El talento que ha heredado Amanda, hija de Telma Ortiz, de la familia de la reina: bilingüe y con una gran capacidad de hablar en público
La joven, que cumplió a finales de abril la mayoría de edad, se acaba de graduar de un exclusivo colegio de Madrid

Telma Ortiz, en una imagen de archivo. | EP
Amanda, la hija mayor de Telma Ortiz, hermana de la reina Letizia, cumplió la mayoría de edad hace algo más de un mes. La joven que, además, mantiene una buenísima relación con sus primas, se graduó hace unos días, en un momento muy especial en el que estuvieron presentes, también, sus abuelos con sus respectivas parejas. Lo cierto es que, en todos estos años, hemos tenido muy poca información sobre la vida de Amanda, ya que la máxima de su madre siempre ha sido preservar su intimidad al máximo exponente. Aún así, gracias a las redes sociales, hemos podido saber que Amanda es, al menos, bilingüe y se defiende, a la perfección, en español e inglés.
Además, también sabe hablar en púbico, como ella misma mostró en el Concordia Global Summit de 2024. En el congreso, la joven se desenvolvió en un perfecto inglés, donde habló de cómo los jóvenes conciben el mundo, tal y como contamos en THE OBJECTIVE. Es en Concordia donde, también, su madre tiene una función de excepción y donde desempeña su labor desde hace años. Concordia es una organización que tiene su sede en Nueva York, cuyo objetivo es fomentar las alianzas para resolver problemas sociales, económicos y medioambientales en varios rincones del mundo.
Amanda, la hija de Telma Ortiz que es bilingüe
Telma es la encargada de todo lo que tiene que ver con la estrategia internacional y la diplomacia. La función de la hermana de la reina Letizia es localizar y atraer a los líderes de opinión y, en general, a aquellas personas con cierto interés por la organización. De esta manera, conecta a personas que tienen recursos con personas con proyectos, generando un impacto positivo. Es por eso que el trabajo de Telma le lleva a distintas partes del mundo como Nueva York, Barcelona, Madrid o Atenas. A diferencia de su hermana periodista, Telma se decantó por la economía y el trabajo social. Es economista por la Universidad de Barcelona y cuenta con varios másteres y estudios en universidades prestigiosas como Harvard, Stanford o el IESE. Además, habla seis idiomas.
Durante años trabajó sobre el terreno para la Cruz Roja y el Ayuntamiento de Barcelona en proyectos de ayuda humanitaria en zonas complejas de África, Asia e incluso en la Franja de Gaza. Trabaja como directora asociada de Relaciones Externas y Estrategia en Concordia, una importante ONG global con sede en Nueva York que organiza cumbres internacionales en paralelo a la Asamblea General de la ONU. También ejerce como asesora senior en un banco de desarrollo enfocado en América Latina. Debido a esto, se mueve en círculos ejecutivos de alto nivel, codeándose con líderes políticos y empresariales internacionales.
Ha heredado muchas cualidades de su madre y de la familia de la reina Letizia
Telma tiene dos hijas: Amanda —nacida en 2008, fruto de su relación con el cooperante de Toledo Enrique Martín Llop— y la pequeña Erin —quien vino al mundo en 2021—. Durante seis años mantuvo una relación sentimental muy mediática con el abogado e inversor irlandés Robert Gavin Bonnar —exmarido de Sharon Corr, violinista del famoso grupo musical The Corrs—. Sin embargo, la pareja se separó.Telma abandonó el chalet que compartían en la exclusiva urbanización de La Moraleja (Madrid) para mudarse a un piso en el centro de la capital. A pesar de sus esfuerzos por no aparecer en la prensa de sociedad, los problemas económicos de su expareja la han devuelto involuntariamente a los titulares. Robert Gavin Bonnar acumuló una deuda de 60.000 euros por el impago del alquiler del chalé de La Moraleja tras su ruptura.
La situación provocó una orden de desahucio que afectaba indirectamente a Telma, ya que ella figuraba en los papeles de la apelación judicial para frenar el desalojo in extremis, alegando la vulnerabilidad de la hija menor que tienen en común. Aunque ella ya no residía allí y está completamente volcada en su trabajo en Madrid y en Barcelona —donde colabora activamente con fundaciones médicas humanitarias—, este episodio ha vuelto a demostrar lo difícil que es blindar el anonimato cuando se pertenece al entorno más cercano de la familia real.

Ha sido en estos últimos días cuando hemos conocido más noticias sobre Amanda, su primogénita. La joven ya ha terminado sus estudios en uno de los colegios más exclusivos de las afueras de Madrid de corte internacional. Su graduación escolar ha sido noticia porque logró una estampa familiar muy privada: reunió a sus abuelos maternos, Paloma Rocasolano y Jesús Ortiz, quienes acudieron orgullosos a celebrar el éxito académico de su nieta, demostrando la piña que sigue siendo la familia Ortiz Rocasolano en la intimidad. Quienes conocen el entorno familiar la describen como una joven sumamente madura, responsable y con un expediente académico brillante. Al haberse criado con una madre que habla seis idiomas y que ha viajado por todo el mundo en misiones humanitarias, Amanda ha heredado ese perfil internacional, cosmopolita y con una gran facilidad para las lenguas.
A pesar de la distancia institucional que existe entre una futura reina y una ciudadana anónima, la relación de Amanda con sus primas, especialmente con la princesa Leonor —con quien se lleva apenas dos años de diferencia—, es estrechísima. Es más, Amanda viajó con sus primas hasta Londres para ir a uno de los conciertos de Eras Tour, la gira de Taylor Swift alrededor del mundo. Desde que nació en Barcelona —fruto de la relación de Telma con el abogado y cooperante toledano Enrique Martín Llop—, sus padres hicieron todo lo posible para que no existieran fotos de su rostro en la prensa. Creció entre Barcelona y el extranjero, y tras la mudanza de su madre a Madrid, ha logrado llevar la vida de cualquier adolescente de su edad: salir con amigos, estudiar y pasear sin ser reconocida.

Cuando se mudaron desde Barcelona hasta Madrid, hace un par de años, la familia se estableció muy cerca de la Zarzuela y, también, de casa de Jesús Ortiz. Una vivienda que abandonaron después de que no se hicieran cargo del pago mensual de la casa y su ruptura con Gavin Bonnar. Aún así, Telma junto a sus dos hijas no se mudó demasiado lejos, para que Amanda y Erin pudieran seguir con la rutina a la que ya estaban acostumbradas.
