Italia convoca al embajador ruso por los insultos a Meloni de un presentador: «Bastarda fascista»
El ministro italiano convoca una reunión con el Kremlin tras los ataques «gravísimos» en la televisión rusa

La primera ministra Italia, Giorgia Meloni. | EP
El ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, convocó este martes al embajador de Rusia en Roma, Alexey Paramonov, para protestar por los insultos proferidos en la televisión estatal rusa contra la primera ministra, Giorgia Meloni, a quien un conocido presentador calificó de «vergüenza de la raza humana».
«He convocado al embajador ruso Paramonov en el Ministerio de Asuntos Exteriores para presentar una protesta formal tras las gravísimas y ofensivas declaraciones del presentador Vladímir Soloviov en la televisión rusa contra la presidenta del Consejo de Ministros Giorgia Meloni», informó Tajani a través de la red social X.
El incidente se produjo durante la emisión de un programa en el canal Soloviov Live, cuando el presentador, considerado uno de los principales altavoces de la propaganda del Kremlin, arremetió contra la clase política europea antes de centrar sus ataques en la mandataria italiana.
Soloviov, el propagandista más famoso de la televisión rusa, aparece en el Canal Uno estatal y tiene canales propios en internet. El episodio en cuestión fue emitido en uno de estos canales, en el que utilizó el italiano para proferir insultos directos como «vergüenza de la raza humana», «bestia natural» o «idiota». Elevando el tono, el presentador llegó a calificar a la mandataria de «mala mujercilla» y empleó expresiones como «Giorgia puta Meloni».
«Criatura fascista»
En su intervención, el comunicador añadió que Meloni es una «criatura fascista» que ha «traicionado a sus electores» y al presidente estadounidense, Donald Trump, a quien, según Soloviov, «había jurado fidelidad anteriormente», según la traducción de las declaraciones que han provocado el choque diplomático.
El vicepresidente y ministro de Transportes, Matteo Salvini, tildó los ataques de «graves e inaceptables» y expresó su apoyo «sin condiciones» a la jefa del Gobierno, mientras que el ministro de Cultura, Alessandro Giuli, afirmó que las ofensas «traspasan todo límite de civilidad».
Más allá de los socios de gobierno, la oposición italiana también se solidarizó con la mandataria. Los ex primeros ministros Giuseppe Conte, líder del Movimiento cinco Estrellas, y Matteo Renzi, de Italia Viva, se sumaron a las condenas.
En concreto, Conte calificó las declaraciones de «ofensas personales incalificables y vulgares». Por su parte, la secretaria del Partido Demócrata (PD) y principal líder de la oposición, Elly Schlein, calificó los ataques de «sexistas e inaceptables». «Una vez más, queremos recordar al régimen ruso y a sus portavoces que quien insulta a los representantes de las instituciones italianas ofende a todo el país, y eso no lo aceptamos», afirmó Schlein.
