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El Rayo Vallecano ante una final inimaginable: «Es más probable ver el cometa Halley»

Un aficionado y varios exjugadores recuerdan en THE OBJECTIVE el camino del equipo hasta la final de la Conference

El Rayo Vallecano ante una final inimaginable: «Es más probable ver el cometa Halley»

Los jugadores del Rayo Vallecano celebran un gol junto a su afición. | EP

12 horas de viaje. Un tren a Málaga, un vuelo nocturno a Núremberg y otro tren hasta Leipzig. Todo por ver al Rayo Vallecano disputar la primera final europea de sus 102 años de historia. «La estadística indica que es más probable el cometa Halley que una final europea del Rayo», asegura Marouan Echcharouiti, aficionado del club que estará en la final, en una entrevista para THE OBJECTIVE.

El Rayo Vallecano jugará el próximo 27 de mayo la final de la UEFA Conference League, después de clasificarse tras vencer al Estrasburgo en semifinales. Su rival es el Crystal Palace inglés, que eliminó al Shakhtar Donetsk y se enfrentará al equipo madrileño en Alemania, en el Leipzig Stadium.

«Es algo que, por historia y por lo que te dicen que eres, nunca te llegas a imaginar; no llegas ni a soñarlo. Nosotros siempre tuvimos una obsesión por la Copa del Rey porque se vende mucho como el título que siempre depara sorpresas, y cuando llegó la Conference se nos disfrazó de Copa del Rey», añade.

Todavía recuerda las mañanas en las que iba a ver a su equipo en Segunda B —actual 1RFEF— caminando hacia Vallecas para ver perder al Rayo y volver dos semanas después con la misma ilusión. Por eso admite que nunca llegó ni siquiera a soñar con una noche así.

Ahora, miles de seguidores convertirán Alemania en una extensión de Vallecas. «Según he leído, habrá muchos más ingleses, pero haremos el doble de ruido; no les vamos a fallar. Ellos solo tienen que hacer lo que llevan haciendo toda la temporada. Esto es el Rayo Vallecano, una agrupación de gente que unida es invencible».

Piti: «Un club que no hay en Primera»

Un exfutbolista del club, Piti, cuenta que vivió con «muchísima emoción» la clasificación del Rayo para la primera final europea de su historia. Destaca el crecimiento deportivo que ha experimentado el equipo en las últimas temporadas, pero con la esencia que siempre le hizo diferente dentro del fútbol español. Piti defendió la camiseta de la franja durante 223 partidos, siendo el décimo jugador en la historia con más partidos en el club.

«El Rayo es un club que no hay en Primera División», afirma, explicando que es «un club de barrio, de su gente», donde la cercanía entre afición y equipo convierte al club en «una gran familia». Para él, esa unión es precisamente lo que diferencia al Rayo del resto: «En otros clubes hay más frialdad y lejanía».

Piti también ha querido poner el foco en la afición, a la que considera «esencial» para entender todo lo que rodea al club. «Sin esta afición, el Rayo perdería mucho», asegura, convencido de que la fidelidad y la cercanía de la grada son una de las grandes fortalezas del equipo.

Sobre la plantilla, imagina que los jugadores se encuentran «en una nube» después de haber conseguido «algo histórico para el club». Por eso, les pide que afronten la final con tranquilidad y que disfruten de un momento que ya forma parte de la historia del Rayo. «Han hecho muy feliz a muchísima gente del barrio».

Además, cree que esta generación de futbolistas ya ha cambiado para siempre el rumbo de la entidad, independientemente del resultado final. «Han conseguido algo histórico y van a entrar en la historia del club. Eso no hay quien se lo quite».

Larrivey: «La final la veía lejana, no imposible»

Joaquín Larrivey, exjugador del Rayo Vallecano en la temporada 2013-2014 y actual futbolista del Deportes Concepción de la primera división de Chile, admite que vivió con una «enorme emoción» la clasificación del Rayo Vallecano para la primera final europea de su historia.

