César Antonio Molina: «Si Sánchez gana otra vez saldrá del toril corneando con más fuerza»
El exministro de Cultura advierte de que «Zapatero fue un aprendiz de brujo, el verdadero brujo es Sánchez»

César Antonio Molina. | Víctor Ubiña
César Antonio Molina (La Coruña, 1952), exministro de Cultura del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero entre 2007 y 2009, asegura no desconocer al político socialista con el que trabajó, después de que la Audiencia Nacional lo haya imputado por liderar una organización «estable y jerarquizada de tráfico de influencias» a través de «un núcleo operativo personal». El que fuera también director del Instituto Cervantes es una de las voces más críticas contra el Gobierno de Pedro Sánchez y contra el PSOE y, en una entrevista concedida a THE OBJECTIVE, acusa a Sánchez de ser el culpable de la trama de presunta corrupción investigada por los jueces, al afirmar que «Zapatero es un aprendiz de brujo, el verdadero brujo es Sánchez». Además, advierte de que «si Sánchez gana otra vez, saldrá del toril con más fuerza y corneará a diestro y siniestro».
PREGUNTA.- ¿Imaginó alguna vez que Zapatero podía tener un joyero tan grande?
RESPUESTA.- El Zapatero que yo conocí y al que yo traté no son el mismo, pero han pasado 16 años y no he vuelto a tener ningún trato con él. Nadie lo conocía cuando lo nombraron, pero las circunstancias han cambiado, sus hijas han crecido y supongo que el ritmo de vida era difícil de sostener. Yo no sé lo de las joyas o si tiene minas de oro. Espero que la Justicia también me lo aclare a mí.
P.- ¿El problema de Zapatero es que llegó a la política sin nada?
R.- Probablemente, sí. Y como él, hay miles de personas que llegan a la política como si fueran a trabajar a una empresa que está por encima del Estado, y eso es fatídico. Zapatero era un chico de León, nadie sabía mucho de lo que hacía y, por la gracia de Dios, salió. Y yo creo que él se lo creyó. Rubalcaba, Solbes, Borrell habrían sido grandes presidentes del Gobierno y no se habría producido toda esta catástrofe.
P.- ¿Le cegó el poder?
R.- Sánchez está muy por encima de Zapatero. Yo siempre digo que Sánchez es el que se ha inventado a Zapatero para oscurecer y hacer olvidar tanto a Felipe como a Guerra, porque no podían echarlo del partido. Zapatero podríamos decir que algo inició, pero Sánchez es el verdadero destructor del Partido Socialista. Zapatero fue un pequeño aprendiz de brujo, pero el verdadero brujo ha sido Sánchez, con miles y miles de kilómetros de distancia sobre Zapatero, que no quiso oír a Solbes sobre la crisis económica e hizo una serie de cosas y se fue equivocando. Pero después ha habido una persona, además joven, que ha sido capaz de destruir al partido, al país, mentir permanentemente y engañar.
P.- ¿Le avergüenza haber formado parte del Gobierno de Zapatero?
R.- No, porque yo me dediqué a lo mío, mientras que la mancha de Zapatero sucede ahora. En aquella época, podía ser mejor o peor presidente, pero no sabíamos las cosas que sabemos ahora de él. Me da tristeza, por él y por todos nosotros también, porque fue presidente de todos los españoles y, por lo tanto, nos vemos afectados. Pero aunque él pudo iniciar una serie de pasos equivocados, el verdadero hacedor es Sánchez.
P.- ¿Considera a Zapatero capaz de ser el líder de un entramado de empresas de Venezuela y China y, además, comisionista?
R.- A lo mejor pensaba que estaba protegido porque era el santón de este Gobierno y este presidente, y lo sacaban en andas por aquí y por allá para decir: «Este es el verdadero mesías y Felipe y Guerra y todos los demás son los falsos mesías». Eso les ha estallado en la cara y demuestra, una vez más, la equivocación o la persistencia en el error que ha seguido el Partido Socialista, con el que yo no tengo absolutamente nada que ver.
«Sánchez ni va a dimitir ni convocar elecciones, seguirá dando la murga»
P.- ¿No le extraña que todavía no se haya defendido de las graves acusaciones que le imputan?
R.- Lo mejor que puede hacer es estar callado y ver lo que le dicen los abogados, porque no parece consciente de lo que ha hecho y puede caer en una especie de ficción personal. Con el socio e íntimo amigo puede tener un problema tremendo, porque supongo que cuando le digan que lo van a meter en la cárcel 20 años… Pero tiene que ser la Justicia quien lo dirima.
P.- Ha dicho, con ironía, que ahora entiende por qué le cesó Zapatero, porque era muy austero…
R.- Nunca pensé que a Zapatero lo moviera el dinero. En aquella época lo movía un afán de protagonismo. Era como un niño pobre que se hace multimillonario y piensa que sabe de todo, y a cada ministro le puede rebatir en su propia parcela. Recuerdo que a mí me dijo que era muy austero y necesitaba una chica joven que hiciera más relaciones públicas y que del Ministerio se encargaran los funcionarios. Que me tachara de austero fue un halago. Al ver su imputación, entendí por qué me lo había dicho.
P.- ¿Qué supondría para la democracia española que un expresidente fuera condenado?
R.- Asumo lo que digan los jueces. No me gusta dar una opinión frente a toda esa gente. Sin embargo, algo está y huele mal. Los 50 o 60 viajes a Venezuela, lo de Maduro, lo del avión de Delcy… Los americanos deben tener todos los papeles.

