Trump ataca a «Barack Hussein Obama» tras el fracaso de la reforma del estanque reflectante
Las obras en la Casa Blanca han provocado la aparición de algas y el desprendimiento de la pintura azul

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. | Reuters
En las últimas semanas, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, está teniendo que lidiar con un nuevo problema. Este no tiene que ver con la guerra en Irán, ni con la crisis diplomática con Giorgia Meloni, ni tampoco está relacionado con su popularidad, que actualmente se encuentra en mínimos desde que comenzó su mandato. El contratiempo por el que la prensa pregunta al dirigente norteamericano tiene que ver con la millonaria reforma del estanque reflectante del Monumento a Lincoln, la cual no ha parado de empeorar desde su inicio el pasado mes de abril.
La reforma se realizó con el objetivo de conmemorar los 250 años de historia de Estados Unidos. Por ello, Trump ordenó drenar los 610 metros de largo de uno de los máximos emblemas de Washington. El propósito de esta acción era que el agua reflejara los monumentos emblemáticos con un color azul al estilo de la bandera estadounidense; para conseguirlo, se pintó todo el suelo con este color.
En cuestión de días, la idílica vista del estanque del Monumento a Lincoln cambió. Este se llenó de algas y el color azul marino de la bandera estadounidense pasó a un verde turbio. Para intentar eliminar las algas, se añadió peróxido de hidrógeno al agua. Esto provocó el desprendimiento de la pintura azul, que dejó a la vista el hormigón que recubre algunas zonas.
El problema del estanque reflectante del Monumento a Lincoln ha suscitado numerosas críticas hacia el presidente estadounidense. Ayer, un periodista le recordó a Trump que en abril afirmó que tenía a alguien que lo arreglaría en una semana por un millón de dólares y las obras ya van por 16,5 millones. Ante esto, el presidente declaró: «Barack Hussein Obama, ¿has oído hablar?, estuvo dos años, gastó cien millones de dólares intentando solucionarlo y no lo consiguió abrir».
La semana pasada, un portavoz del Departamento del Interior criticó la reforma realizada durante la administración de Obama, tal y como recoge The New York Post. Según afirmó: «La tecnología de nanoburbujas destruyó con éxito la proliferación de algas que había afectado a todas las reaperturas de piscinas desde 1922, aunque el caso más recordado fue la reapertura de la piscina durante el mandato de Obama, cuando se produjeron grandes acumulaciones de algas que cubrieron la superficie».
Trump piensa que es un sabotaje
Tras el fracaso de la reforma, Trump se justificó alegando un posible sabotaje del estanque. Ante la prensa afirmó: «Alguien dijo que echaron fertilizante al agua». «Si echas fertilizante al agua, aparecen algas. Pero alguien comentó que tal vez sí lo hicieron. Hicieron algo para provocar la aparición de algas».
Tras ver los restos de poliuretano flotando en el agua, Trump sostuvo: «Probablemente un cúter o algún tipo de cuchillo». Además, recalcó: «No puedo evitar que alguien entre con un cuchillo y empiece a destrozarlo».
Amenaza con 10 años de cárcel
El presidente norteamericano ha amenazado con penas de cárcel a quienes estén dispuestos a vandalizar el estanque reflectante. En su red social Truth Social escribió: «Recuerden que existe una pena de prisión de 10 años por la destrucción, o incluso el intento de destrucción, de este tipo de cosas. ¡Se aplicará plenamente!».
Según el Servicio de Parques Nacionales, hay un total de cinco personas detenidas por «vandalismo», a las cuales Trump ha calificado como «enfermas y perturbadas».
