La masacre de Tiananmen dejó al menos 10.000 muertos, según un archivo británico

Política y conflictos

La masacre de Tiananmen dejó al menos 10.000 muertos, según un archivo británico
Foto: Manny CENETA

La masacre de Tiananmen en Pekín dejó al menos 10.000 muertos, según un archivo británico que acaba de ser publicado sobre la represión del ejército contra las manifestaciones a favor de la democracia ocurridas en 1989. «La estimación mínima de los civiles muertos es de 10.000», dijo entonces el embajador británico, Alan Donald, a través de un telegrama secreto que envió al gobierno de Londres.

Este documento, que forma parte de los archivos nacionales británicos, ha sido publicado ahora, 28 años después de los hechos, según informa la web hongkonesa HK01.

La estimación de muertos hecha el 5 de junio de 1989, al día siguiente de la masacre, es casi diez veces más elevada que los diferentes balances de víctimas que circularon entonces y que situaban el número de fallecidos en un rango que iba desde varios cientos a unas 1.000 personas.

«El mínimo estimado de civiles fallecidos es de 10.000», escribió Donald en el telegrama, donde se revelan lugares de enfrentamiento entre el ejército y civiles que hasta ahora se desconocían, como el barrio de Shilipu, en las afueras orientales de la capital.

Según el documento, la fuente de todos estos datos fue un «miembro del Consejo de Estado» chino, al que el embajador se refiere como amigo y «fuente fiable, capaz de separar los hechos de la especulación y los rumores».

En el telegrama de tres páginas se señala que fue el Ejército 27 de las Fuerzas Armadas chinas, habitualmente destinado en la provincia central china de Shanxi, el responsable de las «atrocidades» perpetradas en Pekín, y se asegura que un 60 por ciento de los reclutas de esa formación eran «analfabetos» y «primitivos».

Dirigidos por Yang Zhenhua quien, según la misiva, era sobrino del entonces presidente chino, Yang Shangkun, los soldados del Ejército 27 fueron inicialmente informados de que iban a participar en unas maniobras que iban a ser grabadas para un documental televisado y durante diez días no recibieron noticias de las protestas que ocurrían en Pekín.

«Los primeros ataques ocurrieron en Mucidi y Shilipu, barrios situados en importantes zonas de acceso a la capital, las tres primeras oleadas fueron detenidas por los manifestantes (…) y las tropas del Ejército 27 ordenaron disparar a la multitud (civiles y soldados de otros escuadrones) antes de atropellarlos con sus vehículos blindados», señala el documento.

En el texto se añade que uno de los conductores de esos vehículos blindados que contribuyeron a la matanza, tras sufrir un accidente durante los enfrentamientos, «quedó trastornado y ahora exige ser ejecutado por las atrocidades que cometió».

Respecto a la Plaza de Tiananmen, principal escenario durante mes y medio de protestas reprimidas por el ejército los días 3 y 4 de junio de 1989, el documento subraya que a los manifestantes allí presentes teóricamente se les dio una hora para desalojar el lugar, «pero tras cinco minutos los blindados atacaron«.

Ese ataque indiscriminado, en el que se asegura que soldados chinos también fueron arrollados por los vehículos militares, parece desmentir anteriores testimonios en los que se aseguraba que en la plaza de Tiananmen no se habían producido demasiados incidentes violentos y que éstos se habían concentrado en los accesos a la ciudad.

El telegrama abunda en detalles crueles, como el que señala que los soldados del ejército remataron a compañeros heridos, que cuatro jóvenes estudiantes heridas «rogaron por sus vidas pero fueron atacadas con bayonetas», o que una madre fue asesinada delante de su hija de tres años.

También se denuncian ataques a ambulancias, incluso militares, que intentaron asistir a heridos, en un relato que parece describir un hasta entonces desconocido enfrentamiento esos días entre los distintos escuadrones del Ejército chino destinados a reprimir las protestas a favor de la democracia.

«Algunos consideraron que otros escuadrones atacarían al Ejército 27, pero no tenían munición», se señala en el documento, en el que se afirma que había peligro de una guerra civil entre grupos opuestos del régimen y del ejército, informa EFE.