P.- Parece que Estados Unidos ha colaborado.
R.- Claro. Los americanos le tienen muchas ganas a Zapatero y a Sánchez. No se levantó ante la bandera americana y eso ya es tremendo. Y además, este desafío de Sánchez a Trump, el presidente de la primera democracia del mundo y del país más poderoso. En dos años, Sánchez estará fuera, pero Estados Unidos seguirá ahí y no puedes estar peleado.
P.- El PSOE ha terminado por reconocer que pagó a Leire Díez, la fontanera del partido, como se refleja en el informe de la UCO. ¿Se va desmoronando el intento del PSOE y del Gobierno de alejarse de la denominada «cloaca»?
R.- Esto es irrisorio viéndole las caras a cada uno de los espías. Es gravísimo que desde el Gobierno y el Partido Socialista se haya tratado de atacar a la separación de poderes: a los jueces, a la Policía, a la Guardia Civil. Me parece tremendo, aunque sea de Mortadelo y Filemón, que el Partido Socialista lo pagara. ¿De dónde sale el dinero?
P.- ¿Puede ser el primer paso para que aparezca una financiación irregular del PSOE?
R.- Este Partido Socialista está hundido, desprestigiado, no solo en España, sino también en Europa. No sé qué futuro pretende tener el presidente. Es una persona que está mal a pesar de su fuerza tremenda. Y mientras tanto, el Partido Socialista va camino del abismo, que está cada vez más cerca.
P.- ¿La gente en el PSOE tiene miedo a hablar? ¿Qué les une, quedarse sin trabajo?
R.- El Partido Socialista siempre tuvo mucha gente que empezó a tener responsabilidades desde las Juventudes Socialistas; luego no acabaron su carrera y algunos las han acabado 20 años después. Se ha ido colocando a mucha gente y todo el mundo tiene familia y es muy difícil moverte de eso.
P.- Si aparecen más pruebas que vinculen a Pedro Sánchez con toda esta presunta corrupción, ¿cree que dimitirá o aplicará su manual de resistencia?
R.- Ni va a dimitir ni va a convocar elecciones. Nos va a seguir dando la murga y aguantará hasta el último día de su mandato. Va a seguir agotándose y llegará como un náufrago a un trozo de madera para no ahogarse porque no tiene más convicción que seguir y continuar. Ha hecho muchas cosas muy graves por las que podría sentarse en el banquillo: la amnistía, los temas de ETA, el blanqueamiento de Bildu… Una serie de cosas que no sabemos todavía a dónde conducirán.
«Con Sánchez, los pilares de la democracia están en peligro»
P.- ¿Morirá Sánchez matando?
R.- Se está moviendo en todas las prohibiciones que marcan la democracia: la independencia de los jueces, del Parlamento y del Senado, la libertad de expresión, el intervencionismo en todo, decirnos cómo tenemos que vivir, meterse en la economía y enfrentarse a las empresas que son las que ofrecen trabajo… Si pensamos en la democracia española como un edificio con 20 o 25 columnas que lo soportan, puede que ya haya perdido 10 o 12.
P.- ¿La democracia está en peligro con Sánchez? ¿Los pilares están en peligro?
R.- Ya lo estamos viendo. Han contratado a gente para ir contra los jueces, se pasa absolutamente del Senado, las empresas informativas empiezan a tener problemas, reparten la publicidad… Además, si hablan y dicen cosas, pueden recibir reprimendas de todo tipo.
P.- ¿Recomendaría al presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, presentar una moción de censura?
R.- Si me lo hubiera preguntado, le hubiera dicho que no porque es una pérdida de tiempo. Sabe que no va a ganar y no va a servir para nada. Hay que buscar otras alternativas, legal y democráticamente. La oposición no puede entrar en ese juego y tiene que ser, como ha sido hasta ahora, la valedora de los principios democráticos y constitucionales. Es un error presentarla.

P.- ¿Qué debería hacer Feijóo?
R.- Seguir explicando lo que está pasando, pueblo por pueblo, lugar por lugar y en todos los sitios, seguir haciendo una oposición constructiva, denunciar que esto va contra la libertad de expresión, que atacar a los jueces es absolutamente anticonstitucional, porque ellos son libres de juzgar, de aplicar las leyes y no se las inventan.
P.- ¿Hay que tener cuidado con el voto en las próximas elecciones? ¿Qué le parecen las medidas de Sánchez para agilizar las nacionalizaciones?
R.- Lo que vimos de las urnas en ese vídeo fue también tremendo. Hay que estar vigilantes, aunque creo que no todas las personas que hayan obtenido la nacionalidad podrán votar inmediatamente. La democracia corre peligro en las manos en las que estamos, pero quiero seguir pensando que la democracia y los ciudadanos son suficientemente fuertes como para resistir. Aun así, hay que vigilar las leyes y los decretos sobre la elección de los magistrados, de los jueces.
P.- ¿Está diciendo que hay un riesgo real de que España peligre si vuelve a ganar Sánchez?
R.- Nos podríamos preparar porque estos ocho años han sido una especie de presentación. El poder tiene una capacidad muy grande y hay muchas maneras de manejarlo. Si Sánchez gana otra vez, saldrá del toril con más fuerza y dando cornadas a diestro y siniestro.