«Sentí muchísima emoción y mucha alegría de ver que toda esa gente está disfrutando de la primera final europea de su historia», explica el exfutbolista franjirrojo, que incluso percibió «como si todo el fútbol español apoyara al Rayo». Larrivey reconoce que durante años una situación así parecía lejana para el club, aunque considera que el crecimiento deportivo de las últimas temporadas explica que el equipo haya terminado alcanzando una final continental. «No lo veía imposible, pero sí lejano».

El delantero destaca que se ha asentado en Primera División después de varias temporadas consecutivas en la máxima categoría y cree que eso ha permitido elevar la ambición del equipo. «Es la sexta temporada seguida del Rayo en Primera y el club se va asentando y los objetivos pueden ser más ambiciosos».

El argentino sostiene que buena parte de la fortaleza del Rayo nace de su afición y la conexión entre la grada y los jugadores. «La afición tiene claro lo que quiere de cada jugador y es difícil que uno que juega ahí no saque lo mejor de sí mismo desde la actitud».

Imagina a la plantilla jugando la final con ilusión, pero también con ambición competitiva. «Cuando uno llega a esas instancias, siempre quiere más», sostiene. Pase lo que pase en la final, Larrivey considera y espera que este momento pueda abrir la puerta a objetivos todavía mayores en los próximos años. «Ojalá sea el punto de inflexión para tener objetivos más ambiciosos y seguir elevando al Rayo».

Alberto Bueno: «El Rayo, como club, tiene mucho más para dar»

Alberto Bueno, jugador del club durante dos temporadas y ahora ex, reconoce que durante su etapa en Vallecas nunca imaginó al club disputando una final europea. El exdelantero recuerda que en aquellos años el principal objetivo del equipo era «salvar la categoría y consolidarse en Primera División».

Bueno define al Rayo como «un equipo muy especial» por la relación que existe entre el barrio, la afición y los jugadores. «La primera toma de contacto del futbolista es encontrarse un grupo humano increíble y gente que quiere que te sientas feliz y en casa».

Para el exfutbolista, esa cercanía genera una atmósfera distinta a la de otros estadios de España y explica por qué el club despierta simpatía incluso más allá de si se es aficionado del Rayo o no: «En Vallecas se forma una atmósfera diferente y por eso tiene un lugar en el corazón de muchos aficionados al fútbol».

Alberto Bueno también cree que el crecimiento deportivo debe ir acompañado de una mejora institucional para que el club siga evolucionando en los próximos años. En ese sentido, destaca el acierto con entrenadores como Andoni Iraola, Míchel o Íñigo Pérez, a los que considera claves para entender el momento actual del equipo. Aun así, cree que «el Rayo tiene mucho más para dar porque una mejor organización lo colocaría como un referente mayor en Madrid y a nivel nacional».

Además, considera que el gran reto del club pasa ahora por mantener el equilibrio entre crecimiento y esencia. «No se puede perder el sentimiento de pertenencia de los jugadores que están y los que vengan».

Jozabed: «Ese ambiente de fútbol solo lo he vivido en Vallecas»

Jozabed, que disputó 54 partidos con la camiseta del Rayo Vallecano, reconoce que nunca imaginó al club disputando una final europea. El excentrocampista recuerda que durante muchos años el club vivió acostumbrado a pelear por la permanencia o por ascender a Primera División, por lo que considera que lo conseguido esta temporada tiene «un mérito enorme». «Ya clasificarse para Europa es complicado para un club tan humilde, imagínate meterte en una final».

También destaca la conexión entre el barrio, la afición y el equipo como uno de los grandes rasgos que diferencian al Rayo Vallecano de otros clubes. El exjugador recuerda especialmente el ambiente que se vivía en Vallecas incluso en los momentos más complicados. «Cuando las cosas van bien, es fácil arrimar el hombro. Pero cuando van mal, ahí se ven las buenas aficiones […]. Ese ambiente de fútbol solo lo he vivido en Vallecas».

El exjugador cree que el Rayo ha conseguido consolidarse deportivamente en LaLiga durante las últimas temporadas, algo que le ha permitido crecer a nivel deportivo, pero que no siempre ha ido acompañado por una mejora institucional al mismo nivel: «No es normal que se suspendan partidos por el césped o que tengan que ir a entrenar a otros campos y eso magnifica aún más el valor de lo que ha hecho esta plantilla a nivel deportivo».

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