Carmen Franco, denunciada por posesión "ilegal" de esculturas de la catedral de Santiago

Cultura

Carmen Franco, denunciada por posesión "ilegal" de esculturas de la catedral de Santiago
Foto: DOMINIQUE MOLLARD

El Ayuntamiento de Santiago de Compostela ha presentado una demanda contra Carmen Franco, única hija del dictador Francisco Francopor posesión «irregular o ilegal» de dos estatuas de valor histórico y artístico.

El alcalde, Martiño Noriega, ha declarado a la prensa que la demanda se presentó este jueves en un juzgado de Madrid, lugar de residencia de Carmen Franco, tras la negativa de la familia Franco de devolver las esculturas pertenecientes al Pórtico de la Gloria de la catedral compostelana. El mismo día en el que que se presentaron en el Congreso de los Diputados más de 210.000 firmas para solicitar la ilegalización de la Fundación Nacional Francisco Franco.

El Congreso de los Diputados y otras instituciones ya habían instado en los últimos meses a la familia Franco a devolver estas dos figuras. En concreto, las esculturas representan a Isaac y Abraham y fueron atribuidas al Maestro Mateo, escultor y arquitecto del siglo XII, responsable del Pórtico de la Gloria de la catedral, punto de destino de los peregrinos que hacen el Camino de Santiago.

«Es una demanda por la vía civil, una acción reivindicatoria por lo que entendemos que es una propiedad irregular o ilegal de la familia Franco respecto a dos estatuas del Mestre Mateo», ha explicado Noriega. Las esculturas se encuentran actualmente en el Pazo de Meirás, finca de vacaciones de los Franco.

Denuncian a Carmen Franco por posesión "ilegal" de esculturas de la catedral de Santiago

Imagen del Pórtico de la Gloria. | Foto: www.porticodelagloria.com

Estas figuras fueron adquiridas por el Ayuntamiento compostelano en 1948 y desde 1961 aparecen como patrimonio de los Franco sin ningún documento que acredite su venta o su cesión

Esta demanda sostiene «una demostración absoluta de la propiedad de las piezas por parte del Ayuntamiento» ya que nunca ha existido «ningún tipo de acuerdo de cesión a la familia Franco, institucional ni legal», ha explicado el alcalde Noriega. Por lo tanto, estas piezas forman parte del patrimonio público, histórico-artístico del Estado y tienen que regresar «a su ciudad para el disfrute de todos los gallegos y de todos los visitantes que acuden a Santiago».