María Pombo y su familia borran el rastro de su casa de Adrados en Idealista: ¿la han vendido ya?
Hace unas semanas, la creadora de contenido y su familia anunciaron la venta de su casa de campo por 360.000 euros

María Pombo junto a sus dos hermanas. | Gtres
Hace unas semanas, la familia Pombo-Ribó decidió poner en venta su bonita casa de campo en la localidad segoviana de Adrados. Una decisión que fue una sorpresa para sus seguidores, ya que todos ellos han compartido la devoción que sienten por este lugar del mundo. Pero parece ser que esta iniciativa no fue tomada por el ánimo de desligarse del pueblo sino de construir una nueva vivienda para que pudieran caber todos. Y es que no hay que olvidar que los Pombo-Ribó han crecido mucho en los últimos años. María ha sido madre hasta en tres ocasiones —la última vez hace algo más de dos meses—, mientras que Marta es madre de tres niñas y Lucía espera su primer bebé.
Es por esta razón por la que la familia ha decidido construirse una segunda residencia de mayores dimensiones. Es por eso que, hace unas semanas, pusieron en venta la vivienda en el portal Idealista. Lo hicieron por unos 360.000 euros y con un amplio reportaje de imágenes que, para los seguidores de las hermanas en redes sociales, fue fácilmente reconocible. La casa se anunciaba como «una encantadora casita de pueblo» con 200 metros construidos, tres baños, cuatro habitaciones, orientación sur y un jardín muy pequeño y coqueto.
La casa de Adrados de la familia Pombo ha desaparecido de Idealista

Pero lo que más llama la atención es que el anuncio, después de que se hiciera viral, ha desaparecido del mencionado portal inmobiliario. Tampoco se encuentra en ningún otra página web dedicada la venta de inmuebles, lo que apunta a que podría haber sido vendida o que la familia ha decidido llevar la transacción con total discreción. Lo cierto es que Adrados puede convertirse en el destino ideal para aquellas personas que quieren encontrar cierta paz y discreción, huyendo del ruido de la ciudad. Se encuentra a unos 52 km de Segovia capital, situado en una llanura a los pies de una colina.
Su entorno está dominado por extensos bosques de pinos, lo que históricamente ligó su economía a la extracción de madera y resina. De hecho, su nombre proviene del árabe Daur (turno), refiriéndose a los turnos para el aprovechamiento de estos recursos forestales. La joya del pueblo es la Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora. De origen románico, conserva canecillos originales y una portada de acceso muy interesante. En su interior destaca un retablo manierista de Alonso de Herrera y valiosas piezas de orfebrería del siglo XVI.
La Ermita de San Benito está situada a unos 200 metros del núcleo urbano, actualmente se encuentra en ruinas, pero aún se pueden apreciar las bóvedas de su ábside. En la arquitectura civil del pueblo se pueden ver elementos reutilizados del desaparecido Palacio de Buengrado, que perteneció al Duque de Alburquerque. Además de la civilización, el pueblo cuenta con una gran variedad de naturaleza, muy rica. Una ruta muy popular y sencilla es el paseo que lleva hasta la vecina localidad de Perosillo siguiendo un antiguo vía crucis. Es un recorrido ideal para disfrutar del silencio del campo segoviano. Así, se ha convertido en un destino perfecto para quienes buscan desconectar de la ciudad. Su baja población garantiza una estancia tranquila, ideal para el descanso o la escritura.
360.000 euros, una casa de invitados y varias habitaciones
Con 113 habitantes, la casa de María Pombo y su familia cuenta hasta con una pequeña casita de invitados con su propio baño y dormitorio. Además, la vivienda tiene una decoración muy especial, en la que prima la madera, la piedra y los elementos decorativos relacionados con el mundo de la caza. Es probablemente Lucía la que más adoración siente por esta pequeña vivienda, ya que suele escaparse hasta allí junto a su marido. Además, Álvaro López-Huerta cuenta con otra casa, en el mismo pueblo, y que ha sufrido una reforma en los últimos tiempos, de la mano de su madre, que es interiorista.

Además de esta casa de Segovia, María Pombo y su familia se construyeron, hace unos años, sendas viviendas en Cantabria. Lo hicieron en la localidad en la que habían veraneado toda su vida junto a sus primos —con quienes ya no se hablan— y cumpliendo un sueño. Esta casa, que se ubica frente a un inmenso prado y a pocos metros del mar, tiene un estilo más moderno; cuenta con una gran piscina, un cenador y unas impresionantes vistas. Además, tanto sus padres como las hermanas de la creadora de contenido construyeron, en el mismo espacio, otra vivienda, de las mismas características de las de María, de la que disfrutan durante los meses de verano.
Así, Adrados es el pueblo de la familia de Vituco (Papín), el padre de las hermanas Pombo. Para ellas, este pequeño municipio segoviano representa la infancia, la libertad y la conexión con sus antepasados. A diferencia de sus vacaciones de lujo en otros destinos, en Adrados las vemos en un registro mucho más terrenal; montando en bicicleta por caminos de tierra, celebrando las fiestas patronales de septiembre o yendo a la piscina municipal. Si Adrados es la raíz, Cantabria es el escenario de sus mejores recuerdos y donde han construido su identidad pública y privada. Tradicionalmente veraneaban en Santander, pero su vínculo es con toda la región.
Sus veranos en Cantabria son una mezcla de surf en la playa de Somo, cenas en el restaurante El Puntal, y largos paseos por los acantilados de la zona de Ribamontán. Las casas siguen una estética de neo-caserío, con mucha madera, piedra y ventanales enormes para integrar el paisaje verde de Cantabria en el interior. De esta manera, Adrados representa la faceta más humana y familiar de las influencers, donde muestran que no han olvidado sus orígenes humildes. Mientras que Cantabria se ha convertido en el escaparate de su éxito con casas de diseño, atardeceres de película y el estilo de vida norteño que tanto han puesto de moda.
