Sol de la Quadra-Salcedo: «Alvar tiene la misma mirada que mi padre cuando se perdió tres años en el Amazonas»
El nieto de Miguel de la Quadra-Salcedo se enfrenta, este jueves, a una convulsa final de 'Supervivientes'

Sol junto a Alvar. | Cedida
Supervivientes cuenta las horas para dar carpetazo a su última edición. El programa de supervivencia se enfrentará, esta misma noche, a su esperada final junto a los cuatro concursantes que han luchado, contra viento y marea, para poder convertirse en el ganador o ganadora de uno de los formatos más populares de Telecinco. Serán José Manuel Soto, Maica Benedicto, Alba Paul y Alvar Seguí de la Quadra-Salcedo quienes se enfrentarán a una de las últimas pruebas de supervivencia y al voto del público, quienes serán los que tengan la última palabra. Todos ellos, después de más de cuatro meses de supervivencia, han mostrado su cara más real, más natural, se han enfrentado a muchas jornadas sin comer, sin casi bebida y en unas condiciones que han dignificado su paso por este mundo.
Antes de comenzar, uno de los nombres más desconocidos era el de Alvar, quien siempre se había mantenido en un segundo plano, a pesar de pertenecer a una de las sagas de descubridores más importantes de nuestro país —los de la Quadra-Salcedo—. Con una alegría natural, una mirada pura, un libro repleto de recomendaciones para sobrevivir en una isla desierta y con un baile que ya ha convertido en su elemento-insignia, Alvar llega a una final en la que pretende hacer con el primer puesto. «Tenemos un sentimiento de agradecimiento bestial, por todo el mundo que le ha acompañado y, sobre todo, por la Tribu Alvar», cuenta su madre, Sol de la Quadra-Salcedo, a THE OBJECTIVE.
La entrevista a Sol de la Quadra-Salcedo

«Estoy nerviosa, pero sobre todo agradecida», apostilla a este diario. Y es que si por algo puede presumir de su hijo es por ser un chico «auténtico, de verdad, que vive la vida con mucho entusiasmo». Es una «manera de ver el mundo necesaria hoy en día, de todo lo nos han enseñado siempre en casa». Una actitud que, según su madre, tiene Alvar desde que era «pequeño»; esa manera de ver el mundo desde «la locura y el amor». Sol, además, habla de una campaña de «desprestigio» por ser simplemente «el fuerte». «Han conseguido decir mentiras y parecer que son verdad», relata.
Y es que, en los últimos días, Alvar se ha visto envuelto en distintas polémicas, después de que Maica —su compañera— le acusara de tener «una máscara». «Él ha sido siempre así, transparente y natural, quien lo conoce, lo sabe», cuenta la hija de Miguel de la Quadra-Salcedo. Para demostrar esas ganas de aprender y, sobre todo, de enseñar, Alvar se llevó una cuaderno «lleno de apuntes» para hacer fuego. «Su única obsesión ha sido enseñarle a los demás», apunta Sol. Es más, llegó con la idea de «ser equipo», de enseñar a sus compañeros todo lo que sabía para «no morirse de hambre». Así, su madre tiene claro que su estrategia ha sido la de «no morirse de hambre».
«Su única obsesión ha sido enseñarle a los demás»
Hasta el pasado mes de enero, cuando desde Telecinco confirmaron su fichaje para una nueva edición de Supervivientes, Alvar era un total desconocido. Aunque su abuelo no. Miguel de la Quadra-Salcedo, a quien él llama cariñosamente Papa Grande, (1932–2016) fue una de las figuras más fascinantes, polifacéticas y aventureras de la España del siglo XX. Es imposible definirlo con una sola etiqueta; fue atleta olímpico, reportero de guerra pionero, explorador indómito y el gran promotor de los lazos culturales entre España e Iberoamérica. Antes de ser el aventurero de la televisión, Miguel fue un deportista extraordinario. Compitió en los Juegos Olímpicos de Roma 1960 en lanzamiento de disco y fue varias veces campeón de España en peso, disco y jabalina.
