Sergio Camello, el futbolista del Rayo que quiere conquistar Europa: una tragedia en su familia y un tatuaje especial
El futbolista puede conseguir la Conference League esta noche en Leipzig y tocar la gloria con el equipo vallecano

Sergio Camello | Gtres
Esta noche, el Red Bull Arena de Leipzig será el escenario de un partido sin precedentes en la historia del Rayo Vallecano. El club franjirrojo disputará su primera final europea ante el Crystal Palace en la Conference League, con el pitido inicial previsto para las 21:00 horas. Y entre todos los jugadores del equipo dirigido por Íñigo Pérez, hay uno que llega al partido en un estado de forma especialmente destacado: Sergio Camello. Un delantero madrileño de 24 años con una historia personal tan singular como su manera de entender el fútbol.
Ambos equipos llegan a la final como protagonistas de su primera gran cita continental. Crystal Palace y Rayo Vallecano se ven las caras por primera vez en su historia, con el mismo denominador común: ninguno de los dos había llegado nunca hasta aquí. Una final entre dos equipos que, en palabras del propio Camello, se han ganado el respeto del continente.
De la cantera del Atlético a la gran noche de Leipzig
Sergio Camello nació el 10 de febrero de 2001 en Madrid y se formó desde temprana edad en la cantera del Atlético de Madrid. En 2018 comenzó a jugar en el filial rojiblanco y en mayo de 2019 debutó con el primer equipo en un partido oficial de Liga, marcando un gol ante el Levante bajo las órdenes de Diego Simeone. Un estreno que pocos olvidan en casa del Atlético.
El fútbol es algo más que una profesión en la familia Camello. Su padre también fue futbolista, aunque una lesión truncó su carrera antes de que pudiera consolidarse. Tiene un hermano mellizo y dos tíos ligados al mundo del Atlético de Madrid: Mauri, que hoy ejerce como su representante, y Josechu, que falleció de forma trágica en un accidente de tráfico con tan solo 17 años.
Tras su debut, Camello fue cedido al CD Mirandés, donde demostró su potencial anotando 15 goles y cuatro asistencias en 37 partidos en Segunda División, contribuyendo decisivamente a la permanencia del club burgalés. Su rendimiento convenció al Atlético de renovarle hasta 2026, aunque la siguiente parada fue el Rayo Vallecano, adonde llegó cedido para la temporada 2022-2023 compartiendo vestuario con Radamel Falcao, y donde acabó siendo traspasado en 2023 por cinco millones de euros. Con el Rayo ha disputado 74 partidos y ha marcado 11 goles.
Una temporada complicada que se transforma en racha en el momento clave
La temporada de Camello no ha sido sencilla. Hasta el mes de marzo solo había conseguido anotar tres goles en 27 partidos, ninguno de ellos en LaLiga. Sus dianas llegaron ante el Neman Grodno en la fase previa de la Conference, ante el Yuncos en la Copa del Rey y ante el Jagiellonia en la competición europea. Un balance muy por debajo de sus propias exigencias. Sin embargo, cuando el equipo más le ha necesitado, Camello ha dado un paso decisivo al frente.
En la recta final de la temporada, el delantero ha encadenado cinco goles en sus últimos ocho partidos. Entre ellos, los dos más importantes: los tantos que metieron al Rayo en la final de la Conference League. El propio Camello ha reconocido que llega en racha y que, aunque siempre sueña con marcar, esta vez preferiría que el protagonismo lo tenga el equipo antes que él. «Yo ya viví lo que es ser protagonista. Prefiero disfrutarlo con mis amigos en el barrio», ha declarado.
Su confianza de cara a la final no deja lugar a dudas. En declaraciones recogidas por Telemadrid, el delantero franjirrojo ha afirmado que el Rayo está «más que preparado» y que tiene «la seguridad de que la copa va a ser nuestra». Una declaración que resume el estado de ánimo de todo un barrio que esta noche viajará en masa hasta Leipzig —se esperan 12.000 aficionados rayistas en las gradas—.
Las ‘vaselinas’ de París: cuando Camello ya hizo historia
No es la primera vez que el nombre de Sergio Camello aparece ligado a una noche grande. En los Juegos Olímpicos de París 2024, el delantero protagonizó uno de los momentos más emotivos del deporte español reciente. Había tenido escasos minutos durante el torneo, pero en la final ante Francia, en la prórroga, marcó dos goles que llevaron a España al oro olímpico por primera vez desde Barcelona 1992. Ambos con vaselina. Dos cucharas que recordaron inevitablemente a las de Raúl González Blanco, uno de sus referentes confesados. El seleccionador era Santi Denia y el rival, la anfitriona Francia. Aquella noche confirmó lo que muchos ya intuían: Camello tiene un don especial para aparecer cuando más se le necesita. Ahora, casi dos años después, se le presenta otra oportunidad de escribir su nombre en la historia del fútbol español.
Filosofía Kaizen, música indie y un Escarabajo de segunda mano
Fuera del campo, Sergio Camello es un jugador diferente. Se rige por la filosofía Kaizen, una metodología japonesa surgida tras la Segunda Guerra Mundial que defiende la mejora continua del ser humano. Una mentalidad que se traduce, por ejemplo, en estudiar vídeos de sus referentes para perfeccionar detalles técnicos. Raúl González Blanco es uno de ellos: Camello ha explicado que cuando coincidieron siendo rival del Castilla, pudo hablar con él y aprender de sus movimientos. También Fernando Torres, su ídolo, pasó dos semanas en el filial del Atlético mientras el delantero se formaba allí.
La música indie es su otra gran pasión. Es habitual verle disfrutar de festivales con sus amigos durante el verano, como el que este mismo año vivió en Valencia. Su forma de celebrar un gol —imitando el gesto de tocar la guitarra— lo dice todo. Además, tiene tatuajes que cubren gran parte de sus brazos y pecho, y entre ellos destaca uno dedicado a su Escarabajo: un coche comprado de segunda mano en Carabanchel del que jamás piensa desprenderse. «Tengo un tatuaje por el coche. No lo voy a cambiar nunca. Es una parte de mí y todos lo saben«, declaró a El Mundo en 2022.
