De Vallecas a Grecia: los lugares donde han comido los Reyes en los últimos meses más allá de la Zarzuela
Los monarcas sorprendieron este jueves en una escuela de hostelería en Entrevías donde comieron cangrejo o codorniz

Los Reyes, en Vallecas, este jueves. | Gtres
Los Reyes llevan una agenda de lo más apretada en estos últimos meses. Hace unos días pudimos verles en Vallecas, visitando una escuela de hostelería y disfrutando de un menú de lo más elaborado y que hizo sus delicias. Felipe y Letizia degustaron un menú diseñado por el chef Santiago Gallego y ejecutado por los alumnos de la escuela. Este consintió en una ensalada de cangrejo real y cítrícos con salsa de cardamomo, codorniz de Viña rellena de compota de berenjenas y pastel de Capuchina. Al igual que el resto de invitados, los monarcas comieron en una mesa redonda, como otros invitados más, y dejaron constancia de la experiencia en el libro de firmas. Pero ¿en qué lugares han comido los Reyes más allá de Zarzuela?
Fue en los primeros días del año cuando Felipe y Letizia se marcharon hasta Grecia para estar presentes en el funeral de Irene de Grecia. En ese momento, los monarcas disfrutaron, junto al resto de su familia —la no griega y la griega— de una cena en un restaurante italiano de la ciudad helena. Allí se reunieron con la reina Sofía, Victoria Federica o Pablo Urdangarin. Cenaron en Da Bruno, un restaurante italiano clásico y muy acogedor.
Las comidas de los Reyes fuera de Zarzuela

Buscaban privacidad. Pidieron platos de pasta tradicionales y compartieron mesa con otros miembros de la familia —como las infantas Elena y Cristina—, demostrando que fuera de España la familia real griega y la española funcionan como un bloque mucho más relajado. En todos estos meses, también, han protagonizado varias salidas, algunas de ellas profesionales, mientras que otras han sido por ocio. Y es que, sobre todo al rey Felipe, le gusta comer fuera de casa junto a sus amigos. Además, el monarca también ha acudido a diversas bodas donde ha disfrutado de un menú variado. El último ejemplo fue el pasado fin de semana cuando Felipe estuvo en el enlace de la hija de unos amigos en Casares, en Málaga.
Aunque eso sí, de forma general, y sobre todo por las noches, los Reyes suelen optar por pasar tiempo en Zarzuela. Allí tienen un menú diseñado y adaptado a sus gustos. Bajo la batuta de la reina Letizia, la dieta en Palacio ha dado un giro radical hacia lo que hoy, en 2026, se considera una alimentación de alto rendimiento. La gran estrella de Zarzuela no está en el garaje, sino en el jardín. Los Reyes consumen principalmente verduras, hortalizas y legumbres de su propio huerto ecológico privado. Letizia insistió en eliminar cualquier producto químico de los cultivos. Allí crecen desde judías verdes hasta hierbas aromáticas y frutas de temporada.
De Vallecas hasta Grecia pasando por restaurantes en Madrid

Los pilares del menú son variados. El primero de ellos, el pescado salvaje. Es la proteína principal. Se compra en las mejores pescaderías y se consume a la plancha o al horno. También, en la despenas hay muchos superalimentos como la chía, quinoa, sémola y muchos frutos secos —que la reina compra a granel en tiendas—. Las harinas refinadas, los azúcares y los rebozados están prácticamente prohibidos en el menú cotidiano. Entre sus cocineros, además, cuentan con las mejores manos para elaborar un menú equilibrado, al que no le falte de nada. De los platos de cuchara contundentes y las carnes rojas del Emérito, ha pasado a dominar el vapor, el papillote y las cremas de verduras ligeras que prefiere la actual familia real.
Los desayunos, además, son especialmente importantes. El alcohol es casi inexistente, salvo en brindis oficiales. En casa beben agua mineral y, sobre todo, kombucha y tés de cúrcuma o jengibre. Sí que es cierto que ambos comen lo mismo —al igual que lo hacían la princesa y la infanta cuando vivían en Zarzuela—, aunque sí que es verdad que el Rey es muy fan de los platos tradicionales españoles. Cuando come fuera de casa aprovecha para disfrutar de carnes rojas y guisos que en Zarzuela aparecen con mucha menos frecuencia. Letizia evita el dulce, pero Felipe tiene más debilidad por los postres clásicos, aunque en casa se suelen limitar a la fruta fresca.

Aunque eso sí, como decíamos, también tienen oportunidad de comer fuera del palacio. El Rey es mucho más disfrutón y tradicional que Letizia. Cuando come fuera, aprovecha para reencontrarse con sabores que en Zarzuela aparecen poco. Es fan del chuletón de buey o la carne a la brasa. Si el restaurante es tradicional, no le hace ascos a unas buenas lentejas o un cocido, platos que domina por su pasado militar. Le encantan las gambas a la plancha y los calamares. La reina se suele sentir cómoda con el pescado, que es su zona de confort. Si en la carta hay alcachofas, espárragos trigueros o platos de huerta, los pedirá casi con seguridad.
Cuando salen de incógnito —normalmente por el centro de Madrid—, suelen optar por distintos tipos de cocina. No cierra las puertas a nada y suele ser menos estricta. Ha pasado por locales venezolanos, libaneses o españoles, dependiendo el momento.
