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Reino Unido plantea adoptar regulaciones del mercado único sin intervención parlamentaria

Esta nueva legislación podría permitir al país adoptar ciertas regulaciones europeas

Reino Unido plantea adoptar regulaciones del mercado único sin intervención parlamentaria

Keir Starmer. | Peter Nicholls (Reuters)

El Reino Unido, bajo el liderazgo de Keir Starmer, contempla la posibilidad de adoptar normas del mercado único europeo sin necesidad de una votación parlamentaria. Esta estrategia, reportada por The Guardian, busca estrechar lazos con la Unión Europea casi una década después del referéndum que llevó al Brexit.

Según EFE, el Gobierno laborista está considerando introducir nueva legislación que permitiría al país alinearse con ciertas reglas del mercado único. Estas reglas, orientadas a favorecer la libre circulación de bienes, servicios, personas y capitales, se integrarían sin el visto bueno parlamentario. Actualmente, se están negociando varios acuerdos entre el Reino Unido y la UE, incluyendo aspectos de seguridad alimentaria y normas de sanidad animal y vegetal.

Aunque Starmer ha rechazado previamente la idea de reincorporarse al mercado único o a la unión aduanera, esta nueva legislación podría permitir al país adoptar ciertas regulaciones europeas. Esto se haría en el marco de acuerdos específicos alcanzados con el bloque comunitario. A raíz de las tensiones con Estados Unidos por la guerra en Irán, que han evidenciado la fragilidad de las relaciones bilaterales, el gobierno británico argumenta que estrechar lazos con la UE podría revitalizar la economía, paliar los costes del conflicto y mejorar la productividad del país.

El plan sería implementado mediante legislación secundaria, que se ratifica sin votación formal gracias a los llamados ‘poderes de Enrique VIII’, una antigua disposición legal del siglo XVI. Sin embargo, es previsible que estos planes generen críticas por parte de los conservadores y del partido Reform UK, quienes podrían acusar a Starmer de ceder la soberanía británica. A pesar de todo, los ministros aseguran que la medida no violará las líneas rojas del gobierno respecto a la unión aduanera o el mercado único, aunque los detractores ven en esto una posible “integración encubierta con la UE”.

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