Italia regulariza a miles de inmigrantes que trabajan en el campo y en el servicio doméstico

Sociedad

Italia regulariza a miles de inmigrantes que trabajan en el campo y en el servicio doméstico
Foto: Alessandra Tarantino

Italia ha aprobado una regularización de los inmigrantes que se dediquen a las labores agrícolas y de cuidadores domésticos, que podrán optar a un permiso de residencia temporal para paliar la falta de mano de obra por la pandemia de coronavirus. «Desde hoy los invisibles serán menos invisibles, quienes fueron brutalmente explotados en los campos podrán acceder a un permiso de residencia», ha anunciado emocionada la titular de Agricultura y principal impulsora de la iniciativa, Teresa Bellanova.

Esta medida, que en España es solicitada por numerosas ONG desde el principio de la pandemia, ha sido justificada por el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, por la necesidad de combatir la delincuencia organizada que explota a los inmigrantes en los campos y a los capataces que los ofrecen como mano de obra de manera ilegal, a quienes ha calificado de «modernos traficantes de esclavos». Además, afirma que tiene como objetivo hacer frente a la economía sumergida y proteger a estas personas durante esta crisis sanitaria.

La medida, que suscitó divergencias en la coalición de Gobierno y críticas desde la oposición de derechas, forma parte de un amplio decreto dotado con 55.000 millones de euros en ayudas a familias y empresas perjudicadas por el cese de actividad por la pandemia.

La regularización está dirigida a los trabajadores que cuenten con permiso de residencia caducado o que nunca lo hayan tenido y residan irregularmente en Italia. El permiso de residencia, que se podrá solicitar entre el 1 de junio y el 15 de julio, será temporal, por seis meses renovable otro medio año, y, si al término de la prestación el trabajador presenta un contrato, podrá conseguir un permiso de residencia laboral, según el último boceto del decreto, a la espera de que se publique el definitivo.

Según varios estudios, beneficiaría a unas 500.000 personas (200.000 cuidadores y amas de casa y 300.000 trabajadores agrícolas) y aportaría 2.600 millones de euros por año a las arcas estatales.

Los requisitos para acceder a la regularización serán que los inmigrantes hayan sido identificados a su llegada a Italia mediante una fotografía antes del 8 de marzo de 2020 o que puedan afirmar haber residido en el país de forma continuada antes de esa fecha. También en el caso de que tengan un permiso de residencia que haya expirado después del 31 de octubre de 2019 o que esté a punto de vencer, que no hayan abandonado el país antes del 8 de marzo de 2020, podrán solicitar un permiso de residencia temporal para buscar trabajo.

Quedan excluidos de la medida los migrantes con problemas legales y los empresarios condenados por contratación ilegal o delitos como la explotación de la prostitución o la inmigración.