The Objective
Gente

Entramos en el castillo de Apponyi, el escenario natural donde se ha casado el príncipe Leka II de Albania

El príncipe heredero de Albania y Blerta Celibashi se han casado en en un lugar emblemático dentro del país

Entramos en el castillo de Apponyi, el escenario natural donde se ha casado el príncipe Leka II de Albania

Leka II y Blerta Celibashi | Gtres

La Familia Real de Albania ha vivido este fin de semana uno de esos acontecimientos que quedan marcados en su historia. El príncipe heredero Leka II de Albania y Blerta Celibashi han contraído matrimonio en una ceremonia íntima celebrada en el castillo de Apponyi, un lugar profundamente ligado a la memoria familiar de la dinastía.

La noticia fue confirmada por la Corte Real de Albania, que compartió algunas imágenes del enlace y destacó el carácter íntimo y solemne de la celebración, organizada lejos de los focos y con un número reducido de invitados. El enlace no solo ha supuesto un paso importante en la vida personal del heredero, sino también un acto cargado de simbolismo para la historia de la familia real albanesa, que eligió un lugar profundamente significativo para sellar esta nueva etapa.

El castillo de Apponyi, un escenario lleno de simbolismo

El escenario elegido para la boda no fue casual. El castillo de Apponyi, situado en el pequeño municipio de Oponice, en Eslovaquia, fue la residencia familiar de la reina Géraldine de Apponyi, abuela del príncipe Leka II y una figura muy querida dentro de la historia de la monarquía albanesa.

Leka II y Blerta Celibashi. Gtres

Este histórico edificio se ha convertido con el paso del tiempo en un símbolo del vínculo entre las raíces húngaras de la familia y la historia moderna de Albania. Sus muros guardan siglos de historia y forman parte del legado familiar que la dinastía ha querido recordar en un momento tan significativo.

La Corte Real explicó que la elección del castillo fue una forma de rendir homenaje al legado de la reina Géraldine y a los orígenes familiares de la dinastía. Celebrar allí el enlace representaba un gesto de respeto hacia la memoria de quien fue una figura clave en la historia de la familia.

Leka II y Blerta Celibashi. Gtres

La reina Géraldine nació en el seno de la influyente familia Apponyi y pasó parte de su juventud en esta residencia. Años después, su vida cambiaría para siempre cuando contrajo matrimonio en 1938 con Zog I de Albania, el único monarca que ha tenido el país.
Desde entonces, el castillo de Apponyi quedó vinculado para siempre a la historia de la familia real albanesa, convirtiéndose en un lugar cargado de recuerdos y significado para sus descendientes.

Un compromiso anunciado en un lugar emblemático

La historia de amor entre Leka II y Blerta Celibashi dio un paso decisivo en octubre de 2025. Fue entonces cuando la pareja anunció oficialmente su compromiso en un entorno tan espectacular como discreto: el Parque Nacional de Butrinto, uno de los paisajes naturales más emblemáticos del país balcánico.

Aquel momento fue celebrado con gran discreción. La pareja decidió compartir ese instante únicamente con familiares y amigos cercanos, manteniendo un estilo reservado que también ha marcado la celebración de su boda. Desde entonces, la relación avanzó hacia el matrimonio sin grandes exposiciones públicas, manteniendo siempre un tono íntimo y familiar.

Según el comunicado oficial difundido por la Corte Real, la ceremonia matrimonial se celebró en un ambiente privado «marcado por la intimidad y la solemnidad», en consonancia con el carácter simbólico del lugar elegido. No obstante, aunque el enlace ya ha tenido lugar, el registro civil del matrimonio aún deberá formalizarse oficialmente en Albania en los próximos meses, tal y como explicó la propia institución.

El heredero de la dinastía Zogu

El protagonista de este acontecimiento es el príncipe Leka II, actual jefe de la familia real albanesa y nieto del rey Zog I. A sus 43 años, representa la continuidad histórica de una dinastía cuya historia está marcada por el exilio, los cambios políticos y la memoria de la monarquía.

Su padre, Leka I de Albania, fue el único hijo del rey Zog I. Tras la invasión italiana de 1939, que puso fin a la monarquía albanesa, la familia se vio obligada a abandonar el país. Durante décadas, los miembros de la dinastía vivieron fuera de Albania. El exilio marcó profundamente la vida de varias generaciones de la familia, que permanecieron alejadas de su país de origen durante gran parte del siglo XX.

La situación cambió en 2002, cuando se levantó oficialmente la prohibición que impedía el regreso de la familia real a Albania. Este momento permitió que algunos de sus miembros pudieran volver al país después de muchos años. La reina Géraldine, abuela de Leka II, pudo regresar brevemente a Albania tras ese cambio legal. Sin embargo, falleció pocos meses después, lo que convirtió aquel regreso en un momento especialmente emotivo para la familia.

Una nueva etapa personal

Antes de este matrimonio, Leka II estuvo casado con la actriz Elia Zaharia. De aquella relación nació su hija, la princesa Géraldine de Albania, que actualmente tiene cinco años. La pareja anunció su divorcio en abril de 2024, poniendo fin a su matrimonio después de varios años juntos. Ahora, con su boda con Blerta Celibashi, el heredero abre una nueva etapa personal, marcada por una relación que se ha desarrollado siempre con discreción. Tras el enlace, Blerta Celibashi ha recibido el título de princesa de los albaneses y adopta el apellido Zogu, integrándose oficialmente en la familia real.

El valor simbólico de la familia real

Aunque Albania es hoy una república, la familia real continúa teniendo un importante valor simbólico dentro del país. Su historia forma parte del pasado político y cultural de la nación. Una ley aprobada en 2003 reconoce oficialmente a los descendientes del rey Zog I como la «antigua familia real». Esta normativa garantiza su estatus histórico y les permite conservar parte de su patrimonio y de su legado familiar. En este contexto, acontecimientos como la boda del príncipe heredero adquieren una dimensión especial, ya que representan la continuidad histórica de una dinastía que sigue presente en la memoria colectiva del país.

Una boda entre historia y memoria

La boda de Leka II y Blerta Celibashi no ha sido solo un acontecimiento familiar. El hecho de celebrarla en el castillo de Apponyi ha reforzado el vínculo entre la historia de la familia y sus raíces. El edificio, que fue hogar de la reina Géraldine durante parte de su juventud, se convirtió durante este fin de semana en el escenario de un nuevo capítulo en la historia de la dinastía. Así, entre los muros de un castillo cargado de historia familiar, el heredero de la dinastía Zogu ha iniciado una nueva etapa, uniendo pasado y presente en un lugar que simboliza la memoria y la continuidad de la familia real albanesa.

Publicidad