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Las palabras de Terelu Campos después de su operación: «Yo mañana voy a ir a trabajar»

La colaboradora televisiva fue intervenida en una clínica oftalmológica de Madrid acompañada de su hermana

Las palabras de Terelu Campos después de su operación: «Yo mañana voy a ir a trabajar»

Terelu Campos | Gtres

Hace aproximadamente dos semanas, Terelu Campos comunicó públicamente que tendría que someterse a una intervención quirúrgica. Lo hizo desde el plató del programa ¡De viernes!, donde colabora habitualmente, durante la emisión del pasado 20 de marzo. En aquella aparición, la presentadora llamó la atención del público al lucir unas llamativas gafas de sol que le cubrían parte del rostro. La razón no era otra que un orzuelo que había desarrollado en uno de sus ojos y que prefería mantener fuera de la vista de las cámaras.

Según explicó ella misma, las semanas previas habían sido especialmente agitadas. La noticia de que su hija, Alejandra Rubio, volvía a estar embarazada —lo que la convertirá en abuela por segunda vez—, unida a la decisión de la joven de abandonar la televisión, generó en Terelu un nivel de estrés considerable. En sus propias palabras, esa tensión acumulada derivó en una bajada generalizada de defensas, lo que habría favorecido la aparición de la dolencia ocular.

Con el paso de los días, el orzuelo no remitió por sí solo, sino que experimentó lo que la propia afectada describió como una «complicación». Ante esa evolución desfavorable, los médicos que la trataban determinaron que lo más adecuado era proceder a su extirpación quirúrgica. El pasado día 6 de abril, Terelu confirmó a los medios que la intervención estaba prevista para el lunes siguiente: «En principio van a extirparlo el lunes que viene», aseguró.

Terelu Campos y Carmen Borrego. Gtres

La operación: tensión a la entrada, alivio a la salida

Tal y como había anunciado, este lunes Terelu Campos acudió a la clínica oftalmológica ubicada en el barrio madrileño de Chamberí para que los especialistas le extirparan el orzuelo. A su llegada al centro, la colaboradora se mostró visiblemente tensa. Ante la presencia de varios periodistas apostados a las puertas del establecimiento, su reacción fue de incomodidad. «De verdad, chicos, me parece… Me da hasta vergüenza», llegó a decirles con gesto serio, antes de acceder rápidamente al interior sin hacer más declaraciones.

Minutos después llegó también al centro médico Carmen Borrego, hermana pequeña de Terelu, quien quiso acompañarla durante todo el proceso. Borrego ejerció su habitual papel de apoyo familiar y, ante los micrófonos, ofreció una explicación sobre el origen de la dolencia de su hermana: «Sabes que con el estrés salen muchas cosas», señaló, apuntando directamente a la presión acumulada durante los últimos meses como desencadenante de la afección.

La intervención transcurrió sin complicaciones. Al concluir, Terelu salió de la clínica con un parche sobre el ojo derecho, completamente vestida de negro y con las gafas de sol de nuevo en su rostro. Caminando del brazo de Carmen Borrego hacia el vehículo que las esperaba, la presentadora respondió brevemente a las preguntas de los reporteros de la agencia Europa Press, mostrando un semblante muy diferente al de la entrada.

«Bien, ha ido muy bien»: las primeras palabras tras la intervención

Las primeras declaraciones de Terelu Campos tras salir del quirófano fueron tranquilizadoras. «Muy bien, todo ha ido bien», aseguró de manera concisa ante las cámaras. Y añadió que la doctora que estuvo al frente de la cirugía, la doctora Barrancos, le había confirmado personalmente que el resultado había sido muy satisfactorio: «Bien, la doctora Barrancos me ha dicho que muy bien», declaró.

Con su característico sentido del humor, Terelu descartó de inmediato cualquier período de reposo o baja laboral. Cuando los periodistas le preguntaron si los días siguientes serían de descanso y tranquilidad, la presentadora respondió con ironía: «Bueno, yo mañana voy a ir a trabajar, ya se lo he dicho. Me pondré las gafas otra vez y ya está, ¿vale?». Una respuesta que dejó claro que no tiene intención de ralentizar su ritmo profesional pese a la operación.

Antes de subir al coche, Terelu tuvo un gesto amable con los reporteros, pidiéndoles que tuvieran cuidado con el tráfico, y cerró sus declaraciones con una frase de alivio: «Me ha dicho que estoy bien, gracias a Dios». Tanto ella como Carmen Borrego evitaron responder a las preguntas relacionadas con la polémica generada por la reciente publicación del libro de Edmundo Arrocet, expareja de su madre, María Teresa Campos. Ante esa cuestión, Terelu fue tajante: «Puff… de verdad. No tengo nada que opinar», zanjó.

Un bache de salud en un momento familiar especialmente intenso

Este contratiempo físico llega en una etapa de gran exposición pública para la familia Campos. En las últimas semanas, el entorno de Terelu ha acumulado varios frentes abiertos de manera simultánea. Por un lado, la confirmación del segundo embarazo de Alejandra Rubio, que espera su segundo hijo junto a Carlo Costanzia, ha acaparado la atención mediática. Por otro, la decisión de la joven de abandonar la televisión generó un intenso debate en los platós.

A todo ello se suma ahora la irrupción en la actualidad de las memorias de Edmundo Arrocet, conocido popularmente como Bigote Arrocet, quien fue pareja sentimental de María Teresa Campos durante varios años. La publicación de este libro ha reabierto heridas familiares que parecían superadas y ha colocado de nuevo a las hermanas Campos en el foco de la polémica, algo que tanto Terelu como Carmen Borrego han preferido no alimentar con declaraciones.

En este contexto de tensión acumulada, Carmen Borrego explicó que el estrés tiene consecuencias físicas directas, una reflexión que enmarca perfectamente la situación vivida por su hermana durante las últimas semanas. Pese a todo, Terelu ha superado la intervención con buenas sensacionesy con la determinación de retomar cuanto antes su actividad habitual frente a las cámaras, demostrando la resistencia que la caracteriza en los momentos más complicados.

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