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Brasil

Bolsonaro flexibiliza la posesión de armas para "legítima defensa" mediante un decreto

Redacción TO
Foto: Eraldo Peres | AP

Jair Bolsonaro, exmilitar y presidente de Brasil, ha firmado un decreto que facilita el acceso de los "ciudadanos de bien" a las armas de fuego. Se trata de una de sus principales promesas de campaña y es una de las medidas que más enfrentan a los brasileños a favor y en contra de Bolsonaro.

El ministro de Justicia Sergio Moro ha asegurado en un comunicado publicado más tarde, que esta flexibilización de la posesión de armas no provocará "necesariamente" un aumento de los homicidios, según informa el diario brasileño Folha de S.Paulo. La oposición de Bolsonaro, sin embargo, asegura que así será.

Hasta ahora, el "Estatuto del Desarme", de 2003, obligaba a la Policía a evaluar la "necesidad efectiva" de armas de la persona que solicitaba poseerlas. Con este decreto, el Gobierno establece que es considerado una "necesidad efectiva" en una lista que incluye varias categorías de ciudadanos. Entre ellas, destacan dos que incluyen prácticamente a todos los brasileños: residentes urbanos de estados en los que los índices de homicidios superan los 10 por cada 10.000 habitantes –Sao Paulo es la zona con menor índice y, aun así, supera este mínimo– y los residentes de áreas rurales. Esta reforma permite que los ciudadanos que cumplan los requisitos puedan comprar hasta cuatro armas e incluso más si "otros hechos o circunstancias" lo justifican.

El decreto deja intactos algunos criterios para obtener el permiso de poseer armas: ser mayor de 25 años, no tener antecedentes criminales, tener una ocupación lícita y ser capaz de demostrar la capacidad técnica y psicológica para su uso.

"Para garantizar el legítimo derecho a la defensa, como presidente voy a usar esta arma [bolígrafo]", aseguró Bolsonaro al firmar la medida, que entra en vigor inmediatamente sin necesidad de pasar por el Congreso, durante una ceremonia en Brasilia.

Acompañado por varias autoridades, entre ellos el ministro y exjuez anticorrupción, Sergio Moro, implicado en la redacción del texto, Bolsonaro ha dicho que el decreto "restaura lo que el pueblo quiso en 2005". Ese año, casi el 64% de los brasileños rechazó por referéndum una ley que pretendía establecer una prohibición total de la venta de armas en Brasil.

El controvertido decreto se queda corto para algunos de los simpatizantes pro-armas de Bolsonaro que quieren que el porte, y no solo la posesión de armas, sea flexibilizado, según informa Folha de S.Paulo.

Este decreto trata específicamente la posesión de armas de fuego, no su porte fuera del domicilio. La flexibilización de esto último, que también está en la agenda del mandatario, exigiría "un cambio de ley a través del Congreso", ha recordado el propio Bolsonaro.

En su programa electoral, el excapitán del Ejército definió las armas "como objetos inertes que pueden ser usados para matar o salvar vidas". Su gesto de simular una pistola con el dedo pulgar e índice se ha vuelto icónico, y es imitado por sus simpatizantes, entre ellos los niños, según informa AFP.

"¡Este es apenas el primer paso!", ha escrito Bolsonaro después en Twitter, al referirse a la firma de este decreto.

Esta medida ha desatado la indignación de organizaciones y movimientos sociales a los que les preocupa que aumente la ya elevadísima violencia de un país con un récord de 63.880 homicidios en 2017, un promedio de 175 por día y una tasa de 30,8 por cada 100.000 habitantes.

Silvia Ramos, especialista del Centro de Estudios de Seguridad y Ciudadanía (CESIC), ha declarado a AFP que "técnicamente hablando, todo el mundo sabe que más armas significa más muertos, más violencia" y ha expresado su preocupación por el hecho de que "Bolsonaro le está entregando al ciudadano la responsabilidad de seguridad pública".