Uno de los momentos más importantes de su vida llegó durante los años 60 y 70 cuando se convirtió en el primer corresponsal de Televisión Española (TVE). Su estilo era pura acción; no contaba las noticias desde un hotel, se metía en la primera línea de fuego. Cubrió algunos de los conflictos más sangrientos y momentos más críticos de la historia contemporánea como la Guerra de Vietnam, el regreso del general Perón a Argentina o el golpe de Estado de Pinochet en Chile. Para el gran público, su legado más imborrable es la creación en 1979 —a propuesta del rey Juan Carlos I— de la Ruta Quetzal —más tarde llamada Ruta BBVA y hoy continuada bajo otros nombres como Ruta Inti—. Una idea que surgió después de perderse durante varios años por el Amazonas.
«Cuando fui a verle a Honduras vi en él la misma mirada que tenía mi padre cuando regresó de estar perdido en el Amazonas»
Una manera de mirar el mundo que ha heredado Alvar. «Fue el nieto mayor y él le contaba un montón de historias de sus viajes», explica Sol, para entender cuál era la relación de su hijo con su padre. Ambos, además, tienen el mismo entusiasmo «sin límites» confiando plenamente en «todas sus habilidades». Y es que el Papa Grande le inculcó que «la verdad no se puede tapar» y, sobre todo, le enseñó la forma en la que él veía «el mundo». «Cuando fui a verle a Honduras vi en él la misma mirada que tenía mi padre cuando regresó de estar perdido en el Amazonas», explica Sol a THE OBJECTIVE. «Es un nómada curioso como fue mi padre», apostilla.
Además de su físico, Alvar ha heredado esa forma de mirar el mundo «desde el entusiasmo y asombro». Una forma de sentir lo que sucede a tu alrededor que no siempre ha sido entendida por sus compañeros, ni tampoco por los espectadores, que, en alguna que otra ocasión, no entendieron la forma en la que él celebra sus pequeñas victorias. «Esa celebración Haka que hace es una cosa preciosa», cuenta Sol. Y es que Alvar siempre ha sido una apasionado de Australia y Nueva Zeladna y ese Haka es el que usan los maoríes para la protección y para que su luz llegue a todos lados», aclara Sol.
Alvar, toda una revolución en ‘Supervivientes’
En todos estos años, Alvar siempre se ha mantenido lejos del foco público. Es por eso que cuando le confirmó a su familia que iba a aceptar su aventura en Supervivientes, su madre le recomendó que no lo hiciera. «Me daba mucho miedo y no me hizo caso», explica Sol. «Esto ha sido una Mili, ha puesto en práctica todo lo que aprendió de pequeño», apostilla. Una decisión de la que, ahora, Sol habla con orgullo. «Ha hecho una carrera increíble», añade a THE OBJECTIVE. Ahora, y probablemente sin pretenderlo, Alvar ya está en la final y se enfrentará a grandes pesos pesados de la edificación como Alba Paul o Maica Benedicto. En el caso de que gane, su presente, muy probablemente, cambiará mucho.
«Va a saber gestionarlo de maravilla; no va a hacer ninguna tontería; ha ido para darse a conocer y ya no es ‘el hijo de…’», explica Sol a este diario. Su participación ha sido «un honor para todo el legado de la Quadra-Salcedo». Y es que esta saga familiar, como bien ha dejado claro Alvar, es una manera de «vivir y ver el mundo». La hermana de Miguel, Ana Mari, también fue una apasionada de la naturaleza. «Me enseñó a ver el campo, los artesanos y las tradiciones», cuenta Sol. Eran «exploradores, científicos e ilustrados» y, por eso, la función de su legado es dejarlo «continuar» y no «taponar lo que viene de atrás». «Hemos ido sumando y mejorando», concluye Sol.
