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Gastronomía

Las gambas están buenas al ajillo, pero se mejoran con esta tortilla rápida de Karlos Arguiñano, ideal para cenas rápidas

El mítico cocinero y presentador comparte una idea para esas noches en las que llegamos sin tiempo ni ganas

Las gambas están buenas al ajillo, pero se mejoran con esta tortilla rápida de Karlos Arguiñano, ideal para cenas rápidas

Karlos Arguiñano haciendo su tortilla vaga de gambas al ajillo | Web Antena 3

En el recetario popular español existen receta que pueden generar debate en la manera de hacerse, pero que siempre generan ese sentimiento de pertenencia. Y es que España puede estar dividida entre los que le ponen cebolla a la tortilla y los que no, pero todo el mundo comprende a la tortilla como un símbolo de nuestra gastronomía. Eso pasa con otros clásicos como el cachopo o las gambas al ajillo. Y es que son sabores que llevamos metidos en la sangre y que identificaríamos con los ojos cerrados. Pero pocos se han atrevido a mezclarlos.

Ahí es donde entra la figura del legendario cocinero que ha amenizado nuestras mañanas tantos años por televisión, Karlos Arguiñano. Y es que el vasco nos trae una receta que da un paso más allá, con esa esencia de las gambas al ajillo pero dándole una vuelta más. Porque el originario de Beasain ha conseguido elevar a una categoría superior la tortilla y las gambas al ajillo, combinándolas con esta tortilla vaga. Además de paso nos ofrece una gran idea cuando el tiempo apremia pero no se quiere renunciar a comer rico.

Tortilla vaga de gambas al ajillo de Karlos Arguiñano

Tortilla vaga de gambas al ajillo

Raciones 4

Ingredientes
  

  • 3 dientes de ajo
  • 1 guindilla pequeña
  • 300 gramos de gambas
  • 4 huevos
  • Sal
  • Aceite
  • Perejil

Instrucciones
 

  • Pela y corta los ajos en láminas y sofríelos junto con la guindilla en una sartén con aceite de oliva
  • Una vez que estén saltando y cogiendo un color tostado añade las gambas ya saladas
  • Y sin dejarlas mucho, cuando cambien un poco de color retíralas del fuego y añade perejil picado
  • A partir de ahí solo hay que batir un huevo con una pizca de sal y ponerlo en una sartén con un chorro de aceite
  • Y cuando ya se haya cuajado un poco sin darle la vuelta, saca la tortilla vaga de la sartén y emplata con las gambas y el aceite por encima

Una receta que combina dos clásicos

Es una tortilla distinta a las demás porque al contrario que las habituales francesas que se doblan sobre sí mismas o se les da la vuelta, esta se cocina solo por un lado. Karlos Arguiñano arranca sofriendo unos dientes de ajo laminados en una sartén con un buen chorro de aceite, y cuando ya empiezan a saltar y a coger un colorcito algo tostado decide echarle las gambas ya listas para completar lo que sería la receta básica de unas gambas al ajillo. Importante no cocinarlas mucho para que no se pasen.

A partir de ahí solo quedaría hacer esta tortilla vaga, que no es otra cosa que batir un huevo con una pizca de sal, y echarlo a una sartén con un chorro de aceite, a partir de ahí, de lo único que hay que estar pendiente es de que no se pegue. Esto es porque no hay que darle la vuelta para hacerla por el otro lado sino que tiene que quedar algo menos cuajada por arriba. Una vez que tenga el punto deseado se saca y se pone en un plato donde por encima terminaremos emplatándolo con las gambas al ajillo.

Puede quedar así extendida o doblarlas como un crepe una vez que se haya echado las gambas y coronar con el aceite con el que se han frito. Es una recete saludable y de calidad con la que Arguiñano demuestra que con tres ingredientes básicos y cinco minutos de reloj, se puede pasar de una tapa convencional a un plato de restaurante. Esta tortilla es una joya para las noches en las que no tenemos mucho tiempo para hacer nada elaborado. Además las gambas son una gran fuente de proteínas y son bajas en grasa.

Por tanto es una idea que puede ser espectacular cuando llegamos cansados de trabajar y no tenemos ni el tiempo ni las ganas para cocinar nada, y mucho menos para fregar cacharros, porque solo se ensucia una sartén. Por tanto esta elaboración resalta como la mejor opción posible para cualquier cena. Y es que a veces para hacer platos increíbles no hace falta contar con ingredientes exóticos ni técnicas complejas. Simplemente saber utilizar y combinar los elementos que se tienen.

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