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La Sociedad de la Información en tiempos de Netflix

Cecilia de la Serna

Allá por 1997, Reed Hastings y Marc Randolph crearon un videoclub de servicio a domicilio en Los Gatos (California). Los clientes de este servicio de vídeo online podían solicitar un DVD que les llegaba a la puerta misma de su casa por correo ordinario. Todo esto se gestionaba a través de una página web, lo que ya era una verdadera revolución en la época.

Sin el nacimiento del DVD, de hecho, Netflix nunca habría existido. Sus fundadores estuvieron a punto de abandonar la idea por los problemas logísticos que entrañaba el envío de VHS.

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Así llegaban los títulos cinematográficos a los hogares de los suscriptores de Netflix. (Foto: Marit & Toomas Hinnosaar)

La clave estaba en el mismo formato, y es que con la desaparición del VHS y la entrada del DVD los problemas logísticos desaparecieron. Esto era Netflix antes de entrar en el mundo del streaming digital allá por 2007. Casi 20 años después del primer envío al domicilio de un cliente, ahora Netflix es un gigante de la ficción gracias a sus producciones propias, que incluso marcan tendencia en la denominada “televisión tradicional”.

La expansión internacional, clave del éxito

El 6 de enero de 2016, el CEO de Netflix, Reed Hastings, anunció que Netflix iba a pasar a estar presente en 130 países nuevos, triplicando la distribución de la compañía. “Hoy estamos presenciando el nacimiento de una nueva cadena de televisión por internet global”, afirmó Hastings. Bajo el hashtag #NetflixEverywhere, la empresa celebró este hito en sus redes sociales. Entraban países con unas audiencias potenciales muy jugosas para la compañía, como Rusia, India o Corea del Sur. Sin embargo, quedaba una espina clavada: China, la excepción notable de este “Netflix en todas partes”. Aparte de la nación más poblada del mundo, quedaban fuera otras zonas sensibles como Crimea, Corea del Norte o Siria, debido a las restricciones hacia las compañías estadounidenses en estos territorios por parte del gobierno norteamericano.

Además de añadir países, se apuntaban más idiomas a los 17 que soportaba su plataforma: árabe, coreano y chino (a pesar de estar China fuera de la lista de naciones conectadas a este servicio de streaming). Básicamente, Netflix se estaba globalizando a niveles insospechados tan sólo cuatro años atrás, cuando daba su primer gran salto a Europa. Y es que es precisamente la expansión internacional, iniciada esencialmente en 2012, la causante de que Netflix haya cuadriplicado sus suscriptores.

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Netflix está disponible en 190 países.

Pero no es oro todo lo que reluce. En las últimas semanas hemos asistido a un desplome notable en Wall Street de las acciones de Netflix. Esta bajada de las cotizaciones del gigante de Los Gatos es una sorpresa, sobre todo teniendo en cuenta que mejoró su beneficio neto en un 12% en el primer trimestre de 2016, y que obtuvo unos beneficios de 1.957 millones de dólares, que subieron un 24,4%. Entonces, ¿por qué se desploma Netflix en la bolsa? Porque Netflix no funciona tan bien fuera de Estados Unidos. Mientras que el negocio dentro de su país de origen le genera 413 millones de dólares, el mercado internacional le reporta pérdidas de 104 millones. Esto se traduce en una decepción de los inversores, que veían en el #NetflixEverywhere un verdadero filón. No obstante, Netflix no ha cumplido (de momento) con las expectativas de los analistas, que auguraban 3,5 millones de nuevos suscriptores internacionales, cuando realmente han atraído “tan sólo” a 2 millones, aproximadamente. ¿Será la próxima -y pendiente- inclusión de China a su lista de países un alivio en los mercados? Los movimientos que emprenda Netflix en los meses a venir serán mirados con lupa. Pero Netflix no es tan sólo una compañía con balances de números, Netflix es un modo de vida. Una plataforma que ha cambiado los hábitos de consumo de millones de personas.

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Usuarios de Netflix en los últimos catorce años. (Gráfico: Ana Laya / The Objective)

De la cultura del binge-watching al Netflix and chill

Binge-watching es un término anglosajón para definir un telemaratón en plataformas de televisión digitalNetflix fue pionero en extender esta costumbre ya muy arraigada en los hábitos de los consumidores de entretenimiento online, especialmente entre los más jóvenes: los millenials y la generación Z.

Netflix fue la primera plataforma en lanzar las temporadas de sus series originales completas. Según una encuesta de la compañía en febrero de 2014, el 73% de sus usuarios definen el binge-watching como “ver entre dos y seis episodios de la misma serie de una sola tacada”. Ya en los años 80 existía un fenómeno parecido, el telemaratón de programas de televisión emitidos de continuo durante varias horas por una misma cadena. En los años 90 ya se utilizaba, especialmente en Estados Unidos, el término binge-watch, aunque era residual y se limitaba a los fandoms, o comunidades de fanáticos de una serie de televisión. La práctica era parecida a la que se ha extendido en los últimos años en las plataformas digitales, aunque el formato que se utilizaba era el de packs de DVD que incluían varias temporadas de una misma ficción. No obstante, la popularidad que ha adquirido en los últimos cinco años con la expansión de los servicios -legales o ilegales- de streaming ha colocado al binge-watching en la cultura popular como nunca antes.

