Juan José Imbroda: «Sánchez es el gran encubridor de Zapatero, tienen que caer juntos»
El presidente de Melilla asegura que si «el presidente del Gobierno tuviera vergüenza torera, dimitiría»
Juan José Imbroda (Melilla, 1944), presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla desde 2000, aunque con un paréntesis entre 2019 y 2023, está convencido de que el gran encubridor de la presunta trama vinculada al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero es el actual presidente Pedro Sánchez. En una entrevista concedida a THE OBJECTIVE, asegura que el «tándem» que forman los dos «tiene que caer junto» y asegura que si Sánchez «tiene vergüenza torera, debería dimitir». Imbroda afirma que el PNV tendría que anunciar su apoyo a una moción de censura, estando convencido de que, si eso sucediera, «Feijóo no tardaría ni un minuto en presentarla».
PREGUNTA.- El presidente José Luis Rodríguez Zapatero ha sido imputado. ¿Está la democracia española en una situación de extrema gravedad?
RESPUESTA.- Es gravísimo y lo que no entiendo es cómo un Gobierno que ha apoyado políticas importantes en la figura de Zapatero se puede sostener. ¿Cómo es posible que se haya apoyado tanto con el daño que le hace a España y cómo es posible que no haya dimitido ya el señor Sánchez? Es imprescindible que lo haga para lavar la imagen de España. Si esto hubiese sido al revés, esta mañana, en Madrid, la sede de Génova estaría rodeada y casi incendiada. No ha pasado porque los que organizan esos jaleos y van contra la democracia están en el Gobierno. Sánchez debe dimitir irremediablemente, dar la voz al pueblo para que los españoles digan lo que crean más oportuno y España recupere algún prestigio, que estos señores se han dedicado a tirarlo por los suelos.
P.- ¿Sánchez es el responsable de las presuntas prácticas mafiosas de Zapatero?
R.- Alguna responsabilidad debe de tener, pero con tanta hipocresía y mentira ya no engaña a nadie. No puede aguantarse más sin que este Consejo de Ministros salte por los aires. Y no digo que el señor Sánchez se haya llevado el dinero a su casa, pero es responsable muy directo de lo ocurrido en España estos años bajo su mandato. En ese Consejo de Ministros se han tomado decisiones importantes, negativas, como el rescate de Plus Ultra y, sin embargo, ni ha pestañeado. El señor Sánchez tiene que dimitir por vergüenza torera y, si no la tiene, por la poca dignidad que le quede.
P.- ¿El presidente del Gobierno debe dimitir para intentar frenar el deterioro de la imagen de España?
R.- Hay dos responsables en la democracia española: Zapatero, cuando estuvo en el Gobierno, que inventó el cordón sanitario contra la democracia y que hizo barbaridades independientemente de la crisis económica que luego Sánchez ha bordado. España está por los suelos. En Europa no cuentan con nosotros. Nuestros aliados naturales ya ni invitan a España a los foros importantes. Ya somos un país bananero. No tenemos crédito y eso va en detrimento de todos los españoles. La única manera de lavar la imagen es que dijera: «Vamos a votar».
P.- ¿Sánchez ha sido el gran encubridor de Zapatero?
R.- Totalmente. Lo ha amparado, apoyado, paseado, llevado de la mano… Ha sido su guía en la política de Hispanoamérica, ha llevado las políticas de China. Por lo tanto, ese tándem tiene que caer junto. Ya veremos qué sale en el futuro, pero hay antecedentes, tanto familiares como cercanos al partido, para que no aguante un minuto más.
P.- ¿Si el PNV tuviera dignidad, tendría que apoyar inmediatamente una moción de censura e incluso instar al PP para que la presentara?
R.- Si tuviera dignidad, tendría que haberla pilotado porque él fue el que puso a Sánchez por un problema de honradez, entre comillas, del Partido Popular. Pues ahora esto se ha multiplicado a la enésima potencia y tendrían que haber puesto encima de la mesa y decir: «Señores, yo no puedo tragar con tanta infamia, tanta indignidad». Pero no lo van a hacer. Lo que no sé es si en el País Vasco, a la hora de votar, miran o no estas cosas. El PNV tiene la oportunidad de recuperar la vergüenza que ha perdido. Es una política totalmente hipócrita, egoísta. Apoyó una moción de censura al presidente Rajoy con nocturnidad y alevosía y ahora, con la que está cayendo, no ven que esto es malo. A ver si le queda un poco de vergüenza al PNV y dignidad política.
«La suerte de Sánchez está unida a la de Zapatero»
P.- Queda un año para las elecciones generales. ¿Cree que Sánchez será capaz de aguantar la presión judicial y política ante los presuntos casos de corrupción que le rodean?
R.- Aguantará lo que sea por el problema judicial que le puede venir encima, lo que haga falta, debajo del agua, porque sería peor el escenario que se le plantea en la calle. De momento, no es para poder dormir, pero decía que Pablo Iglesias le quitaba el sueño, pero después durmió enseguida. No sé cómo puede aguantar físicamente tanta presión. No puede ir a ningún sitio sin salir por la puerta de atrás. Un político no puede caer tan bajo.
P.- ¿Sánchez ha podido ser el cooperador necesario de la presunta trama que lidera Zapatero?
