Sánchez quiere emular el canal italiano La 7, el fortín mediático de los críticos con Meloni
El nuevo canal podría llamarse La Siete y sería homónimo de la emisora italiana puntal contra la derecha

Pedro Sánchez en un vídeo del canal italiano La7. | La7
El Gobierno de Pedro Sánchez dio la semana pasada luz verde al lanzamiento de un nuevo canal de televisión, que, según todos los pronósticos, se llamará La Siete. Este nombre hace referencia al consorcio televisivo Siete, que con la productora Aurora ofrecerá en la parrilla televisiva nacional un nuevo canal que se contempla como otra correa de transmisión del Gobierno en el ámbito mediático. El nuevo canal nace con el respaldo de La Moncloa y el apoyo de decenas de millones de dinero público, y podría emular a un canal de televisión italiano homónimo, La 7, que se ha convertido en el azote de la primera ministra Giorgia Meloni.
En el Consejo de Ministros aprobó el martes pasado la concesión de una nueva señal al Grupo Siete, una firma vinculada a inversores críticos con la dirección de Prisa y liderada en lo estratégico por José Miguel Contreras. El Ejecutivo había intentado que el Grupo Prisa se hiciera cargo de la nueva emisora. Pero ante su negativa, se dirigió al consorcio liderado por Diego Prieto y Andrés Varela Entrecanales. El Estado desembolsará 98 millones de euros de dinero público a Aurora Media Inversiones, un fondo que arranca con un capital de 200 millones. El 51% estará en manos del Grupo Secuoya, liderado por Raúl Berdonés, y de la firma financiera Société Générale.
La operación es, por lo tanto, estrictamente gubernamental, y todo apunta a que Sánchez quiere lanzar una emisora privada cercana a sus intereses políticos. Más allá de las críticas que RTVE recibe por sus enfoques afines al Ejecutivo, Sánchez ha decidido impulsar también un canal privado que actúe en consonancia con los intereses políticos del PSOE. Y, al menos en el nombre, el modelo elegido por el presidente del Gobierno coincide con la empresa italiana de medios que en estos últimos meses se ha convertido en el principal puntal de los críticos con Giorgia Meloni.
Canal generalista
La 7 en Italia es un canal que lleva varios años de emisión, y que es conocido por su intensa cobertura informativa y por programas de excelencia en el ámbito cultural. Transmite formatos que logran buenos datos de audiencia y que se dedican a la historia de Italia, como los del periodista Aldo Cazzullo, además de los informativos liderados por un conocido periodista italiano, Enrico Mentana. Pero también programas de debate político, fundamentalmente talk shows que se emiten en prime time, y que el centroderecha tacha de sectarios y poco equilibrados. La7 pertenece al grupo empresarial de Urbano Cairo, propietario de RCS Mediagroup, que controla varios medios de comunicación en Italia y España (los de Unidad Editorial).
El modelo de La 7 en Italia consiste en mezclar contenido cultural e informativo, y ha logrado en pocos años hacerse un nicho importante en la parrilla televisiva italiana, rompiendo el bloque histórico formado por Rai y Mediaset. Tras la llegada al gobierno de Meloni, se ha ido escorando hacia la izquierda, con propuestas y enfoques críticos con la premier transalpina. Mientras la izquierda tacha a la Rai de «tele Meloni», algunos referentes de La7 se han erigido en «tele antiMeloni», refiriéndose a la búsqueda de un público crítico con el Gobierno. Sus programas han empezado a despegar en cuanto a audiencia, con topes que rozan el 13% y 14% de share.
Plazo máximo de seis meses
Sánchez se ha ido convirtiendo a lo largo de los últimos meses en un referente para la izquierda italiana. Las menciones de los dirigentes de este sector en su favor se han multiplicado y han llegado incluso al Parlamento. Hace dos semanas, un especial de La7 comparó la situación económica en Italia y España, para destacar una batería de datos que relevarían el empuje de la economía ibérica frente a la italiana. Hace un año, esa misma cadena encargó una encuesta sobre el juicio de los italianos de los líderes europeos, y Sánchez fue el mejor valorado con 5,3 puntos.
En el caso de Sánchez, la situación es diferente, porque es la oposición al líder del Ejecutivo la que tacha a RTVE de «telePedro», mientras que algunas emisoras privadas han intentado conectar con un público crítico con el Gobierno. La puesta en marcha de una nueva emisora, inspirada en La 7 italiana, podría garantizar a Sánchez y al PSOE más apoyo mediático de cara al futuro, sobre todo de cara a los próximos comicios. La hoja de ruta diseñada por el Gobierno plantea que la emisora arranque en un plazo máximo de seis meses, por lo que si Sánchez decide convocar elecciones en 2027, tendría ya activo un nuevo canal privado afín que le valdría tanto para la campaña electoral como en el caso de un cambio de Gobierno favorable a las derechas.