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Netflix puede verse desde cualquier dispositivo que puedas imaginar. (Foto: Netflix)

Al menos el 70% de usuarios de Netflix realiza esta práctica, muchas veces animados por las propias tramas “gancho” de las series. La preocupación por que el que está frente a la pantalla esté viendo demasiadas horas de una misma serie ha hecho que el propio Netflix envíe una notificación que pausa la reproducción y cuyo mensaje es claro: “¿Todavía estás viendo la serie?”. Muchos critican esta medida diciendo que hace sentir vergüenza al usuario que recibe la notificación, y otros la defienden como un elemento crucial para preservar la salud de los espectadores. La aparición de este fenómeno sociológico ha auspiciado todo tipo de teorías y estudios psicológicos en torno a este hábito. Según el Journal of Health Psychologyel binge-watching no tiene nada de malo. Estos “atracones”, según sus investigadores, pueden resultar muy placenteros.

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Otras teorías, como la de la Universidad de Texas, contradicen esta hipótesis: la práctica del binge-watching podría tener una relación directa con la depresión. Según Yoon Hi Sung, miembro del grupo de investigadores, “la fatiga física y los problemas como la obesidad son causa de preocupación. Cuando el binge-watching se vuelve desenfrenado, los espectadores pueden comenzar a descuidar su trabajo y sus relaciones con los demás. Aunque la gente sepa que no debe hacerlo, tiene dificultades para resistir el deseo de ver episodios de forma continua”. Estamos, tal vez, ante un nuevo problema de adicción. ¿Debería el binge-watching tratarse como se tratan otras adicciones tecnológicas como la nomofobia?

Otros términos y frases, más que convertirse en fenómenos sociológicos, se han asentado en el vocabulario de los internautasNetflix and chill es un buen ejemplo de ello. El primer uso de esta frase en Twitter está registrado en 2009:

Las redes sociales han sido clave para popularizar el servicio de Netflix, tanto que han acuñado un término que directamente funciona como sinónimo de “tener sexo”. En un primer momento, “Netflix y relájate” no significaba más que eso: pasar un rato distendido con una serie o película. Con el tiempo fue adquiriendo la connotación erótica que ahora se ha extendido por medio planeta. Tal ha sido la explosión del Netflix and chill que hasta se ha creado una canción sobre ello.

Este término, que tiene su propio recorrido vital, demuestra cómo gracias al poder de las redes sociales, de publicaciones con un target definido como BuzzFeed, y del imaginario colectivo, una compañía puede convertirse en una forma de hacer las cosas. En una forma de ironizar sobre la vida. En un modo directo de comunicación. Netflix no sólo cambia los hábitos de consumo, sino que crea unos nuevos, y genera toda una cultura popular en torno a su propia identidad.

Las cifras estratosféricas de usuarios de Netflix en todo el mundo no pueden tenerse en cuenta sin otro dato fundamental para entender el fenómeno: la cantidad de horas que pasa la gente en la plataforma. La posibilidad de ver lo que quierascuando quierascomo quieras y desde la pantalla que prefieras ha marcado la diferencia. En 2015, los usuarios vieron 42.500 millones de horas de series y películas. Ahora Netflix contempla la posibilidad de visualizar contenido online, lo cual multiplicaría seguro las horas de visionado. Otras plataformas ya ofrecen esta posibilidad, como YouTube o Amazon Video.

La influencia social de esta y otras plataformas está contrastada. Su continuidad se sustenta sobre un modelo de negocio que evita la publicidad, y sobre una nueva forma de contar historias.

La tarifa de suscripción, modelo de negocio

Ya por 1999, los de Los Gatos lanzaron una tarifa de suscripción con acceso ilimitado al alquiler de DVD. Comenzaba así una andadura que marcaría el camino del modelo de negocio de los servicios de streaming en internet. Netflix apuesta desde entonces, y todavía ahora, por el pago directo de los clientes a través de diversas tarifas mensuales, frente al modelo publicitario. De hecho, según un estudio reciente, Netflix ahorra de media a sus usuarios unos seis días de publicidad al año.

Los servicios en streaming, ya sean de películas y series como Netflix, o de música como Spotify, han propiciado el boom del ‘todo incluido’. Los modos de suscripción de Netflix varían según la calidad en que queramos ver los contenidos y el número de dispositivos que pueden hacer uso de una cuenta de forma simultánea. Actualmente, en España hay tres modalidades: 7,99 euros/mes (un solo dispositivo, SD), 9,99 euros/mes (dos dispositivos, HD), y 11,99 euros/mes (cuatro dispositivos, 4K). Una de las ventajas de Netflix es el gran abanico de dispositivos disponibles(móviles, tabletas, consolas, Apple TV, Smart TV, y -cómo no- el propio ordenador). Esto hace que muchos opten por una de las dos tarifas más altas.

