Cantabria, Extremadura y Castilla y León dominan la selectividad desde la pandemia
Las notas medias de la prueba, redefinida en 2010, no han dejado de mejorar hasta 2024

Examen de selectividad. | Jorge Gil (EP)
En mayo, los alumnos de segundo de Bachillerato terminan las clases y los exámenes y se preparan para la mayor prueba de su vida: la selectividad, también llamada PAU o EBAU. En ella se enfrentan a dos fases: la general (obligatoria) y la específica (voluntaria). Se llevará a cabo en las diferentes comunidades autónomas a lo largo del mes de junio, cada una organizada por una entidad diferente, lo cual siempre ha llevado a grandes discrepancias en las notas obtenidas.
En 2024 se batieron todos los récords: nunca había habido tantos aprobados, ni sobresalientes. Las notas entre el 13 y el 14 —calificación máxima de la prueba— son las más codiciadas, porque dan acceso a las carreras más exigentes y demandadas. Siempre se critica la desigualdad de la prueba en las 17 regiones de España, ya que todos los años existen exámenes más fáciles que otros. Luego, la nota de selectividad hace media con la conseguida a lo largo del Bachillerato, lo que tampoco está exento de polémica.
Cantabria lideró como la más aplicada tanto 2023 como 2024 con notas medias superiores al 7,5, según un informe del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Murcia y Extremadura, por su parte, continúan encabezando los porcentajes de sobresalientes y las mejores notas de acceso a Grado. Castilla y León destaca como la más estable desde la pandemia, con alto porcentaje de aprobados todos los años, notas similares entre Bachillerato y Selectividad y la que menos inflación ha sufrido.
Además, desde la pandemia y hasta 2024 las estadísticas de aprobados y notas medias no han dejado de crecer, hasta que se asentaron en 2025. Este nuevo curso deja la incógnita de si mostrará un cambio de rumbo y reafirmará la tendencia al alza. También en las notas por encima del 13, las que dan acceso a las carreras más demandadas y exigentes, como Medicina, Biotecnología o Ingeniería Aeroespacial.
De los 341.831 matriculados en 2024, el ministerio de Universidades informa de que 295.250 terminaron aprobados, lo que supone una tasa del 90,2%. Nunca antes había habido tantos matriculados, presentados y aprobados. También crecieron las notas más altas, especialmente las comprendidas entre el 13 y el 14, la máxima puntuación posible tras sumar la fase específica.
¿Unas comunidades son más fáciles que otras?
La media nacional de la fase general ordinaria de la PAU en 2024 fue de 7,01 puntos, con Cantabria como la comunidad con mejor nota media un año más, alcanzando un 7,40. Extremadura obtuvo un 7,35 y Murcia un 7,31. También destacaron Castilla y León, con un 7,26; Navarra, con un 7,25; y Andalucía, con un 7,24. En el extremo contrario aparecieron Baleares, con apenas un 6,41; Cataluña, con un 6,75; y la Comunidad Valenciana, con un 6,81. La diferencia entre Cantabria y Baleares fue cercana a un punto.
El Partido Popular lleva años defendiendo la creación de una PAU única para toda España y disipar así estas diferencias, aunque sus detractores recuerdan que una prueba única es prácticamente imposible mientras existan 17 currículos autonómicos distintos.
Antes de 2020 ya existían contrastes importantes, aunque menores. En 2021, por ejemplo, Baleares registraba una nota media de alrededor de 6,2 mientras Castilla y León y País Vasco rondaban el 7,2. La brecha era de aproximadamente un punto. Desde entonces, lejos de reducirse, esa distancia se ha consolidado. El informe también muestra diferencias en torno al tipo de centro educativo, ya que los centros privados obtienen porcentajes de sobresalientes mucho mayores durante el Bachillerato. En 2024, el 27,7% del alumnado de la privada obtuvo sobresaliente en Bachillerato, frente al 25,4% de la concertada y el 19,3% de la pública. En la PAU, la privada alcanzó un 8,5% de sobresalientes, mientras la concertada obtuvo un 6,5% y la pública un 6,3%.
El Partido Popular lleva años defendiendo la creación de una PAU única para toda España y disipar así estas diferencias, aunque sus detractores recuerdan que una prueba única es prácticamente imposible mientras existan 17 currículos autonómicos distintos.
La privada proporciona mejores notas
Antes de 2020 ya existían contrastes importantes, aunque menores. En 2021, por ejemplo, Baleares registraba una nota media de alrededor de 6,2 mientras Castilla y León y País Vasco rondaban el 7,2. La brecha era de aproximadamente un punto. Desde entonces, lejos de reducirse, esa distancia se ha consolidado. El informe también muestra diferencias en torno al tipo de centro educativo, ya que los centros privados obtienen porcentajes de sobresalientes mucho mayores durante el Bachillerato. En 2024, el 27,7% del alumnado de la privada obtuvo sobresaliente en Bachillerato, frente al 25,4% de la concertada y el 19,3% de la pública. En la PAU, la privada alcanzó un 8,5% de sobresalientes, mientras la concertada obtuvo un 6,5% y la pública un 6,3%.
