La mujer de Zapatero canceló en apenas un año una hipoteca de medio millón de euros
La amortización del crédito tuvo lugar un año después de adquirir la finca por 700.000 euros

Zapatero y su mujer Sonsoles Espinosa.
Sonsoles Espinosa, esposa del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, está en el foco de la UDEF al ser cotitular de la cuenta bancaria en la que el socialista recibía gran parte de sus ingresos de algunas de las empresas de la presunta trama ‘Plus Ultra’. Sin embargo, según la última documentación aportada a la investigación, la propia Espinosa habría operado con esa misma cuenta, y habría ordenado incluso la cancelación de una hipoteca por 480.000 euros que pesaba sobre la finca con chalé que el matrimonio adquirió en la zona de Puerta de Hierro de Madrid. Allí van a derribar la construcción existente y planean construir un chalé de diseño.
Lo adelantó el pasado viernes THE OBJECTIVE: para la UDEF no pasaba desapercibido el hecho de que la cuenta bancaria con la que Zapatero operaba estuviese también a nombre de su mujer. Y que en ella hubiese recibido el expresidente más de 1,5 millones de euros procedentes de transferencias de empresas presuntamente vinculadas a la trama.
En el informe de la UDEF incorporado a la causa, al que ha tenido acceso TO, se señala que «según información de inteligencia financiera», la cuenta conjunta de los Rodríguez-Espinosa «actuaba como receptora de transferencias de terceros. Los fondos no permanecían en esta cuenta, sino que eran derivados a otras cuentas también tituladas por Zapatero y Espinosa».
Tanto Zapatero como su mujer adquirieron un inmueble en la calle Ramón Crespo, en la zona de Puerta de Hierro, en febrero de 2024. El matrimonio solicitó una hipoteca de 500.000 euros al Banco Santander, pero la cuenta quedó cancelada el 16 de enero de 2025 después de que Sonsoles Espinosa realizase personalmente una transferencia por valor de 498.000 euros.
Según la versión de Zapatero, que ha comunicado a través del programa ‘La Sexta Xplica’, la cancelación de esa hipoteca se produjo once meses después de la compra. Y asegura que se pagó con dinero obtenido de la venta, por esas mismas fechas, del chalé que la familia poseía en Valdemarín (Aravaca), y por el que habrían sacado dos millones de euros. El comprador fue un empresario que pagó al contado.
Cuenta conjunta
Fuentes de la investigación apuntan a THE OBJECTIVE que la inclusión en el auto de la mención a «María Sonsoles Espinosa Díaz» indica que la esposa de Zapatero podría enfrentarse a un horizonte judicial casi tan oscuro como el de su marido. El auto del juez recoge que «constan abonos» por valor de algo más de 1,5 millones en una cuenta de la que ambos son cotitulares, en el Banco Santander, y con la que el matrimonio —en gananciales— opera desde hace décadas. De hecho, su numeración corresponde al sistema español en desuso CCC —Código Cuenta Cliente—, y no al actual IBAN.
El matrimonio tiene créditos hipotecarios con la entidad, según ha podido confirmar este diario en las notas simples de las propiedades inmobiliarias que han adquirido en los últimos años, como el chalet en la exclusiva zona madrileña de Puerta de Hierro, cuya compra formalizaron en 2024 por 700.000 euros. Allí, la familia Zapatero planea —o planeaba— construir un chalé de diseño en una de las zonas más caras de la capital.
No fueron las únicas compras que hicieron los Zapatero en el mercado inmobiliario. Las hijas adquirieron sendos pisos de unos 300.000 euros en una zona muy próxima al chalé de Puerta de Hierro. Y en marzo de 2019, poco después de que el expresidente mediase para que Nicolás Maduro desbloquease 200 millones de euros de Air Europa atrapados en el país, Zapatero y su esposa ejercieron la opción de compra del chalé de Valdemarín —cuatro plantas y piscina en la azotea— en el que vivían de alquiler desde 2012. Pagaron 800.000 euros y no constan hipotecas. La suma de todas esas compras asciende a 2,1 millones de euros, cifra casi exacta a la que la UDEF sospecha que cobró de la trama en los años del presunto tráfico de influencias.

