El primer concierto de Amaia Montero en Madrid: de los desajustes vocales a Javier Ambrossi
La cantante actuó en el primero de los cuatro conciertos en la capital y llevó un look que destacó sobre el escenario

Amaia Montero | Gtres
Amaia Montero volvió a los escenarios la pasada noche del 28 de mayo en Madrid. El Movistar Arena fue testigo de la actuación de una cantante que, en sus pasadas actuaciones, había tenido alguna desafinación, lo que abrió debates públicos que cuestionaban la capacidad de la integrante de La oreja de Van Gogh de poder darle voz al grupo.
Fue el pasado nueve de mayo cuando Amaia Montero volvió a los escenarios junto a Xabi San Martín —teclados—, Álvaro Fuentes —bajo—, Haritz Garde —batería— e Imanol Goikoetxea —guitarra, como sustituto de Pablo Benegas—. La pasada noche fue la primera de las cuatro actuaciones del grupo en Madrid.
«Buenas noches. No tenéis ni idea de las veces que hemos soñado con este instante. La historia de La oreja de Van Gogh no se explica sin Madrid. Qué regalo tan maravilloso es estar aquí con todos vosotros. Una noche que es muy especial porque ha pasado mucho tiempo. Es como una vuelta a casa. Nos los vamos a pasar increíble. Es un sueño estar aquí. Gracias por habernos acogido desde el minuto uno», fue lo primero que dijo Amaia al público.
El look de Amaia
El vestuario que usó la cantante para este primer concierto en Madrid fue diferente al que usó en Bilbao y decidido apostar por un look futurista. Amaia tomó referencia de la colección otoño 2025 de Pierre Cardin la de Salvatore Ferragamo de 2021-2022 y la película de culto de 19977 Gattaca, el cual le daba un estilo y personalidad más que llamativo.
Un look formado por dos piezas que destacó por la falda guirnalda y los toques neón que encajan en un escenario. En la parte de arriba llevaba dos prendas: un top de un tejido de lúrex de acabado brillante y color plata, una pieza sin mangas con el escote ligeramente caído y, debajo, un body de color amarillo flúor que se podía ver por el cuello. En cuanto al short y las botas altas, también usó el color neón. Las botas eran cinco tacón y ceñidas y ambos reflejos se podían entrever bajo los flecos de la falda.
Para terminar, usó una falda de talle alto decorada con una cintura de vinilo y compuesta por flecos que simulaban ser las cortinas de una guirnalda. Esta prenda fue la que más destacó porque funcionaba de eje visual de todo el look por sus flecos que tenían un efecto dinámico y, además, tenia esa estética de guirnalda futurista que le daba un enorme estilismo a Amaia.
La polémica del concierto
El espectáculo arrancó con los cuatro músicos en el escenario interpretando una melodía introductoria que desembocó en 20 de enero. La entrada de Amaia Montero se produjo desde el suelo mediante un elevador, en lo que supuso la apertura visual del show. La puesta en escena se basó en una sucesión de paneles blancos móviles que cambiaban de color a lo largo del recital, apostando por una estética limpia y sin elementos recargados. Sin embargo, cada músico permaneció durante la mayor parte del concierto en su propia plataforma, con escasos desplazamientos por el escenario —salvo el bajista Álvaro Fuentes, que se movió algo más—, lo que dejó a la vocalista con menos apoyos para la interacción sobre el escenario.
La ausencia del guitarrista habitual Pablo Benegas, quien decidió no sumarse a esta gira, también fue notoria. Su lugar lo ocupa Imanol Goikoetxea, músico que durante años acompañó a Álex Ubago. El concierto también registró varios parones entre canciones, uno de ellos justificado por un problema técnico desde el escenario. El momento más llamativo se produjo durante la canción Tan guapa: el teclista Xavi San Martín quedó solo en el escenario aguardando la llegada de Amaia, cuya aparición se demoró alrededor de un minuto antes de que ambos pudieran retomar el tema.
El estado vocal de Amaia Montero
La actuación de la vocalista generó valoraciones encontradas entre crítica y público. Desde el punto de vista técnico, diversas crónicas señalaron desajustes tonales y dificultades en los registros más agudos, así como el uso de coros pregrabados a alto volumen a lo largo del recital. La crítica más severa, que calificó el concierto como uno de los peores de la banda en sus 30 años de trayectoria, subrayó especialmente la ejecución de La playa, considerada uno de los temas más icónicos del grupo.
Otras crónicas, en cambio, valoraron positivamente el compromiso escénico de la cantante y la respuesta del público, señalando que el concierto avanzó a pesar de los contratiempos. En ese sentido, se destacó que la vocalista no incurrió en desafinaciones escandalosas y que el calor del público contribuyó a sostener el espectáculo. La propia Amaia se había pronunciado en Instagram tras las críticas recibidas en el debut en Bilbao el 9 de mayo: «Hemos vuelto de verdad. Si algo puedo sacar en positivo de bajar al infierno es que te hace prácticamente indestructible».
El repertorio y la sombra de Leire Martínez
El repertorio de la noche fue prácticamente idéntico al presentado en Bilbao, con la supresión de cuatro canciones respecto a aquella fecha. Entre los temas retirados figuraba La niña que llora en tus fiestas, uno de los dos títulos asociados a la etapa de Leire Martínez que la banda había recuperado para esta gira. Finalmente, el único tema de esa etapa que permaneció en el setlist fue El último vals.
Sí sonaron los grandes éxitos del periodo original de Amaia: Cuéntame al oído, La playa, El 28, Soledad, Rosas, Cuídate, Puedes contar conmigo y 20 de enero, entre otros. Precisamente Rosas fue el tema que Karol G interpretó junto a Amaia Montero en el estadio Santiago Bernabéu en un concierto que, según distintas crónicas, contribuyó a relanzar el interés por la banda y a hacer posible esta gira.
La figura de Leire Martínez planeó sobre el recital. La cantante fue la vocalista del grupo durante 17 añoshasta que en octubre de 2024 la banda anunció su salida para dar paso al regreso de Amaia. Bajo la dirección artística de Leire, La oreja de Van Gogh había publicado su último álbum conjunto, Un susurro en la tormenta, que se convirtió en el disco más vendido en la semana de su lanzamiento. El nuevo trabajo con Amaia, Todos estamos bailando la misma canción, no ha replicado ese resultado comercial.
Javier Ambrossi, en la grada
Entre los asistentes al concierto, se encontraba Javier Ambrossi, quien volvía a Madrid después de triunfar en el festival de Cine de Cannes. El director se presentó en solitario para apoyar a su gran amiga, con quien siempre ha mantenido una relación cercana y a la que ha mostrado su apoyo en distintas ocasiones.