Una nueva forma de contar historias

El gran paso que dio Netflix vino de la mano de la producción audiovisual. Más allá de ser ‘solamente’ una plataforma de streaming digital, se lanzó a producir títulos propios. Algunos de estos son su bandera, un orgullo que llevan por festivales y ceremonias de premiosHouse of Cards y Orange is the new black lanzaron al estrellato a Netflix, siendo una causa directa de su expansión internacional.

A estos títulos siguieron otros como Narcos o las colaboraciones con Marvel en Daredevil y Jessica Jones. Además, produce documentales y apoya el cine independiente. Netflix tiene previsto invertir más de 1.000 millones de dólares en series propias -algunas de ellas realizadas en diferentes países y con un target local- y ha comprado películas en el festival de Sundance. En la pasada edición de los Premios Oscar, Netflix entró por la puerta grande con dos nominaciones a Mejor Película Documental porWhat Happened, Miss Simone? Winter On Fire: Ukraine’s Fight For Freedom.

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Solo o en familia, Netflix siempre te salva un buen plan. (Foto: Netflix)

Estos servicios de streaming han creado una nueva forma de contar historias. El binge-watching ha brindado la posibilidad de rodar episodios pilotos más arriesgados, así como la despreocupación por los datos de audiencia. Los guionistas y creadores de las series nativas para plataformas como Netflix tienen una mayor libertad creativa y narrativa, moldeando los argumentos para ser consumidos de una sola tacada. Pero la estrategia de Netflix aún está en el aire: ¿Quiere ser la televisión del futuro o una sala de cine indie? Sea como sea, sus títulos, argumentos y personajes se están convirtiendo en los iconos de una generación de espectadores exigentes.

Otros servicios

En Estados Unidos, la competencia que le ha salido a Netflix es feroz:Hulu,Amazon y el servicio de streaming de HBO apuestan fuerte por sus propios contenidos. En España ya había servicios similares antes de que Netflix aterrizara en octubre de 2015. Yomvi, de Movistar Plus, y las plataformas de televisión a la carta de los principales grupos de comunicación (MiTeleAtresplayer y RTVE a la carta).

Por lo tanto, se avecina un futuro combatido, donde los que más y mejor ofrezcan a cambio de menos tendrán las de ganar. 2016 iba a ser el año de Netflix con la expansión casi total de su servicio en el mundo. No obstante, ya hemos podido observar que las expectativas no se han cumplido, por lo que no está todo escrito en este modelo de negocio que ha cambiado nuestros hábitos, nuestro vocabulario y que ha complicado -todavía más- lo que llamamos ‘Sociedad de la Información’.

¿Es necesario un reboot de Matrix?

Nerea Dolara

El exitoso universo de 1999 volverá, sin sus creadoras, a las pantallas. ¿Funcionará revivir a Matrix?

Hace unos días la noticia de que Matrix volvería a los cines alborotó Internet. Según Warner Bros., la nueva película constituiría un reboot (reinicio de la franquicia) pero el guionista Zak Penn, que ha sido contratado para escribir un tratamiento de la nueva historia, desmintió esa afirmación. Según él, en su Twitter, la nueva entrega no será ni un reboot ni un remake. Hace referencia al universo tangencial de la saga que se desarrolló en cómics y en la película animada japonesa Animatrix. Penn insinúa que la nueva Matrix será un relato que se desarrolla paralelamente al de las tres películas originales, vamos, una especie de Rogue One de Matrix.

No es noticia que Hollywood lleva años consumiendo de sus propias creaciones y dando muestras de una falta de creatividad y de osadía incomparables en todo su tiempo de funcionamiento. La industria del cine ha optado por lo seguro; es tan seguro que ningún ápice de originalidad se encuentra en sus estrenos a gran escala. El panorama se actual reduce a: superhéroes, más superhéroes y remakes y reboots de películas que fueron exitosas en su momento.

En el caso del reciclaje, Hollywood comenzó cuidándose de revivir productos que sabía tenían una legión fiel de seguidores (y posibilidades de muchas películas)… lo que ha seguido pasando es tema para otro post (¿Baywatch? ¿Splash? ¿Jumanji? O podríamos decir manipulación de la nostalgia 1.1). Algunos ejemplos positivos han sido las sagas reiniciadas de Star Trek y El planeta de los simios (obviando, claramente, la que dirigiera Tim Burton).

Tanto Star Trek como El planeta de los simios han tomado una propiedad original, y antigua, y le han dado la vuelta. En el caso de Star Trek con el uso de un universo paralelo que permite contar con los mismos míticos personajes pero cambiar sus historias, en el de El planeta de los simios con una historia de origen que centra su atención en los simios y que llega a tener tintes shakespeareanos en sus luchas por el poder o en los crudos y humanos comportamientos de sus protagonistas.

