Sofía brilla con luz propia en el Palacio Real junto al Papa: vestido negro ceñido al protocolo y un gran detalle que le diferencia de su hermana
La hija de los Reyes ha esperado al Pontífice en el Palacio Real junto a su hermana, donde tendrán una audiencia privada

La infanta Sofía, en el Palacio Real.
La infanta Sofía, junto a su hermana y sus padres, han recibido al Papa, León XIV, en sus primeras horas en España. La princesa y la infanta han esperado al Pontífice en el Palacio Real, mientras que los Reyes le han recibido a pie de pista en el Aeropuerto de Madrid-Barajas. Lo cierto es que tanto Sofía como Leonor tendrán un papel de vital importancia durante los próximos días de León XIV en nuestro país, acompañándole en su visita a la Plaza de Oriente y, también, en la misa de este mismo domingo en la Plaza de Cibeles.
Para esta jornada, Sofía se ha enfundado un vestido negro, al igual que Leonor. La hija menor de los Reyes se ha decantado por un look menos formal que el de su hermana y que, además, llevaba un detalle muy especial; unas aperturas blancas, a los lados, lo que le daba más recorrido al vuelo del vestido. Para el pelo, sí que ha seguido la estela de la princesa con unas ondas discretas.
El papel de la infanta Sofía en la visita del Papa
Al igual que su hermana Leonor, la infanta Sofía afronta la visita del Papa León XIV a España desde una perspectiva completamente madura. A sus 19 años y en plenas vacaciones académicas de sus estudios en Lisboa, Sofía ha dejado atrás la imagen puramente infantil de la última visita papal en 2011 para asumir un rol de soporte institucional clave y de cohesión familiar. Sofía participa activamente en los dos grandes despliegues de la Familia Real en la capital.
Mientras que los Reyes han recibido al Pontífice a pie de pista en el aeropuerto, la infanta Sofía se ha unido a su hermana Leonor en la Tribuna de Honor del Palacio Real. Allí ha participado en los saludos oficiales, la escucha de los himnos y la posterior audiencia privada con el Papa León XIV, un momento de gran cercanía familiar. Este domingo, Sofía ocupará su lugar en el palco de honor junto al resto de la Familia Real. Su presencia en esta eucaristía multitudinaria es clave para escenificar la unidad de la jefatura del Estado en los eventos de máxima relevancia social y espiritual del país.

El papel de la Infanta Sofía está perfectamente medido por el protocolo de la Casa del Rey, respondiendo a una estrategia de comunicación muy clara. En todos los actos oficiales, el protocolo sitúa rigurosamente a Leonor junto al Rey, mientras que Sofía se coloca al lado de la Reina Letizia. Esta estudiada disposición permite a Sofía descargar de presión mediática a su hermana, proyectando a la vez una imagen de monarquía unida, moderna y con futuro. Al igual que la princesa, Sofía ayuda a conectar la institución con los miles de jóvenes universitarios y peregrinos congregados en Madrid. Su perfil cercano y su naturalidad rebajan la rigidez de los actos solemnes.
Al no ser la reina consorte, la infanta Sofía no tiene acceso al privilegio de blanco y debe seguir las estrictas normas de la etiqueta vaticana para las audiencias. Sofía debe vestir de negro riguroso, con un diseño formal de líneas limpias, escote cerrado, hombros totalmente cubiertos y falda obligatoriamente por debajo de la rodilla.
