sus conversaciones privadas, según ha podido saber este diario. Con una lista unitaria, este segmento de la izquierda podría recuperar fuelle electoral, reconectar con muchos de sus votantes pasados a la abstención y, sobre todo, ofrecer al PSOE y a Pedro Sánchez un clavo ardiendo al que agarrarse para repetir en la Moncloa. Si la izquierda radical se une, podría alcanzar unos 20 diputados (ahora tiene 30), así que no sería inevitable la victoria de la derecha. Estas son las conclusiones a las llegan los estrategas de cada partido.

Podemos recula

Pero deben darse prisa. La sentencia del caso mascarillas se conocerá entre finales de mayo y comienzos de junio. Sumar cree que el caso está «amortizado» y que no afectará al Gobierno. Pero sí lo puede hacer un batacazo en Andalucía. Y también la apertura del caso que investiga la justicia sobre posibles ilegalidades en la financiación del PSOE, a raíz de lo que ya se conoce con el caso mascarillas y otras investigaciones. Esto es lo que más preocupa en Sumar y Podemos y que, de entenderse que el PSOE se financió ilegalmente, movería a ambos bloques a alejarse de los socialistas.

Por esto, las fuentes consultadas sostienen que Podemos y los partidos de Sumar llegarán a pactar después del verano, para estar preparados ante cualquier acontecimiento, tanto de naturaleza político-electoral como judicial. Una imputación del PSOE por financiación ilegal, y en función de las pruebas o indicios que se aporten para demostrar esa tesis, alejaría inevitablemente a estas formaciones de la órbita socialista. Una derrota en Andalucía aceleraría incluso ese proceso. Y en general, todos saben que para las próximas generales hay demasiado que hablar y recoger para dejar los pactos para más adelante. «Después del verano» es el calendario que las fuentes consultadas esgrimen para hablar de pactos de coalición entre Podemos y Sumar.

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