Otro caso exitoso de un reboot es el de Batman (de nuevo aclaratoria: el de Christopher Nolan, no la última entrega con Ben Affleck como protagonista) que revivió al héroe de Gotham otorgándole un toque de realidad y oscuridad que contrastaban con las últimas películas sobre el hombre murciélago dirigidas por Joel Schumacher (¿recuerdan los grafittis de colores fosforito o a Sr. Frío?).

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El elegido | Foto via matrix.wikia.com

La diferencia entre todos estos casos y el de Matrix es que todos los mundos a los que se refieren esos reboots son o antiguos (en tiempos de cine los setenta es antes de Cristo) o han sido propiedades que se han removido una y otra vez (un ejemplo de cómo se ha hecho mal es la eterna resurrección de la historia de origen de Spiderman… que tendrá un nuevo protagonista y entrega pronto, como parte del universo Marvel) y, además, son todos productos audiovisuales que tienen su origen en otros productos culturales (novelas, cómics, televisión). Matrix es una creación original de las hermanas Wachowski, un universo cinematográfico construido por esta dupla que conquistó las salas de cine (y las de efectos especiales) con la historia de un futuro distópico en que las máquinas han ganado y los humanos viven en un mundo de realidad virtual mientras son utilizados como baterías. Pero hay una salvación: El elegido. Pero según las pocas informaciones que se manejan hay un hecho preocupante a tomar en cuenta. Las hermanas Wachoswki no están involucradas en el proyecto.

El caso más parecido podría ser el de Star Wars, que acaba de comenzar a estrenar películas – bajo el mando de Disney, luego de que George Lucas vendiese LucasFilm y la franquicia – que expanden el mundo en que se desarrollan las historias originales de Luke Skywalker, Leia y Han Solo y Penn nombra, en sus comentarios en Twitter, lo que se ha estado haciendo con X-Men y sus precuelas y expansiones del universo (Legion, por ejemplo). ¿La diferencia? El mundo de Matrix, y la pasión que generó tras su estreno, tenían mucho que ver con su construcción y su desvelamiento a los espectadores, así como también mucho centrado en la historia con tintes religiosos del elegido que se sacrifica. ¿Interesaría a los espectadores potenciales la historia de algún otro humano que ande suelto en Matrix? ¿O tomarán ejemplo de Rogue One o la próxima entrega sobre Han Solo y optarán por recrear una historia de origen para Morpheo o Trinity?

Y otro punto a tomar en cuenta: Matrix es reciente. 1999 no pasó hace tanto tiempo y la película (y sus mediocres secuelas) aún puede verse sin que haya un abismo entre ese presente y el de hoy. Como deja claro un artículo de Wire.com: “La gente siente nostalgia por las películas porque les recuerdan a un tiempo más simple y, francamente, la gente no está tan distante de 1999 como para extrañarlo. Keanu Reeves aún hace películas de acción y las Wachowski aún hacen películas de ciencia ficción. Un reboot de Matrix no funcionaría hasta 2019, como muy temprano, y eso es sólo 16 años después de las poco satisfactorias secuelas (olvidemos la orgía-rave bajo tierra ¿ok?). Las modas regresan cada 20 años inevitablemente, pero las películas no pueden hacer lo mismo”.

En este tiempo de nostalgia puede que escuchar las notas de la canción de Darth Vader despierte recuerdos de infancia o de juventud, por ejemplo, pero la experiencia de ver Matrix es algo irrepetible, y aún fresco, para quienes la vieron en su momento: original, osada, avanzada para su tiempo (¿quién no se quedó mudo cuando vio a Trinity flotar en el aire en la primera escena?) y filosófica, Matrix es justo lo contrario a las grandes producciones del Hollywood de hoy y revivirla es quitarle eso.

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5 razones por las que Hijos de los hombres es más vigente hoy que hace 10 años

Nerea Dolara

Foto: Universal Pictures

La película de Alfonso Cuarón es una de visión obligada en este presente. Su futuro, en 2027, es hoy, en 2017, algo que es tan posible y tan acertado en su previsión, que es aterrador.

Una advertencia inicial, y recomendación encarecida: si no han visto esta película es hora de verla y si no quieren spoilers sería bueno no seguir leyendo. ¿Por qué verla? No sólo porque es una obra maestra del cine distópico, porque contiene secuencias de acción que se estudian en escuelas de cine o porque es la mejor película (con perdón de Y tu mamá también o Gravity) que ha hecho Alfonso Cuarón, sino porque es escalofriante cuánto se parece al presente (y no de la mejor manera).