R.- Desde el punto de vista judicial no puedo decir nada, pero políticamente, sí. Si Sánchez no fuera presidente, el clan del coche no hubiera campado a sus anchas, ni habríamos tenido el rescate de Plus Ultra y demás. La capacidad de sorpresa ya está sobrepasada, aunque puede haber más. Lo que viene es peor, pero todo esto tiene un vencimiento. Sánchez tiene la culpa y su suerte está unida a Zapatero.

P.- ¿Feijóo debería presentar ya una moción de censura?
R.- ¿Para ganarla o perderla? ¿Para echar a Sánchez o hacer un festival? Si es para echar a Sánchez de verdad, sí. Si el PNV dice que está dispuesto a dar un paso, estoy seguro de que Feijóo no tardaría ni un minuto en presentarla. Ahora hay que estar a la altura de lo que España necesita. No es hora de hacer política de partido, sino política de España. Feijóo lo está bordando con una oposición fuerte.
P.- ¿Cree que Juanma Moreno debería presentarse en solitario a la investidura en Andalucía?
R.- Sí, porque ganó las elecciones por mayoría. Ha sacado tres veces y media más votos que Vox, ha multiplicado su diferencia con todos los demás y los restos han caído como han caído. Lo que no pueden pretender desde Vox es, teniendo como tienen un tercio de los votos, decir que van a hacer su política. Los andaluces han elegido a Juanma Moreno como presidente de Andalucía para que negocie y dialogue. Y si alguien no quiere entender esto, no está haciendo gala de esa dosis de patriotismo que dice. En política hay que dialogar, no imponer un programa encima de la mesa a machamartillo, porque eso no es entendible.
P.- ¿La fórmula sería llegar a acuerdos parlamentarios más que a un pacto de Gobierno?
R.- Juanma Moreno tiene talante para abrir el abanico de acuerdos parlamentarios y, si algún grupo de la Cámara propone algo que sea positivo para Andalucía, él lo va a estudiar porque tiene talante para ello. Es normal que tenga especial deferencia con Vox, pero el partido verde debe asumir su papel y no intentar ser el número uno cuando, ahora mismo, es el tercero.
P.- ¿El PP se ha equivocado al incorporar el concepto de prioridad nacional a sus pactos de Gobierno con Vox en Extremadura y Aragón?
R.- El PP aplicará la ley y eso es lo que se ha acordado. Estamos hablando de seres humanos. Yo vengo de una tierra con una presión migratoria fortísima y llevamos ya muchos años de ventaja para saber cómo funciona la cultura de llevarnos bien y de ser justos. Yo no puedo distinguir por religión para que uno vaya al hospital antes que otro, y si hay un niño que necesita una atención, pues hay que dársela. Por lo tanto, no apartheid. Otra cosa es controlar la inmigración y regular la entrada porque no se puede reventar. Pero la prioridad debe concordar con la ley y la dignidad de las personas.
P.- El diario Le Monde se ha hecho eco de la preocupación en sectores militares estratégicos españoles por una presión de Marruecos sobre Ceuta y Melilla, sobre todo con el uso de la inmigración como arma arrojadiza. ¿Siente esa presión en su ciudad?
R.- Hace años, en Ceuta, hubo una invasión de jóvenes promovida desde Marruecos. Fue un hecho muy negativo y un toque de atención importante. Deberíamos haber aprendido, porque Marruecos siempre ha jugado con España con la presión migratoria según le ha interesado. Por eso hay que tener relaciones excelentes en plan de igualdad. Lo que no puede ser es que la balanza se incline para un lado, en contra de España casi siempre. Hay que hacerse respetar. En 2018, Marruecos cerró la aduana comercial con Melilla. Ahora dicen que han abierto, pero para nada. Son cosas que denotan que Marruecos no está por ayudar a Ceuta y Melilla.
«Si el PNV da el paso, Feijóo en un minuto presenta una moción de censura»
P.- El acercamiento de Marruecos a Israel y a Estados Unidos ha coincidido con el alejamiento de Sánchez de estos países. ¿Es un error la política internacional de Sánchez para la seguridad de Ceuta y Melilla?
R.- Es algo que me preocupa, desde luego. Nos hemos dedicado a meterle el dedo en el ojo a Estados Unidos, que siempre ha sido un aliado nuestro, y a Israel, con quien tenemos vínculos históricos. Marruecos debería estar cada día más en Europa. Me preocupa muchísimo lo que ha pasado. Nunca en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos se había creado una comisión para hablar de que hay que apoyar a Marruecos contra la españolidad de Ceuta y Melilla. Claro que nos está perjudicando, y eso es lo que vemos, una puntita del iceberg.
P.- El Gobierno de Melilla ha pedido al Ejecutivo de Sánchez un acuerdo con Marruecos para evitar las «colas inhumanas» en la frontera. ¿Han tenido alguna respuesta?
R.- No, la última llamada que tuve del Gobierno de España fue hace dos o tres años, cuando el ministro José Manuel Albares me dijo que ya teníamos solucionado el problema de la aduana comercial en Melilla, pero no se arregló. El Gobierno de España tiene que hablar con el marroquí, porque hay miles de personas que diariamente pasan a Marruecos y, con la Operación Paso del Estrecho, cientos de miles de marroquíes que viven en el centro de Europa. Es un cuello de botella. Eso no es humano, que tengan a la gente cinco o seis horas en la frontera. ¿Qué podemos hacer nosotros? Humanizarlo con servicios auxiliares.
