Airbnb prohíbe a los propietarios alquilar una vivienda más de 120 días al año en París

Economía y capital

Airbnb prohíbe a los propietarios alquilar una vivienda más de 120 días al año en París

Airbnb ha dado un nuevo paso para luchar contra los que le acusan de promover un tipo de turismo agresivo e insostenible. En 2018, los alojamientos que estén en el centro de París solo podrán alquilarse 120 noches al año en Airbnb, según ha comunicado la plataforma en su página web. Este límite se aplicará automáticamente en los cuatro distritos más céntricos —75001, 75002, 75003 y 75004— a partir del 1 de enero. Estos distritos incluyen lugares de interés turístico como el Marais y lugares emblemáticos como el Louvre y la plaza Place de la Concorde.

La plataforma ha explicado que las razones para imponer esta medida son «crear una comunidad de Airbnb en París sostenible» y «reducir la presión sobre las opciones de vivienda a largo plazo en estos distritos«. Esta nueva regla no se aplica al alquiler de habitaciones privadas, sino a los propietarios que alquilan la vivienda entera.

 

¿Qué ocurrirá con la cuenta del anfitrión?

 

«Una vez que reserve su noche número 120, bloquearemos su calendario y no podrá obtener nuevas reservas para el resto del año calendario«, ha dicho Airbnb. Pueden estar exentos a este límite los alojamientos que formen parte de un local profesional como chambre d’hôtes, residencia de turistas u hotel, aunque deben completar un formulario espcecial. Estas exenciones pueden llevar a los propietarios actuales a aprovecharse de estas lagunas.

La plataforma ya ha aplicado este método en Londres o en Amsterdam. «Sabemos que la limitación automática del número de pernoctaciones es una herramienta eficaz que evita el uso indebido y los abusos, y sin ningún coste para la comunidad», afirmó el director de la filial francesa, Emmanuel Marill, a Le Monde.

Airbnb asegura que su actividad ha generado en París 1.700 millones de euros y ha contribuido a 30.600 empleos. La compañía propuso esta iniciativa debido al pulso que mantiene con el Ayuntamiento de Anne Hidalgo, que le acusaba de haber provocado que 20.000 pisos salieran del mercado de alquiler residencial y se convirtieran en alojamientos turísticos más lucrativos.

La compañía no solo mantiene esta lucha con París. El Ayuntamiento de Barcelona también ha obligado a la plataforma a retirar más de 1.000 pisos ilegales y le ha interpuesto una sanción de 600.000 euros por no eliminar cualquier piso que no tenga el número de registro de la Generalitat que le acredita como HUT (las siglas en catalán de vivienda de uso turístico). La alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, aboga por una regulación de este tipo de plataformas que han contribuido a la gentrificación y han provocado el aumento del precio de los alquileres.