Hijos de los hombres se estrenó a finales del 2006 y la crítica la alabó, como todo el mundo. La BBC la colocó en el puesto 13 de su lista de los 100 mejores filmes del siglo XXI, tiene una aprobación de 92% en Rotten Tomatoes y a finales del año pasado muchas publicaciones comenzaron a revisar la vigencia – de nuevo, escalofriante- de su trama. La historia, basada levemente en una novela de P. D. James, es la siguiente: En 2027, el mundo lleva casi dos décadas viviendo una crisis de fertilidad (a los lectores de A Hanmaid’s Tale esto les sonará familiar) que ha dejado al mundo sin niños. Pero el pesimismo y la oscuridad que llenan ese presente no sólo proviene de ese hecho. En el 2027, Gran Bretaña (donde se desarrolla la acción) lleva 8 años con las fronteras cerradas, refugiados e inmigrantes son encerrados en campos de concentración y la persecución de musulmanes es política de Estado. Con ese panorama vive Theo (Clive Owen), desilusionado, apático, deprimido… pero su vida cambia cuando su ex esposa (Julianne Moore), ahora miembro de una organización terrorista que lucha contra el gobierno, le pide ayuda. La tarea consiste en trasladar a una inmigrante ilegal hasta el lugar en que una supuesta organización conformada por médicos y científicos llamada The Human Project. ¿El giro? Kee, la inmigrante, esta embarazada y es la primera mujer en estarlo en 18 años.

Sigue una odisea por llevar a Kee a puerto seguro y salvar la única esperanza posible de que el mundo tal vez deje de ser el horrible lugar en que se ha convertido.

En 2006 el panorama que dibujaba Hijos de los hombres parecía posible pero lejano, una exageración. En 2017, diez años antes de que se desarrolle la historia de la película, parece predecir muy bien el futuro que nos espera. Aquí 5 razones por las que la película es completamente vigente en 2017.

5 razones por las que Hijos de los hombres es más vigente hoy que hace 10 años
Still de la película | Universal Pictures.

El trato a refugiados e inmigrantes

En Hijos de los hombres, Gran Bretaña ha cerrado sus fronteras y encierra (en jaulas y luego en campos) a quienes entran al país ilegalmente. El mundo ha vivido una gran pandemia y varias guerras por lo que los refugiados se acumulan sin recibir ningún tipo de ayuda. ¿Suena familiar? Tras la larga guerra en Siria la crisis de refugiados que ha llegado a Europa en los últimos años, y que ha sido catalogada como una de las mayores crisis humanitarias desde la Segunda Guerra Mundial, ha sido manejada con la empatía y la colaboración de un iceberg. Salvo algunas excepciones, Europa se ha lavado las manos frente al contingente de millones de personas que piden refugio huyendo de sus hogares para evitar la muerte. Aún no hay jaulas, pero si hay soldados en las fronteras, cierres de paso y Estados que ignoran a las personas, obligadas a vivir en la calle o en campamentos de refugiados llenos de precariedad, y sus pedidos de refugio.

 

El discurso del miedo

Como bien señala este artículo de la BBC el discurso del miedo es también parte importante del mundo en que habita Hijos de los hombres. No es casual que las fronteras estén cerradas y se hable de cómo el mundo es un caos fuera de “la seguridad del Reino Unido” o que se satanice a inmigrantes y musulmanes como estrategia para un gobierno que elimina libertades en nombre de la seguridad. Si esto no te suena familiar es posible que hayas estado encerrado en una cueva en los últimos años. El discurso de miedo y de intolerancia, el prejuicio convertido en campaña política, no sólo ha conseguido llegar a la palestra sino que ha conseguido victorias de miedo como el Brexit o la presidencia de Donald Trump. Y el futuro próximo en elecciones europeas, las de Francia por ejemplo, no pinta mejor.

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Still de la película | Universal Pictures.

El terrorismo

En Hijos del hombre el terrorismo es parte del día a día. En la escena inicial de la película una bomba estalla a metros de Theo en Londres. Es realista, escalofriante y cotidiano. La escena se rodó en las calles de Londres, sólo meses después del atentado que mató a 52 personas en 2005. El permiso fue complicado de obtener y sólo se les permitió un día de rodaje. Aún las bombas no son parte del día a día, pero la realidad es que, entre el Daesh y demás organizaciones terroristas, cada vez más y con estrategias cada vez menos rastreables, el terrorismo se ha convertido en uno de los miedos que acechan la rutina de quienes viven en ciudades de países que luchan contra estas organizaciones. Las noticias sobre atentados aparecen por lo menos una vez a la semana en los periódicos. Y, tristemente, la tendencia es hacia el aumento de estas expresiones de violencia.

