Amnistía internacional retira un premio de DDHH a la líder birmana, Aung San Suu Kyi

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Amnistía internacional retira un premio de DDHH a la líder birmana, Aung San Suu Kyi
Foto: TOSHIFUMI KITAMURA

Amnistía Internacional ha retirado el Premio Embajador de la Conciencia, la mayor distinción que otorga, a la líder birmana, Aung San Suu Kyi, ha anunciado la entidad en un comunicado. La organización ha decidido retirarle el galardón «a la luz de la vergonzosa traición de la líder de Birmania a los valores que un día defendió» y ha mostrado su «decepción por que no utilizara su autoridad política u moral para salvaguardar los derechos humanos, la justicia ni la igualdad en Birmania» dada su «aparente indiferencia a las atrocidades cometidas por el ejército de Birmania y a creciente intolerancia a la libertad de expresión» en el marco de la crisis rohingya.

La entidad ha criticado en repetidas ocasiones que ni Aung Sa Suu Kyi, ganadora también del Premio Nobel de la Paz, ni su Gobierno condenaran la situación de los rohingyas en el estado de Rakhine, que llevan años viviendo una situación de segregación, discriminación y violencia. «Durante la campaña de violencia desatada contra los rohingyas el año pasado, las fuerzas de seguridad de Birmania han matado a miles de personas, han violado a mujeres y niñas, han detenido y torturado a hombres y niños y han incendiado cientos de casas y pueblos», expone ahora Amnistía Internacional al retirarle el premio. Hace tan solo dos meses, Suu Kyi defendió el encarcelamiento de dos periodistas por investigar la matanza de rohingyas por parte del ejército.

El encargado de anunciarle la decisión a la dirigente ha sido el secretario general de la entidad, Kumi Naidoo. «Hoy estamos profundamente consternados por que ya no represente usted un símbolo de esperanza, el coraje y la eterna defensa de los derechos humanos. Amnistía Internacional no puede justificar su estatus continuado de receptora del Premio Embajador de la Conciencia, así que, con gran tristeza, se lo retiramos», le ha escrito en una carta.

Aung San Suu Kyi ganó el premio en 2009 por «su lucha pacífica y no violenta por la democracia y los derechos humanos». En aquel momento, ella estaba bajo arresto domiciliario. Finalmente, recibió el premio en 2012 y, durante la ceremonia, la líder birmana hizo a Amnistía Internacional una petición: «Ayúdennos a ser el país donde se fusionan la esperanza y la historia». En la carta en la que comunica su decisión de retirarle el premio, Naidoo le ha respondido: «Amnestía Internacional se tomó la petición de Aung San Suu Kyi muy en serio ese mismo día, motivo por el cual nunca haremos la vista gorda con las violaciones de los derechos humanos en Birmania».