Los españoles del crucero con hantavirus harán cuarentena en el Hospital Gómez Ulloa
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha explicado que permenceran bajo atención médica y en observación

Imagen de la reunión sobre la situación del barco afectado por hantavirus. | Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha informado de que los 14 ciudadanos españoles que se encuentran a bordo del crucero ‘MV Hondius’, afectado por hantavirus, serán trasladados desde Granadilla (Tenerife) al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, donde permanecerán bajo atención médica, en observación y en cuarentena durante el tiempo que determinen los protocolos clínicos.
«Allí se seguirán todos los protocolos necesarios. Seremos especialmente cuidadosos para proteger no solo a las personas que lleguen, sino también a la población en general. Adoptaremos todas las medidas de salud pública oportunas para evitar que, en caso de existir algún paciente sintomático, pueda producirse cualquier transmisión a terceros», ha explicado la ministra en la rueda de prensa posterior a la reunión que ha mantenido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con los ministros de Interior, Sanidad y Transportes y Movilidad Sostenible.
Así, García ha comunicado que se prevé que el crucero, con unos 150 pasajeros de 23 nacionalidades, llegue al puerto de Granadilla de Abona en los próximos tres o cuatro días. Desde allí, los ciudadanos españoles, una vez evaluados, serán trasladados a la base militar de Torrejón de Ardoz (Madrid) y, posteriormente, al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla.
«El Hospital tiene mecanismos de seguridad. Cuenta con la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel (UAAN), que tiene las características para poder aislar a estas personas», ha indicado García, quien ha añadido que hay 16 camas UANN disponibles en otros hospitales españoles.
Respecto al tiempo de cuarentena de los ciudadanos españoles, la titular de Sanidad ha explicado que el periodo de incubación del hantavirus es de alrededor de 45 días, por lo que la duración del aislamiento se decidirá junto a expertos. «El tiempo que consideremos que las personas deben permanecer en cuarentena dependerá de estas reuniones técnicas, en las que se determinará cuándo consideramos que es el día cero de ese contacto», ha detallado.
«Ningún riesgo para Canarias»
La ministra de Sanidad ha asegurado que el proceso de auxilio y repatriación de los pasajeros que se llevará a cabo en Granadilla no supondrá «ningún riesgo» para la población canaria ni para su actividad económica. «España tiene todas las capacidades para atender a todas las personas y para mantener la protección de la salud pública como nos merecemos», ha destacado.
En este contexto, García ha explicado que los pasajeros que lleguen a Canarias, tanto internacionales como españoles, serán atendidos por equipos de Sanidad Exterior, que contará con el apoyo de la Comisión Europea, la OMS y el ECDC. «Una vez en Canarias, se pondrá en marcha un mecanismo conjunto de evaluación sanitaria y de evacuación para repatriar a todos los miembros del pasaje, salvo que la condición médica lo impide», ha indicado García, quien ha añadido que, por el momento, todos los pasajeros son asintomáticos.
La OMS pidió a España el desembarco por reunir las condiciones
Tras ello, García ha subrayado que la OMS solicitó este martes al Gobierno que el crucero se dirigiera a las Islas Canarias debido a que España cuenta con las capacidades técnicas necesarias para este tipo de desembarcos. «La OMS considera que España reúne las condiciones de desembarco en condiciones de seguridad y de protección de la salud, no solo para minimizar el riesgo para pasajeros y tripulación, sino también para garantizar la protección de la salud pública frente a esta infección», ha matizado.
Por último, la titular de Sanidad ha indicado que el brote del antivirus del crucero pertenece a la cepa Andes. En este punto, ha concretado que se transmite principalmente a través de los roedores, especialmente por la inhalación de partículas presentes en lugares que están contaminados por su orina o excrementos, así como el contacto directo con estos animales o con sus secreciones.
«La transmisión entre personas no es habitual, pero no es descartable. Cuando se ha producido, ha sido en situaciones siempre de contacto muy estrecho y directo con las personas que están sintomáticas (…). Tiene una letalidad cercana al 50%», ha finalizado.
