El Gobierno nacionalizó en febrero al clan venezolano que pagó a las hijas de Zapatero
La obtención de la nacionalidad de los hermanos Amaro Chacón aparece en el Borme en el mes de febrero de 2026

Ilustración de Alejandra Svriz.
Los hermanos Domingo Arnaldo y Guillermo Alfredo Amaro Chacón, administradores de sociedades situadas bajo el foco de la Audiencia Nacional en la investigación sobre el entorno empresarial relacionado con José Luis Rodríguez Zapatero, lograron la nacionalidad española en febrero de 2026, cuando la investigación ya avanzaba de forma reservada desde hacía meses.
Las anotaciones publicadas en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme) reflejan que ambos empresarios sustituyeron sus números de identificación de extranjero (NIE) por documentos nacionales de identidad (DNI) con apenas seis días de diferencia. Según ha constatado THE OBJECTIVE, Domingo Arnaldo Amaro Chacón formalizó el cambio el 20 de febrero y Guillermo Alfredo Amaro Chacón lo hizo el 26 de febrero dentro de movimientos registrales asociados a una docena de empresas.
La adquisición de la nacionalidad elimina el régimen de extranjería y consolida plenamente la situación administrativa y patrimonial de sus titulares dentro del sistema español. En estructuras empresariales con actividad internacional y múltiples sociedades, esa regularización simplifica relaciones bancarias, movimientos societarios, titularidades mercantiles y determinados procesos de cumplimiento vinculados a prevención de blanqueo y supervisión documental.
La mercantil de las hijas de Zapatero
En diciembre de 2025 se produjeron las primeras detenciones relacionadas con el caso Plus Ultra y distintas informaciones periodísticas situaron reuniones discretas entre empresarios vinculados al entorno investigado y Zapatero en pleno avance de las pesquisas. Sin embargo, el entramado societario relacionado con los Amaro Chacón seguía prácticamente fuera del foco mediático.
No fue hasta el pasado 19 de mayo de 2026, tras la imputación formal del expresidente del Gobierno y los registros practicados por la Unidad de Delitos Económicos y Financieros (UDEF), cuando comenzaron a emerger públicamente nombres como Inteligencia Prospectiva, Aldeasa, Softgestor y Whathefav, la mercantil de las hijas del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Hasta entonces, las sociedades vinculadas al grupo habían desarrollado su actividad con escasa exposición pública, pese a la creciente complejidad de su estructura mercantil.
Las capturas de Insight View consultadas por THE OBJECTIVE muestran además que el núcleo empresarial de los Amaro Chacón iba mucho más allá de la consultoría asociada a Inteligencia Prospectiva. Ambos administradores aparecen vinculados a sociedades relacionadas con prospectiva tecnológica, activos iberoamericanos, minerales estratégicos, energía y estructuras patrimoniales.
Red de empresas de los Amaro Chacón
Entre las compañías identificadas figuran Inteligencia Prospectiva, Activos Iberoamericanos, Prospectivus Technologia, Minerales Críticos, Critical Metals o Green Energy Metals, así como otras sociedades corporativas registradas en Madrid. Varias de ellas comparten administradores, domicilios y patrones similares de organización mercantil, incluyendo cambios de denominación y reutilización de sociedades previamente constituidas.
La expansión del grupo coincidió además con un contexto de creciente interés empresarial por sectores ligados a minerales estratégicos, transición energética y análisis prospectivo. Varias de las sociedades vinculadas a los Amaro Chacón incorporan referencias directas a estas áreas, una orientación corporativa que amplió progresivamente el tamaño del entramado más allá de la simple consultoría empresarial y de los activos iberoamericanos.
Ese patrón societario resulta especialmente visible en Inteligencia Prospectiva, una de las mercantiles que ha quedado bajo el foco mediático tras los registros de la UDEF. La compañía proyectaba desde su portal web, elaborado por las hijas de Rodríguez Zapatero por medio millón de euros, una imagen de gran consultora internacional especializada en inteligencia estratégica, análisis geopolítico, innovación tecnológica y prospectiva empresarial. Su presentación corporativa incluía referencias a proyectos internacionales, análisis estratégico y sectores energéticos y tecnológicos.
Una imagen irreal
Sin embargo, mientras que la página web de Inteligencia Prospectiva proyecta la imagen de una gran consultora internacional en numerosas áreas, las cuentas depositadas en el Registro Mercantil reflejan una estructura empresarial mínima. La sociedad declaró un único trabajador fijo tanto en 2023 como en 2024 y acumuló más de un millón de euros en pérdidas desde 2021. Las cuentas muestran además una fuerte dependencia de ampliaciones de capital y aportaciones de socios para sostener el patrimonio neto de la compañía, una situación que contrasta con la imagen corporativa de gran firma tecnológica y global que exhibía públicamente.
Los documentos mercantiles muestran también cambios relevantes en la evolución societaria de la compañía. Inteligencia Prospectiva había operado previamente bajo otras denominaciones sociales antes de adoptar su actual identidad corporativa, dentro de un esquema repetido en varias sociedades vinculadas al grupo. Recursos Iberoamericanos, por ejemplo, también procedía de una denominación anterior antes de su reorganización.
La coincidencia temporal entre la nacionalización de los administradores y la fase reservada de la investigación añade ahora un nuevo elemento de contexto al caso. Mientras la causa avanzaba todavía lejos del foco público, el entramado empresarial reforzaba plenamente su estructura jurídica y societaria en España antes de la explosión política y judicial de mayo de 2026.