El realismo visual

Sí, vivimos en tiempos en que las salas de cine estrenan una película de superhéroes al mes -o así parece- pero el realismo visual ha llegado incluso a ellos. Pregunten si no a la trilogía de Batman de Christopher Nolan, llena de oscuridad e intentos de hacer plausible la existencia de este hombre vestido de murciélago o por la muy mal recibida Batman vs Superman o incluso la última entrega de Capitán América, en que Los vengadores pelean entre sí luego de que la ONU apruebe el control sobre sus acciones gracias a las masivas muertes de civiles en sus luchas con los malos o la recién estrenada Logan… Hijos del hombre es gris, tangible, sucia, cruda… Incluso una de sus tomas más famosas, el plano secuencia de la batalla en el campo de refugiados en que salpica sangre a la cámara, se ha convertido en un clásico… eso considerando que la sangre fue una casualidad que el director de fotografía, Emmanuel Lubezki, celebró como una casualidad que nunca podrían haber planificado mejor.

El realismo… real

La película es dura, no sólo gracias al entorno que rodea a Theo y Kee, sino por lo que les pasa a ellos y a quienes les ayudan. Es una parábola de la historia de la natividad en que el protagonista muere, quienes los ayudan también, y la “virgen” está flotando en un bote en medio del mar con su bebé esperando un barco que se ve a lo lejos y que bien podría ser una alucinación. Como se relata en esta pieza de Vulture, no fue fácil vender esta visión pesimista, con final poco esperanzador, a un estudio: “¿El tío se muere al final? ¿La chica está en un bote? Estás hablando de una película muy intensa y obviamente artística, que no va a ser barata y que tiene un ángulo político. No es algo fácil de vender”, recuerda Marc Abraham, uno de los productores. Para Cuarón era claro: “Nuestro punto de partida fue: hay un punto de inflexión (se refiere al 11 de septiembre). El futuro no es un lugar lejos de nosotros; estamos viviendo el futuro en este momento”.

Los finales felices se han hecho algo raro en el mundo audiovisual. El realismo y el pesimismo se han agarrado a las historias que vemos, posiblemente porque el presente que tenemos no es el más deseable ni parece ir en una buena dirección. También los finales abiertos se han convertido en signo de estos tiempos inciertos.

Además de estos factores cuenta también el de que este futuro es plausible tanto a nivel de historia como visual. El futuro es difícil de plasmar en el cine, la tecnología se queda atrás y la representación pierde vigencia (en Matrix aún se utilizan móviles con tapa), o directamente se imagina un futuro que nunca existiría (Firefly es un futuro en que se viaja por el espacio pero los mundos parecen haber vuelto al viejo Oeste). Hijos de los hombres muestra un mundo que 10 años después sigue siendo el nuestro, reconocible y aterrador.

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De la web a la televisión: Series que han llegado a la pantalla desde Internet

Nerea Dolara

Hay varios ejemplos de exitosas series que cuentan con orígenes online -web series- y no sólo son contenidos internacionales, España ha tenido más de una.

Desde que llegó Internet se ha convertido en el centro alrededor del que gira la vida humana, por lo menos la vida occidental. Todo se lee, se ve y se escucha en línea. Se ha hablado de la muerte de los periódicos, del libro, de la radio y de la televisión, pero estos clásicos han mantenido su terreno y en casos específicos han demostrado que sí, Internet gobierna el mundo, pero sus formatos aún tienen un gran caché que el océano masivo de información (y desinformación) no tiene. Un ejemplo claro son las series que comenzaron su emisión como una producción online -web serie- y luego fueron convertidas en shows para televisión. Hay varios ejemplos de muy buena calidad en la mayoría de los casos y mucho más vistos una vez que llegaron a las anticuadas pantallas chicas.

De la web a la televisión: Series que han llegado a la pantalla desde Internet 2

Broad City. 2009-2011 (web serie), 2014-2017 (TV)

Esta comedia creada por Ilana Glazer y Abbi Jacobson se ganó un culto de seguidores con sus dos primeras temporadas online. Las comediantes, que cuando iniciaron esta serie estaban a mediados de sus veintes, se plantearon hacer episodios basados en su amistad y en sus esfuerzos por triunfar en Nueva York. Amy Poehler (Parks and Recreation, Saturday Night Live) se enteró de la existencia de la web serie en su segunda temporada y ofreció convertirse en productora ejecutiva para llevarla a la televisión. En 2014, Broad City se estrenó en Comedy Central y actualmente se espera el estreno de su cuarta temporada en agosto de este año.

Drunk History. 2007-2010 (web serie). 2013-2016 (TV)

Esta frikada, porque es difícil definirla de otra forma, comenzó como una web serie emitida por Funny or Die y creada por Derek Waters y Jeremy Konner. La premisa es simple, pero loca: invitar a comediantes a representar la historia de Estados Unidos, pero borrachos. Y no actuando como borrachos, realmente borrachos. La serie comenzó a emitirse en Comedy Central en 2013 y tiene varias versiones internacionales: Reino Unido, Brasil y otra producida para Latinoamérica.

