Arranca el juicio de Intxaurrondo contra RTVE para intentar cobrar más que sus compañeros
La presentadora pide 253.000 euros a la corporación tras ver reducido su salario al pasar a ser parte de la plantilla

Silvia Intxaurrondo.
La batalla legal de Silvia Intxaurrondo contra RTVE alcanza este jueves su fecha clave con la celebración del juicio derivado de la demanda que la periodista interpuso contra la corporación pública por sus nuevas condiciones laborales como presentadora de La hora de la 1 y por la que reclama a la corporación pública 253.000 euros.
Hasta finales de 2023, el programa operaba bajo un modelo de producción externa, en contra del propio Estatuto de RTVE, que establece «la prohibición expresa de ceder a terceros la producción y edición de los programas informativos, exigiendo que cuenten con un 100% de producción interna». Tras varios enfrentamientos y amenazas de huelga, la dirección de RTVE decidió internalizar la producción, que estaba en manos de la productora externa Tesseo —y anteriormente de Mediatso—.
Silvia Intxaurrondo, que había llegado a RTVE en el verano de 2021 tras abandonar Telemadrid, fue contratada como profesional externa desde 2023 a través de la empresa Sukun Comunicación S.L., que administra junto a su marido, percibiendo un salario de unos 269.000 euros anuales. Sin embargo, en 2025, tras una denuncia anónima y una inspección de trabajo, se abrió una investigación por posible irregularidad en su contrato mercantil y RTVE se vio obligada a regularizar su situación. Intxaurrondo dejó de ser una profesional contratada externamente a través de su productora para convertirse en personal laboral de la casa, lo que implicó un cambio sustancial en sus condiciones —especialmente las salariales—.
Al entrar en la plantilla de RTVE como personal no fijo, su sueldo quedó sujeto a las tablas salariales del convenio colectivo de la corporación. De este modo, su remuneración base cayó en picado hasta el «entorno de los 45.000-50.000 euros anuales», según señalan fuentes de la casa, a los que se suman complementos que difícilmente le acercan a sus ingresos previos. Una reducción salarial superior al 70%.
Juicio de Intxaurrondo contra TVE
El juicio se centra en una tesis ambiciosa por parte de la defensa de Intxaurrondo. Fuentes jurídicas conocedoras del proceso señalan que Intxaurrondo pretende «lo mejor de los dos mundos», el que le da la condición de trabajadora indefinida de TVE y la exigencia de que su nuevo contrato respete las condiciones económicas de su etapa como externa.
Las fuentes consultadas señalan que, en su demanda, Intxaurrondo solicita la restitución de sus emolumentos hasta alcanzar la cifra que considera que le corresponde por su rol de dirección y presentación. Por un lado, la defensa de la periodista argumenta que RTVE no puede rebajar unilateralmente el salario de un profesional cuyo rendimiento y funciones no han cambiado, calificando la situación de «modificación sustancial de las condiciones de trabajo».
Por otro, la corporación pública mantiene la postura contraria: las leyes de presupuestos y el convenio colectivo impiden que un trabajador de plantilla cobre cifras que dupliquen o tripliquen el salario de los altos cargos de la Administración. Permitir que Intxaurrondo mantenga su sueldo de «estrella» dentro de la escala funcionarial sentaría un precedente que «haría saltar por los aires la estabilidad presupuestaria» de la cadena pública.
Las condiciones especiales de Intxaurrondo en TVE
Además de la pérdida económica, Silvia Intxaurrondo perdió otros beneficios que trabajadores de TVE consultados por THE OBJECTIVE califican de «insólitos». En el contrato firmado con RTVE a través de la sociedad que administraba con su marido, la corporación pública concedió a la presentadora «total autonomía» para expresar opiniones propias, sin acogerse al código ético ni al manual de estilo de TVE.
Una manga ancha que ha desembocado en más de un problema para la corporación y sus trabajadores. Los sindicatos y profesionales de TVE se rebelaron contra estas exigencias económicas y profesionales. Emitieron comunicados rechazando cualquier «trato de favor» hacia la presentadora, argumentando que su petición vulnera los principios de equidad de la corporación pública.
¿Una trabajadora más de RTVE?
Fuentes sindicales contactadas por este periódico recuerdan que la inspección de trabajo original ya señaló la existencia de una relación laboral encubierta con Intxaurrondo y que, por tanto, la regularización obliga a aplicar la ley y el convenio, «no a blindar privilegios ni a perpetuar cifras que ningún trabajador de esta Corporación tiene derecho a cobrar». Los sindicatos ya advirtieron en su momento de que «RTVE no puede vulnerar su marco jurídico ni abrir la puerta a excepciones que pisotean la igualdad de trato».
La defensa de Intxaurrondo considera que la presentadora debe ser compensada por esa pérdida adquisitiva al pasar a ser trabajadora de la corporación. Profesionales y sindicatos de RTVE denuncian que la simple aspiración es «un agravio y un desprecio hacia quienes sostienen esta casa con su trabajo diario».
