Podemos y Más Madrid preparan la lucha por el segundo puesto de una candidatura nacional
Los morados y los de Mónica García quieren ocupar el puesto más destacado después del cabeza de lista

La secretaria política de Podemos y eurodiputada, Irene Montero. | EP
Podemos y Más Madrid preparan una lucha sin cuartel por el segundo puesto de la lista por Madrid en una candidatura nacional conjunta para las generales. Los socios de Sumar y el partido morado prevén llegar a un acuerdo para otoño, tal y como adelantó este periódico. Todos los implicados en el sector de la izquierda alternativa al PSOE consideran necesario volver a pactar una lista conjunta de coalición en el próximo ciclo electoral. Pero para que se pueda producir, los morados exigen que Irene Montero esté en la segunda posición de la lista madrileña. El problema es que Más Madrid también quiere figurar en ese escalón destacado de la candidatura.
Con las encuestas a la baja, los partidos de la izquierda alternativa saben que los puestos de salida, es decir, aquellos que tienen garantizado el escaño parlamentario, son la mitad de los de 2023. Esto abre a una lucha interna que estallará una vez que los actores declaren públicamente su intención de volver a pactar una coalición para las próximas generales. Esto ocurrirá, según todas las previsiones, «después del verano».
Podemos dejó la puerta abierta a concurrir a las próximas generales en solitario. Pero los malos resultados cosechados en las autonómicas obligan al partido de Irene Montero e Ione Belarra a corregir su planteamiento. Ahora Podemos lanza señales de distensión. Aceptó un pacto en Andalucía que hará las veces de pista de aterrizaje para el acuerdo. Pero, a diferencia del pacto andaluz, Podemos no quiere ser relegado a puestos de menor prestigio. Los morados quieren asegurarse algunos puestos destacados de las listas para las generales, con Montero en Madrid. La líder en la sombra de Podemos desempeña ahora el cargo de eurodiputada. En teoría, su mandato termina en 2029, pero su intención es volver al tablero nacional.
Tres candidatos por el mismo cargo
Los morados han lanzado señales de apertura, pero también han dejado claro que su intención es ocupar el segundo puesto de la lista por Madrid. No se trata de una tarea fácil. Más Madrid también quiere hacerse con ese cargo, según explican fuentes conocedoras de su estrategia. El partido madrileño es el que muestra más reticencias a la hora de incluir a Podemos en lo que se conocerá como el «nuevo Sumar». Y parte de esa reserva se debe a las peticiones que puedan presentar los morados.
La coalición deberá, además, nombrar a un nuevo candidato a la presidencia del Gobierno. El grueso de integrantes de la coalición de izquierda apuesta por Pablo Bustinduy. Pero el aludido insiste en que no es su intención liderar la coalición. Según fuentes de Sumar, el propio Bustinduy ha trasladado su idea de ocupar ese mismo puesto de la lista al que aspira Montero. Además, los integrantes de Sumar sostienen que será necesario «fichar» a nuevos dirigentes y figuras de la sociedad civil. Sobre la mesa circulan también nombres de periodistas, algunos emergentes y otros con presencia en las tertulias televisivas.
Sea como fuere, todos los actores apuestan por que se alcanzará un acuerdo. Será un pacto condicionado más por la necesidad que por una sincera vuelta al compañerismo. Pero que se deberá concretar en el medio plazo, entre otras cosas porque los partidos involucrados temen una escalada judicial que implique directamente al PSOE y su financiación. De demostrarse la existencia de irregularidades, los promotores de la nueva coalición consideran que no quedará más remedio que romper definitivamente con el PSOE y empezar ya las labores de una larga precampaña electoral.