De la web a la televisión: Series que han llegado a la pantalla desde Internet

Malviviendo. 2008-2014 (web serie, pero emitida por TNT)

Esta serie original española es, sin duda, la producción online más vista en el país hasta el momento. Original de David Sainz, Malviviendo relata la vida en Sevilla de cuatro personajes de los márgenes de la sociedad: El negro, el zurdo, el kaki y el postilla, todos consumidores empedernidos de marihuana, en tono de comedia. La web serie se inició en 2008 con cortos episodios que, además, emulaban a modo de sátira los títulos de crédito de algunas de las series más famosas de la televisión (Los Soprano, Sex and the City, Dexter…). En la medida en que pasó el tiempo y aumentó el éxito los episodios aumentaron en duración, calidad y la producción aumentó a los miembros de su reparto. Nokia produjo dos episodios en 2009 y el canal TNT compró los derechos de emisión en 2012. Malviviendo tuvo tres temporadas.

High Maintenance. 2012-2015 (web serie). 2016 (TV)

Esta serie fue inicialmente creada por Katja Blichfeld y Ben Sinclair. La pareja se inspiró en series como A dos metros bajo tierra y Party Down para relatar las historias de estos compradores de marihuana en Nueva York cuyo único vínculo común es su vendedor. Entre 2012 y 2015 la web serie emitió seis episodios (casi uno por año) en Vimeo y en 2015 HBO anunció que emitiría una temporada para televisión compuesta de otros seis episodios. El año pasado la serie se renovó para una segunda temporada.

The Mis-Adventures of an Awkard Black Girl. 2011-2013 (web serie). Insecure. 2016 (TV)

En 2011 la web serie creada y protagonizada por Issa Rae se estrenó en Youtube. La historia se centraba en el día a día de una joven afroamericana, sus interacciones con compañeros de trabajo y sus citas… siempre con mucho humor y en primera persona. La serie se hizo viral y hasta consiguió el apoyo de Pharrell Williams como productor ejecutivo (la segunda temporada se estrenó en la plataforma multimedia del cantante: i Am Other). En 2013, Rae elaboró un piloto para televisión junto a Larry Wilmore (The Daily Show) y en 2015 HBO accedió a producir una temporada. Insecure se emitió en 2016 con muy buenas críticas.

Qué vida más triste. 2005-2008 (web serie). 2008-2010 (TV)

Esta serie comenzó como el videoblog de un joven de Basauri (Bilbao) que contaba lo que le pasaba en la vida. Creada por Natxo del Agua y Rubén Ontiveros (responsable de los guiones y de dirección), Qué vida más triste llegó a tener un amplio éxito online con millones de visitas en su web. En 2008, La Sexta comenzó a producir la serie para televisión. Mantuvo a creadores y reparto, pero aumentó el valor de producción (aunque siempre manteniendo el desparpajo).

Web Therapy. 2008-2014 (web serie). 2011-2015 (TV)

Después de Friends muchos de los actores se quedaron asociados para siempre con sus personajes. Pero todos han hecho grandes esfuerzos por probar (si se ve la serie es obvio, de todas maneras) su calidad como intérpretes y comediantes. Una de las mejores es, sin duda, Lisa Kudrow. Tras hacer a Phoebe un personaje memorable, a la vez sensible y volátil, Kudrow siguió con su carrera intentado explorar otras facetas del humor, casi siempre más oscura. En 2008, dos años antes del final de la serie, Kudrow creó Web Therapy. La web serie, que se emitió en Lstudio.com, muestra las sesiones de terapia, vía Skype, de la doctora Fiona Wallice (Kudrow) y sus pacientes. La serie se ganó muchos premios para contenido online y contó con la participación especial de “pacientes” como Courteney Cox, Julia Louis-Dreyfuss, Lily Tomlin e incluso Meryl Streep. Showtime adaptó la serie para televisión en 2011 y emitió cuatro temporadas. La serie ha sido adaptada en España por Movistar + con Eva Hache por la doctora Rebeca Miller.

HackForGood: así se hackea por un mundo mejor

Clara Paolini

Foto: Alberto Varela
Flicker

No buscan hacerse con datos de tarjetas de crédito, nunca dedicarían sus horas a publicar spam en redes sociales ajenas, entre sus objetivos no aparece infiltrarse en los sistemas informáticos de empresas y gobiernos, ni tienen nada que ver con los piratas informáticos culpables del robo de las fotos íntimas de Emma Watson.

Desmintiendo la falsa aunque aún extendida imagen de los hackers incrustada en el imaginario colectivo, los participantes de HackForGood buscan hacer del mundo un lugar un poco mejor y para ello, ponen sus habilidades al servicio de retos que sirven a causas sociales.

HackForGood demuestra que los hackers pueden elegir su papel en el mundo informático, y entre el bueno, el feo o el malo, hay muchos que no dudan en elegir el primero, además de señalar que la limitada definición que la RAE ofrece sobre hacker (sinónimo de pirata informático) no se ajusta a la realidad.

