La OCDE alerta sobre el inicio de la desaceleración de la economía global

Economía y capital

La OCDE alerta sobre el inicio de la desaceleración de la economía global
Foto: Marcos Brindicci| Reuters

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha dado la voz de alarma al advertir este jueves sobre los riesgos, cada vez mayores, para el crecimiento económico mundial, entre ellos las amenazas derivadas de la escalada en la guerra comercial entre Washington y Pekín, la crisis de los países emergentes o el creciente endeudamiento fuera del sistema bancario.

La economía mundial podría haber alcanzado «su pico de crecimiento» e iniciado una desaceleración con «riesgos» que «se intensifican», subraya la organización al anunciar sus previsiones.

La OCDE ha rebajado levemente su pronóstico de crecimiento mundial para este año y el 2019, al 3,7%, un recorte de 0,1 puntos y de 0,2 puntos, respectivamente, en relación a su estimación de junio.

El organismo se muestra particularmente preocupado por la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Los nuevos aranceles que se han impuesto mutuamente «ya tienen repercusiones adversas en la confianza y los proyectos de inversión».

Pero mantiene, no obstante, sin cambios, la previsión de crecimiento para Estados Unidos este año (2,9%), y sólo baja un 0,1% la del año próximo (2,7%). Confirma, además, el pronóstico de la expansión económica de China, en el 6,7% para 2018 y el 6,4% en 2019.

En la zona euro, la OCDE espera un crecimiento menos vigoroso que el que pronosticó en junio, del 2% este año (-0,2%) y del 1,9% en 2019 (-0,2%).

El crecimiento en Gran Bretaña, afectado por el Brexit podría seguir desacelerándose al 1,3% este año (-0,1%) y al 1,2% en 2019 (-0,1%).

La OCDE no oculta su inquietud por la situación en los países emergentes, en particular aquellos cuyas divisas se derrumbaron en los últimos meses.

La economía argentina debería contraerse al 1,9% este año (-3,9 con respecto a la anterior previsión), mientras que el crecimiento en Turquía debería ser del 3,2% (-1,9%) y en Sudáfrica del 0,9% (-1,0%).

Diez años después de la bancarrota de Lehman Brothers, la OCDE constata los altos niveles de endeudamiento: «Las reformas reforzaron el sistema bancario, pero los riesgos se desplazaron hacia las instituciones no bancarias que están menos reguladas».