Ya lo dijo Mark Zuckerberg hace años al dar a conocer el mantra The Hacker Way: “ La palabra hacker tiene una injusta connotación negativa. Hackear significa construir algo rápidamente o probar los límites de lo que puede llegar a hacerse”. Una definición sobre la que Jorge Jiménez, doctor en Comunicación Internacional e Intercultural en la Universidad Europea de Madrid y autor del libro Los hackers contra la universidad zombie, vuelve a insistir: “Parece algo muy moderno, aunque es un concepto muy antiguo: es, simplemente, una persona apasionada por algo”.

Según palabras de Chema Alonso, archiconocido hacker fichado por Telefónica y parte de la organización de HackForGood que patrocina la misma empresa junto con la Universidad Politécnica de Madrid, la Fundación HazloPosible y la startup MashmeTV, el evento sirve como punto de encuentro para la versión más positiva de la definición de hacker y como “el germen de algo grande para cambiar nuestras vidas”.

La receta del evento es sencilla, efectiva y de gran envergadura: En HackForGood se aúnan los retos de carácter social, propuestos por individuos u organizaciones, con las personas capaces de dar una respuesta práctica a los mismos. Se trata de una hackaton (maratón de hackers) donde el fin es programar con utilidad, desarrollando ideas para generar soluciones bajo el abrigo del apoyo institucional y económico que aporta el contexto. Como resultado, en la edición de este año participaron 23 universidades, se propusieron más de 200 retos y el número de proyectos desarrollados superó los 150.

Aunque debido a la cantidad y calidad de los mismos resulta difícil aventurar una lista de los más destacados, la lista de ganadores ofrece una visión de lo que se podría llegar a lograr si instituciones y empresas pusieran mayor empeño impulsar a jóvenes talentos:

Facilitar los semáforos para personas invidentes

El proyecto desarrollado desde Valencia, Luz Verde – Force Guide, primer premio global de HackForGood2017, ofrece una solución para mejorar la calidad de vida de las personas invidentes de las grandes ciudades.

La solución enriquece la información de una app del Ayuntamiento valenciano, que en la actualidad proporciona la posición geográfica de todos los semáforos de la ciudad, consiguiendo facilitar también el estado en el que se encuentra cada uno de ellos.

Apoyar el aprendizaje de personas con Síndrome de Down

Desarrollado desde la sede de HackForGood en Vigo por Juan Fernández, Francisco González, Cristina González, Aarón Diéguez, Susana Díaz y Alberto Alejandro Fernández, Learnfordown es un sistema ideado para que las personas con Síndrome de Down aprendan a leer y a escribir con mayor facilidad y de forma entretenida.

Para ello, se sirve de una app a la que se incorpora un sistema hardware con un joystick, botones, teclado y un sistema de motorización mediante una interfaz web.

Detectar patologías de forma temprana

La detección temprana de enfermedades puede salvar vidas, y esa es justo la meta de Biocast, un sistema predictivo de salud desarrollado desde la hackaton en Sevilla.

Combinando Deep Learning y otras técnicas de Big Data, el sistema podría contribuir a realizar diagnósticos de las patologías con la meta de evitar su desarrollo.

Mejorar las posibilidades de comunicación de las personas con autismo

A través de una app y pictogramas, PicComunica mejora la comunicación entre las personas con autismo y sus cuidadores o familiares. Por un lado, consta de módulos que permiten a las personas autistas acceder a una agenda con las actividades diarias y por otro, dispone de un diccionario compuesto por Pictogramas que le permiten expresar sus necesidades.

Además, la app es personalizable porque permite que sus usuarios suban sus propias fotografías para que los pictogramas les resulten fáciles de reconocer.

Regar pequeños huertos de forma automática

Desde los proyectos participantes de forma remota, una iniciativa verde: WateringTeam controla el riego automático mediante un microcontrolador conectado a una bomba de agua y un sensor de humedad. Puede funcionar de manera estándar como un punto de acceso WiFi y contiene una web donde poner en hora el reloj (RTC) y ver el estado, o como un cliente Wifi y reportar a un servidor.

¿Lo mejor de todo?

Los proyectos no acaban aquí. Como aclara Fabían García Pastor, Director de Relaciones Institucionales en Telefónica y co-organizador de HackForGood, “no es sólo un evento de fin de semana, sino una plataforma en funcionamiento continuo para recoger retos, proponer soluciones, desarrollar proyectos e impulsar la creación de startups“.

Buen ejemplo de ello es es la compañía ShowLeap, que nació gracias a la unión de varios hackers enfocados en un resolver un reto en HackForGood Valencia hace ya unos años: ofrecer un sistema que consiguiera traducir la lengua de signos a voz. A día de hoy y establecidos como empresa, los hackers que formaron el grupo de trabajo gracias al evento continúan hoy haciendo posible su revolucionaria propuesta.

HackforGood impulsa que los proyectos se extiendan en el tiempo, pero también en la geografía, ya que según declara Fabían García Pastor, se espera que la iniciativa empiece a contar con sedes  en otros países, haciendo especial énfasis en América Latina.

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